a Argentina es un país cafetero en expansión. El mercado se expande entre la innovación de las grandes cadenas y la consolidación de la tercera era del café. Con el foco puesto en lo ecológico y en el segmento millennial, la industria toma impulso en el país.
Desde la última década, la comunidad cafetera argentina asiste a un crecimiento sostenido. El auge se evidencia en el aumento de la cantidad de tazas promedio (de 138 a 207 anuales por habitante), la consolidación de las grandes marcas, el desarrollo técnico y la profesionalización en todos los eslabones de la cadena de producción y servicios.
El mercado se adapta a las nuevas formas en que los consumidores se relacionan con el café. Los clientes buscan nuevas experiencias sensoriales y gustativas con productos de calidad. En esta línea, lo gourmet y lo ecológico son el ejes de estos nuevos espacios cafeteros.

Desde 2016, la cadena encaró el relanzamiento de la marca y el modelo del negocio en el país. Los cambios fueron impulsados por una nueva tendencia global con foco en el segmento millennial. “Hace dos años presentamos nuestro cold brew, una maceración en frío de café en dos versiones. A esto le sumamos el lanzamiento de un canal de YouTube con recetas acerca de cómo prepararlo en casa, incluyendo opciones de coctelería”, destaca Cristian Lema, director global de la cadena. Para el ejecutivo, el cambio de hábito de consumo de café se debe a una inclinación hacia propuestas más premium.

En los últimos cuatro años, Café Martínez duplicó la participación en el mercado. La cadena cuenta con más del 50% de sus locales renovados, optimizando la experiencia del cliente. “Generamos más de 40 aperturas y 35 renovaciones de tiendas. Sumado a esto,lanzamos un nuevo modelo de cafetería: ‘Café Martínez a la Barra’, un formato low cost que complementa los existentes con una inversión menor y que acelera el crecimiento, incrementando la penetración geográfica de la marca”, detalla Lema.

La cadena norteamericana inauguró en 2017 el primer Starbucks Dry-Thru en la localidad bonaerense de Martínez. Se trata de un concepto que pretende satisfacer la creciente demanda de café premium on the go. “En 2018 abrimos la primera Coffee Experience Store de la Argentina, en el Complejo Al Río de Vicente López, donde brindamos diversas experiencias a los consumidores”, explica Federico Bonino, gerente de Marketing de Starbucks Argentina.
En este espacio, los clientes pueden conocer los orígenes del café a través de diferentes métodos de preparación.
Starbucks cuenta con 147 tiendas con un plan de expansión de locales hasta el 2022.

Las nuevas experiencias incluyen a los diferentes canales tecnológicos con los consumidores. A través de la app de Starbucks Rewards se busca elevar la experiencia de los clientes, ya que permite que realizar operaciones como recargas, pagos, consultas de saldos, localización de tiendas cercanas, y obtener descuentos y beneficios de acuerdo al nivel de consumo. La aplicación ya cuenta con más de 280.000 miembros.

Símbolo del café italiano en todo el mundo, la compañía encuentra en el ingreso al país de marcas internacionales la motorización de la industria cafetera: diferentes blends, sistemas de cápsulas y nuevos cafés de autor se presentan como las novedades de Lavazza.
Desde la firma se busca desarrollar un canal de distribución con productos y servicios de calidad, como café de filtro, espresso, molido y en grano, en distintos gramajes y embalajes; sistema de cápsulas para máquinas de office coffee service, food service (gastronomía) y retail; cápsulas compatibles con otros sistemas y máquinas para los diferentes tipos de consumo. “En los últimos años pudimos lograr un crecimiento superior al 10% anual y este último año, fue cercano al 40%. Esto fue posible gracias a una oferta más variada de productos y un enfoque más orientado a los diferentes segmentos del mercado”, expresa Leonardo Perrone, gerente de ventas de la compañía.

La cadena de cafeterías colombiana Juan Valdez arriba al país de la mano del grupo gastronómico RE. Desde la compañía comunicaron su plan de expansión en la Argentina, que incluye la apertura de veinte nuevas tiendas durante los próximos cinco años.

La cafetería trabaja con un tipo de café colombiano de la región del Quindio. Se trata de un producto elaborado y cuidado con procesos agroecológicos. “Utilizamos abonos ecológicos, fertilizantes naturales y un secado del café a la sombra con secadores naturales”, destaca Carolina Cifuentes, socia del comercio.
La cadena respeta la naturaleza, otorgando valores agregados a los productores y manejando precios justos.

Fundado en 2013, el café de especialidad es la esencia de este negocio. Los baristas de la cafetería están preparados para brindarles a los clientes toda la información y explicación que requieran, desde el tipo de blend que se trabaja hasta quién es el caficultor. “Es muy importante la marca, el logo, incorporar materiales ecológicos y productos naturales requeridos por los clientes como, por ejemplo, la leche de almendras”, explica Sergio Elberg, dueño de la firma.

La marca ofrece un exclusivo producto desarrollado con All Saints Roasters. Se trata de un exquisito blend con granos de Etiopía, Colombia y Brasil. El resultado final es una bebida con notas de arándanos, manteca y cacao. “Es necesario acompañar a los consumidores para que valoren todo lo que hay detrás de cada taza”, indica Felipe Vassena Calahorrano, dueño de la firma.

Como todas las cafeterías de esta generación, se preocupa por cada una de las etapas que conlleva el producto hasta llegar a la taza. “Desarrollamos el café desde el punto cero, es decir, el tueste. Tratamos de reflejar el trabajo en la taza, que es el trabajo final”, detalla Daniel Cifuentes, dueño de la marca. A partir de una rigurosa selección de granos se organizan los perfiles de acuerdo a las características de cada uno hasta llegar al producto final.