l cultivo de maíz de la finca experimental que el Instituto Navarro de Tecnologías e Infraestructuras Agroalimentarias (Intia) tiene en Cadreita (Navarra),España, incorporó unos sensores de humedad en suelo que permitirán establecer un riego deficitario controlado con dos tipos de aspersores: de presión convencional y de baja presión, que se realizará en momentos fenológicos diferentes del cultivo. Esta es una de las estrategias de gestión del agua de riego en el sector agrario, enmarcada en el proyecto LIFE NAdapta, que tiene como objetivo mejorar la eficiencia en el uso del agua de riego, fomentar el ahorro de este recurso limitado y reducir la contaminación por nitratos. El riego deficitario controlado es una estrategia de aplicación de agua basada en la idea de reducir los aportes hídricos en aquellos periodos fenológicos en los que un déficit hídrico controlado no afecta sensiblemente a la producción y calidad de la cosecha y de cubrir plenamente la demanda de la planta durante el resto del ciclo de cultivo.
Pero además de la gestión del agua, hay que tener en cuenta la componente energética, dos recursos que están muy ligados. Optimizar la eficiencia del uso de la energía eléctrica además de combatir el cambio climático, mejora el margen neto de las explotaciones, ya que el coste eléctrico de los riegos presurizados representa una parte importante de los costes de producción.
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