Por Agroempresario.com
Central Puerto, la generadora eléctrica más grande del país, ha lanzado un ambicioso proyecto para abastecer de energía eléctrica a los productores de litio del Noroeste Argentino. La iniciativa requiere una inversión estimada entre u$s 250 y 350 millones, dependiendo de la traza de la línea de alta tensión y la ingeniería final.
La construcción de esta línea de alta tensión en la Puna permitirá conectar las plantas mineras al sistema interconectado nacional y, en el futuro, incorporar generación solar. Esto contribuirá a reducir costos y mejorar la competitividad de los proyectos de litio que ya están en marcha y en construcción.
Central Puerto también está desarrollando una planta solar en San Carlos, al sur de la provincia de Salta, con una inversión de u$s 20 millones y una capacidad de 15 MW. Esta planta ya está prácticamente comercializada en el Mercado a Término de Energías Renovables (Mater).
La obra de electrificación conectará el suministro de energía del sistema nacional con la demanda minera mediante un tendido de alta tensión de una terna de 500 kV o una doble terna de 220 kV. Según estimaciones preliminares, la línea podría extenderse hasta 250 kilómetros.
La disponibilidad de energía eléctrica del sistema interconectado, ya sea renovable o de cualquier otra fuente, permitirá ofrecer costos competitivos frente a otras opciones de energización de los proyectos, especialmente en períodos de baja cotización del litio en el mercado internacional.
Adrian Salvatore, director de Asuntos Corporativos de Central Puerto, destacó que el proyecto es una "iniciativa totalmente privada que busca responder a la necesidad de las empresas mineras de tener el costo más bajo de energía posible". Tras analizar distintas propuestas de generación híbrida off grid, que incluían parques solares con respaldo de baterías y base a diésel, concluyeron que la solución más económica es estar interconectados con un PPA renovable a un costo competitivo.
El proyecto retoma una idea previa de la Secretaría de Energía, que trazó un ambicioso plan de tendido de alta tensión vinculado a la industria minera, pero cuya inversión total de hasta u$s 2000 millones resultaba imposible de asumir por el Estado. Central Puerto decidió llevar adelante una alternativa más viable económicamente, con una traza aún por definir, basada en la demanda potencial de las empresas mineras interesadas.

La línea de alta tensión podría extenderse aproximadamente 250 kilómetros, cruzando los límites de las provincias de Salta y Catamarca, y conectándose a la red TermoAndes. Central Puerto está identificando posibles fuentes de financiamiento, que incluyen bancos locales e internacionales y organismos multilaterales con líneas aptas para proyectos de transición energética.
El proyecto enfrenta dos desafíos principales. El primero es compatibilizar los intereses de las empresas mineras para asegurar que la energía esté disponible conforme las distintas etapas de producción de las litíferas. La inversión en la red debe completarse antes de la entrada en operación de las minas, aunque las centrales transformadoras podrían incorporarse según la demanda.
El segundo desafío es regulatorio. Dado que los contratos tendrían vigencia a partir de 2030, es necesario trabajar en la prioridad de uso de la línea entre oferta y demanda. El régimen actual de open access podría dejar sin acceso a los titulares de un PPA, por lo que será fundamental garantizar la viabilidad del proyecto desde el punto de vista regulatorio.