Por Agroempresario.com
En medio del debate económico que atraviesa la Argentina, dos de los principales colaboradores del ministro de Economía, Luis Caputo, salieron a respaldar con fuerza la estrategia oficial frente a las críticas que se acumulan por la suba de las tasas de interés. Federico Furiase, director del Banco Central, y Pablo Quirno, secretario de Finanzas, remarcaron que las tasas actuales son transitorias, endógenas y responden a factores de mercado, a la vez que celebraron los resultados de la última licitación del Tesoro.
Federico Furiase utilizó sus redes sociales para detallar que la suba de las tasas se debe, principalmente, al aumento de la percepción de riesgo en un contexto político complejo. Según el economista, la oposición busca tensionar el ancla fiscal, pero sin lograr resultados concretos. “La suba endógena y transitoria de las tasas obedece al aumento de la percepción de riesgo frente a una oposición que intenta golpear, sin éxito, el ancla fiscal. ¿Es sostenible? Claramente”, señaló.
Asimismo, agregó que este incremento está concentrado en los plazos más cortos y que tenderá a corregirse en caso de un triunfo de La Libertad Avanza en las elecciones legislativas de medio término. De este modo, sostuvo que la política económica encontrará un marco de mayor estabilidad institucional que permitirá reducir el costo financiero.
Pablo Quirno, secretario de Finanzas, coincidió con Furiase y explicó que uno de los errores más comunes es anualizar las tasas de corto plazo. “La tasa anualizada de un instrumento que vence en un mes no representa una tasa efectiva a un año. Hablar de un 75% anual es incorrecto. Lo que existe es una tasa a un mes, y eso es lo que debe interpretarse con claridad”, explicó.
El funcionario subrayó también que el Tesoro logró un rollover del 114,66% en la última licitación, colocando títulos en pesos por un valor efectivo de $7,667 billones frente a vencimientos exigentes. “Este resultado demuestra confianza en los instrumentos del Tesoro y permite mantener pesos fuera del mercado, lo que ayuda a estabilizar las expectativas”, sostuvo.
Desde el sector financiero, la operación fue considerada “razonable” por los analistas. El equipo de research de Puente remarcó que, si bien las tasas validadas fueron altas, hasta 200 puntos por encima del mercado, el resultado global fue positivo dentro de lo esperable. El propio Banco Central había preparado el terreno con un aumento de los encajes y una ampliación en la posibilidad de cumplirlos con bonos del Tesoro, lo que incentivó la demanda.
Ignacio Morales, Chief Investment Officer de Wise Capital, explicó que esta normativa generó una demanda base de alrededor de $5 billones para los papeles con vencimiento a más de 60 días. De hecho, el 79,2% de la colocación se concentró en Lecaps y Bonos TAMAR, principalmente en los plazos más cortos posibles.
El trasfondo de esta estrategia combina economía y política. El Gobierno busca consolidar un esquema de financiamiento en pesos que reduzca la presión sobre el dólar, al tiempo que da señales de disciplina fiscal. Para Caputo, la política monetaria y financiera debe ir de la mano del ajuste fiscal, con el objetivo de reducir la inflación y recuperar la confianza de los inversores.
El mensaje de Furiase y Quirno también apunta a desarmar las críticas que advierten sobre un “festival de tasas” que podría sofocar la actividad. Ambos remarcan que la situación es coyuntural y que, una vez estabilizado el escenario político, las tasas convergerá hacia niveles más bajos y sostenibles.
El gran interrogante es cómo reacciona el mercado en los próximos meses, especialmente en la previa electoral. La licitación de instrumentos ajustables por dólar fue declarada desierta, lo que indica cautela de los inversores en torno al riesgo cambiario. Sin embargo, la demanda por bonos y letras en pesos mostró que existe un piso de confianza, especialmente por parte de los bancos.
Para los analistas, el Gobierno enfrenta el desafío de sostener la credibilidad en su política económica. La disciplina fiscal, la administración del tipo de cambio y la estrategia de tasas son piezas que deben encajar en un delicado equilibrio. El respaldo de figuras técnicas como Furiase y Quirno busca reforzar la idea de que la actual política es consistente y que se encuentra alineada con los objetivos de Caputo y el presidente Javier Milei.
En definitiva, el mensaje oficial apunta a llevar tranquilidad en un contexto de incertidumbre: las tasas altas son una herramienta temporal, un puente hacia un escenario más ordenado. El tiempo y la política dirán si esa promesa logra materializarse.