Por Agroempresario.com
Fernet Branca, la emblemática bebida italiana, cumple 180 años consolidándose como un símbolo de coraje, autenticidad y tradición. Desde su creación en 1845 por Bernardino Branca en Milán, la marca ha mantenido intacta su receta original, basada en la selección artesanal de botánicos provenientes de los cuatro continentes.
La historia de Fernet Branca comenzó en una botica de Milán, donde Bernardino Branca, alquimista y visionario autodidacta, desarrolló un licor único. Su fórmula secreta se difundió rápidamente, obteniendo reconocimiento internacional y numerosos premios. La compañía se concibió desde sus inicios como un negocio familiar, algo que se mantiene hasta hoy con Niccolò Branca, quinta generación al frente de la empresa, preservando el método artesanal de producción.
A fines del siglo XIX, Fernet Branca ya había dejado su huella en mercados internacionales. La migración italiana fue clave para llevar la bebida a nuevas latitudes, consolidando su presencia en diferentes culturas. Incluso en tiempos adversos, como los bombardeos que destruyeron la planta de Milán en 1941, la compañía se reconstruyó con resiliencia y volvió a expandirse bajo la guía de la familia Branca. Según Carolina del Hoyo, Directora Regional de Marketing de Fratelli Branca Destilerías, la marca siempre combinó tradición con innovación en comunicación, logrando conectar con públicos de distintas generaciones.
En 1941, Fernet Branca abrió su primera planta en Buenos Aires, marcando el inicio de un vínculo especial con la Argentina. La combinación del fernet con cola se convirtió en un ritual popular, trascendiendo la categoría de bebida para convertirse en un ícono cultural. “En la Argentina, Fernet Branca se transformó en un punto de encuentro y un símbolo de pertenencia”, afirma Carolina del Hoyo. Desde fiestas familiares hasta celebraciones masivas, el Fernet Branca & Cola se consolidó como parte esencial de la identidad nacional.
A lo largo de 180 años, la marca ha atravesado guerras, crisis económicas, migraciones, cambios de moda y pandemias, manteniéndose fiel a su esencia. Su éxito radica en la combinación de fidelidad a la receta original y la capacidad de adaptarse a nuevos contextos sin perder identidad. La bebida sigue siendo elaborada con los mismos principios que en Milán, asegurando que cada botella conserve el sabor único que la caracteriza.
Actualmente, Fernet Branca celebra su legado con una comunidad global de consumidores que lo reconocen no solo por su sabor, sino también por los valores que representa: coraje, autenticidad y superación. En Argentina, continúa siendo protagonista de rituales sociales, festivales y reuniones familiares. La marca demuestra que la clave de su longevidad es mantenerse fiel a sus raíces mientras conecta con nuevas generaciones.
La historia de Fernet Branca es un ejemplo de cómo la combinación de visión, tradición familiar y resiliencia puede crear un producto que trasciende fronteras y generaciones. Con 180 años de trayectoria, la marca sigue escribiendo capítulos que reflejan autenticidad y pasión por lo que hace, consolidándose como un ícono cultural y un referente de la industria de bebidas.