La actividad económica de la Argentina registró en septiembre de 2025 un crecimiento interanual del 5%, impulsada por un avance excepcional del sector pesquero, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y reportados por Más Producción. El mes mostró además un incremento desestacionalizado del 0,5% respecto de agosto y una leve mejora del 0,1% en el componente tendencia-ciclo, confirmando ocho meses consecutivos de expansión en el año. El comportamiento del rubro Pesca —que creció 58,2% interanual— se convirtió en el factor más llamativo del informe al aportar 1,36 puntos porcentuales al resultado total, lo que explica el 27% del crecimiento del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
El desempeño sobresaliente de la pesca se produce pese a su escaso peso relativo dentro del producto —apenas 0,4% del PBI medido con base 2004— pero evidencia su capacidad para alterar la dinámica mensual cuando se registran variaciones extremas. De hecho, sin la contribución del sector, el EMAE habría crecido 3,64% interanual, un avance sólido pero considerablemente más moderado que el informado por el INDEC.

El organismo estadístico explicó que el salto del 58,2% interanual responde a una combinación de factores inusuales que coincidieron en septiembre. Entre ellos se destacan capturas excepcionales de langostino y calamar, un aumento del esfuerzo de la flota y condiciones oceanográficas extremadamente favorables. A esto se sumaron precios internacionales elevados durante la ventana crítica del mes y un efecto base positivo, ya que septiembre de 2024 había registrado una caída de 24,1% debido a restricciones operativas y menores desembarques. Esta mezcla de elementos transformó a la pesca en el segundo sector de mayor aporte al crecimiento mensual, un fenómeno extraordinario incluso para un rubro históricamente volátil.
Desde el mercado y los equipos de análisis económico destacan que episodios como el de septiembre son excepcionales y no suelen consolidar una tendencia. La evidencia reciente lo confirma: en junio de 2025 el sector había sufrido una contracción de -73,3% interanual, uno de los retrocesos más pronunciados de la serie. Por eso, especialistas recomiendan observar el comportamiento del EMAE sin el componente pesquero para evaluar la evolución estructural de la economía.
Más allá del impacto disruptivo de la pesca, el EMAE de septiembre mostró un crecimiento extendido en la mayoría de los sectores. De los quince rubros medidos, trece registraron mejoras interanuales, consolidando un período de recuperación generalizada. Entre ellos sobresalió Intermediación financiera, con un salto de 39,7%, que aportó 1,87 puntos porcentuales y se posicionó como el rubro de mayor incidencia positiva del mes. La expansión se explicó por un mayor nivel de operaciones financieras, una mejora en la demanda de crédito y la reactivación de servicios bancarios asociados al consumo y la inversión.
En paralelo, Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler mostró un avance de 5% interanual, acompañado por un repunte del mercado formal de alquileres y un mayor dinamismo en operaciones corporativas. Por su parte, el rubro Impuestos netos de subsidios creció 10,5%, lo que refleja una recaudación más robusta y una reducción en determinados componentes del gasto corriente.

Otro de los sectores que impulsó la actividad fue Explotación de minas y canteras, con un incremento del 8,1% interanual. El desempeño estuvo motorizado por el mayor volumen de extracción de petróleo no convencional y por el crecimiento sostenido de la producción de litio, dos complejos que se consolidaron como pilares del sector externo argentino durante 2025. En el mismo sentido, el rubro Hoteles y restaurantes avanzó 7% interanual, reflejo del fortalecimiento de la temporada turística extendida y del flujo creciente de visitantes internacionales.
Los datos de septiembre también confirman que la economía acumuló una expansión de 5,2% en los primeros nueve meses del año respecto del mismo período de 2024, una trayectoria que consolida la recuperación en curso. Los analistas coinciden en que, sin contar los picos de sectores altamente volátiles, la mejora está sustentada en rubros de mayor estabilidad, entre ellos servicios corporativos, energía, turismo y parte del comercio.
La incidencia del rubro pesquero en septiembre volvió a plantear discusiones habituales respecto del rol de los sectores pequeños pero extremadamente variables dentro de los indicadores mensuales. Si bien no representan cambios estructurales de largo plazo, pueden alterar significativamente la lectura de corto plazo. Desde las consultoras económicas señalan que este tipo de episodios subraya la importancia de observar tanto el nivel general del EMAE como sus índices desestacionalizados y tendencia-ciclo, que mostraron avances más moderados.
El comportamiento del sector Pesca también reabrió el debate sobre la competitividad del complejo pesquero argentino y la necesidad de contar con mayor estabilidad operativa para sostener exportaciones y empleo. En los últimos años, factores climáticos, restricciones regulatorias, condicionamientos ambientales y variaciones abruptas en las capturas afectaron la previsibilidad de la actividad. Sin embargo, a pesar de su volatilidad, el rubro continúa siendo estratégico para el ingreso de divisas y la actividad portuaria en regiones patagónicas.

Para el Gobierno, la expansión del EMAE en septiembre constituye un dato positivo en un año que mostró señales claras de recuperación tras la caída de 2023. Los indicadores oficiales destacan que el retorno del crecimiento se reflejó en sectores de alta intensidad laboral, como la construcción y los servicios turísticos, y en actividades de alto impacto exportador como energía y minería. Aunque persisten desafíos vinculados a la desaceleración global y a tensiones en los mercados de commodities, la economía argentina logró sostener un nivel de actividad superior al proyectado a comienzos de año.
Con un último trimestre marcado por expectativas moderadas, el desempeño extraordinario de la pesca en septiembre quedará registrado como un caso excepcional dentro de la serie del EMAE. Sin embargo, el comportamiento del resto de los sectores permite anticipar que 2025 cerrará con un crecimiento significativo, consolidando la senda de recuperación que comenzó a tomar fuerza meses atrás.