El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo comercial con la India que implica una reducción de los aranceles a los productos indios del 25% al 18%, luego de una conversación directa con el primer ministro Narendra Modi. El entendimiento, que también incluye compromisos estratégicos en materia energética, fue presentado como un paso relevante para el comercio internacional y para la política exterior estadounidense, en un contexto marcado por la guerra en Ucrania y las tensiones geopolíticas con Rusia.
El anuncio fue realizado por Trump a través de la red Truth Social, donde explicó que la rebaja arancelaria se aplicará de manera inmediata y que forma parte de un paquete más amplio de entendimientos bilaterales. A cambio, el gobierno indio se comprometió a reducir a cero las barreras arancelarias y no arancelarias para productos estadounidenses y a incrementar de forma sustancial sus importaciones de bienes y servicios de origen norteamericano, en sectores clave como energía, tecnología, agricultura y carbón.
Según informó Infobae, uno de los ejes centrales del acuerdo es el compromiso de la India de dejar de comprar petróleo ruso, una decisión que Washington venía reclamando desde hace meses como parte de su estrategia para aislar económicamente a Moscú tras la invasión a Ucrania iniciada en febrero de 2022. Trump sostuvo que este cambio en la política energética india “ayudará a poner fin a la guerra en Ucrania”, al reducir una de las principales fuentes de ingresos del Kremlin.
La administración estadounidense había presionado a Nueva Delhi mediante la aplicación de aranceles secundarios del 25%, con el objetivo de forzar un alejamiento del crudo ruso, que la India adquirió en grandes volúmenes aprovechando descuentos significativos en los precios internacionales. Con el nuevo acuerdo, esas penalidades quedan sin efecto y se abre una etapa de cooperación reforzada entre ambos países.
Trump explicó que la decisión de reducir los aranceles fue tomada “por amistad y respeto” hacia Modi y “a petición suya”, subrayando el carácter personal de la relación entre ambos líderes. En paralelo, detalló que la India se comprometió a aumentar sus compras a Estados Unidos por un monto superior a los 500.000 millones de dólares, lo que convertiría al acuerdo en uno de los más ambiciosos firmados por Washington en los últimos años.
El entendimiento no se limita al vínculo bilateral. Trump señaló que la India comenzará también a importar petróleo desde Venezuela, luego de la liberalización del sector energético venezolano tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos a comienzos de enero. De este modo, Nueva Delhi diversificará sus fuentes de abastecimiento y reducirá su dependencia tanto del crudo ruso como del iraní, otro de los objetivos estratégicos de la Casa Blanca.
El impacto del anuncio fue inmediato en los mercados financieros. El índice bursátil Nifty 50 registró una suba de hasta 3,8%, mientras que el fondo iShares MSCI India ETF avanzó un 2,4% en Estados Unidos. En el mercado cambiario, la rupia india se apreció cerca de 1% frente al dólar en las operaciones offshore, reflejando el optimismo de los inversores ante la mejora en las condiciones comerciales externas del país asiático.
Desde Nueva Delhi, Modi celebró públicamente la decisión de Washington. En un mensaje difundido en la red X, afirmó que estaba “encantado” con la reducción arancelaria y destacó que el liderazgo de Trump es “vital para la paz, la estabilidad y la prosperidad mundiales”. “Espero colaborar estrechamente con él para llevar nuestra colaboración a un nivel sin precedentes”, agregó el primer ministro indio.
Históricamente, la relación entre la India y Rusia se había apoyado principalmente en la cooperación militar, pero la invasión a Ucrania marcó un punto de inflexión al impulsar un fuerte incremento en las compras indias de petróleo ruso. Ese giro generó tensiones con Estados Unidos y sus aliados occidentales, que buscaban limitar los ingresos energéticos de Moscú. El nuevo acuerdo comercial representa, en ese sentido, un reacomodamiento estratégico de la política exterior india.
Para Washington, el entendimiento con la India refuerza su estrategia de reposicionamiento global, al consolidar a Nueva Delhi como un socio clave en Asia frente al avance de China y al mismo tiempo debilitar la red de apoyos económicos de Rusia. En el plano comercial, la rebaja de aranceles busca estimular el intercambio bilateral y mejorar el acceso de las empresas estadounidenses a uno de los mercados de mayor crecimiento del mundo.
El acuerdo también tiene implicancias para el mercado energético internacional. La eventual sustitución del crudo ruso por petróleo estadounidense y venezolano podría modificar flujos comerciales y precios regionales, además de reconfigurar alianzas en un sector altamente sensible a las decisiones geopolíticas. Trump ya había anticipado que la normalización del vínculo energético con Venezuela permitiría a países como la India diversificar proveedores sin recurrir a Rusia o Irán.
Analistas internacionales señalan que, más allá del impacto inmediato en los mercados, el entendimiento marca un cambio de clima en las relaciones comerciales globales, con un uso explícito de los aranceles como herramienta de presión política y negociación. En ese esquema, la India aparece como uno de los principales beneficiarios, al lograr una reducción significativa de tasas a cambio de redefinir su estrategia energética.
De cara a los próximos meses, se espera que los detalles operativos del acuerdo comiencen a plasmarse en nuevos contratos comerciales y energéticos. La evolución de las importaciones indias de crudo y el cumplimiento de los compromisos asumidos serán claves para medir la profundidad real del giro anunciado por Trump y Modi, en un escenario internacional atravesado por la incertidumbre y la competencia entre potencias.