El cierre técnico del Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA) entre Ecuador y Emiratos Árabes Unidos abre una nueva etapa para el comercio bilateral y podría elevar hasta 30% anual las exportaciones no petroleras ecuatorianas, según proyecciones del sector privado. La expectativa se apoya en mejores condiciones de acceso, reducción de barreras y un marco de previsibilidad que fortalece la competitividad de la oferta nacional en uno de los hubs comerciales más dinámicos de Medio Oriente y Asia, según informó Infobae.
Las estimaciones parten de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (FEDEXPOR), que observa un potencial de crecimiento sostenido a partir del acuerdo. El mercado emiratí ya recibe más de 70 productos ecuatorianos y cuenta con más de 310 empresas exportadoras activas, una base que permite acelerar la expansión una vez que el CEPA entre en vigencia. En 2024, el intercambio no petrolero dejó un saldo favorable de USD 236 millones para Ecuador, con exportaciones por USD 261 millones, cifras que el sector considera un piso para el nuevo ciclo.
El atractivo del acuerdo no se limita a los rubros tradicionales. Banano, camarón y flores podrían aumentar volúmenes, pero el mayor salto se proyecta en productos no tradicionales con valor agregado. Entre ellos, elaborados de frutas y vegetales, conservas de atún, muebles de madera de alta gama, café y derivados de cacao aparecen como candidatos para ganar espacio en segmentos de alto consumo, donde pesan la calidad, la trazabilidad y los estándares internacionales.

El optimismo convive con un contexto desafiante de precios. En los últimos meses, las proyecciones de valor del sector exportador se ajustaron a la baja —no así los volúmenes—, con casos como el cacao, cuyo precio de referencia internacional por tonelada se contrajo alrededor de 30%. Para los exportadores, el CEPA ofrece una palanca de compensación: menores fricciones comerciales y mayor acceso a un mercado de alto poder adquisitivo.
Una misión comercial reciente reforzó ese diagnóstico. Entre el 22 y el 27 de enero, FEDEXPOR organizó una agenda en Dubái, con apoyo de la Cámara de Comercio Ecuatoriana–Emiratos Árabes Unidos y la Embajada de Ecuador. La delegación recorrió zonas francas, centros de distribución, cadenas de retail y puntos de venta estratégicos, con el objetivo de entender el funcionamiento del mercado, identificar socios y validar oportunidades reales de negocio. La misión coincidió con Gulfood, una de las ferias globales más relevantes de alimentos y bebidas, lo que amplió la red de contactos y elevó la calidad de los acercamientos.

Durante la agenda, las empresas mantuvieron reuniones en el Dubai Multi Commodities Centre (DMCC) para conocer requisitos y ventajas de operar en zonas francas. En encuentros con distribuidores regionales se registró interés concreto por productos ecuatorianos como banano, palmito en conserva, atún congelado y cacao en polvo. Las visitas a infraestructura logística y supermercados permitieron relevar precios, formatos, estándares de calidad y comportamiento del consumidor, información clave para ajustar propuestas comerciales.
Como resultado de esa exploración, FEDEXPOR reportó 89 contactos entre potenciales compradores e interesados y intenciones de negocio cercanas a USD 500.000, con un horizonte de cierre de hasta un año. El gremio subraya que esos primeros vínculos podrían acelerarse y escalar una vez vigente el CEPA, al ofrecer reglas más claras y costos de acceso más bajos.
El acuerdo también tiene un alcance estratégico más amplio. Para el sector exportador, Dubái funciona como plataforma logística y comercial hacia otros mercados de Medio Oriente y Asia. El CEPA, combinado con misiones empresariales focalizadas y acompañamiento institucional, configura una ruta de internacionalización que puede atraer inversiones, diversificar destinos y generar empleo en Ecuador.

En el plano político, la agenda bilateral fue acompañada por la participación del Daniel Noboa en actividades oficiales en Emiratos Árabes Unidos, donde se destacó la búsqueda de nuevas alianzas comerciales y la inserción de Ecuador en cadenas de valor de mayor sofisticación. Para el empresariado, ese respaldo institucional reduce riesgos y acelera la toma de decisiones.
Los exportadores remarcan que el éxito del CEPA dependerá de su implementación: cronogramas claros, reglas de origen operables, reconocimiento de estándares sanitarios y técnicos, y mecanismos de facilitación comercial. También será clave fortalecer la capacidad logística y el financiamiento para pymes, a fin de sostener la expansión proyectada.
En un escenario global de competencia intensa y diversificación de mercados, el entendimiento con Emiratos aparece como una ventana de oportunidad para amortiguar la volatilidad de precios y reposicionar la oferta ecuatoriana. Con una base comercial ya instalada y un acuerdo que mejora el acceso, el sector privado confía en convertir el potencial en resultados y consolidar un crecimiento no petrolero de dos dígitos en los próximos años.