El economista Juan Carlos de Pablo advirtió que la inflación se mantiene por encima del 2% mensual desde fines de 2024 y reclamó al Gobierno concentrarse en resolver ese problema con prioridad, al considerar que, si bien la dinámica actual “incomoda pero no desespera”, ya transcurrió suficiente tiempo sin una baja más marcada en el ritmo de suba de precios.
En una columna publicada en el diario La Nación, el analista puso el foco en la persistencia del proceso inflacionario pese a que el tipo de cambio nominal se mantiene estable o incluso con tendencia descendente. En ese marco, desafió tanto a los “devaluomaníacos” como a los “devaluofóbicos” a explicar por qué los precios continúan en alza en un escenario sin saltos cambiarios.
De Pablo buscó correr el eje de la discusión reciente, centrada en la postergación de cambios en la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC), para concentrarse en la evolución concreta de la tasa mensual. Según su análisis, el debate sobre las ponderaciones y la salida de Marco Lavagna forman parte de una “historia” que no alteró las decisiones reales de los actores económicos.

A su entender, el dato central es que la inflación no logra perforar de manera sostenida el umbral del 2% mensual. Salvo un mes puntual, esa barrera se mantiene firme desde fines del año pasado. “Pongamos el carro detrás del caballo”, expresó, al remarcar que la cuestión de fondo es la tasa de aumento de precios y no la controversia estadística.
Respecto del episodio institucional que atravesó el INDEC, lo calificó como un “lamentable error comunicacional”, aunque sostuvo que su impacto fue limitado. Como ejemplo, indicó que el conflicto “no afectó el precio de los bonos denominados en pesos, ajustados por la estimación oficial de la tasa de inflación”, y agregó que “con su accionar, los tenedores de bonos le quitaron cualquier manto de dudas al evento”.
El economista consideró que la situación actual no genera el nivel de urgencia de una crisis financiera o cambiaria, pero advirtió que la persistencia de la inflación en ese escalón requiere un abordaje más profundo. “Incomoda, pero no desespera como ocurre cuando se produce una corrida bancaria o cambiaria”, señaló.
En su análisis, planteó interrogantes sobre el origen del fenómeno inflacionario en el contexto actual. “¿Es la inflación un fenómeno exclusiva o principalmente monetario? ¿Cuál es el agregado monetario relevante en la Argentina de 2026?”, preguntó, al subrayar la necesidad de revisar los instrumentos de diagnóstico.

Para De Pablo, el desafío consiste en “poner los conocimientos al servicio de la acción”, evitar la “grandilocuencia” y avanzar hacia un diagnóstico específico que permita adoptar medidas concretas. En ese sentido, reclamó que el Gobierno otorgue prioridad a la reducción sostenida de la inflación, más allá de los debates metodológicos.
La advertencia se produce en un escenario en el que la desaceleración de precios perdió impulso respecto de los meses anteriores y el mercado sigue de cerca la consistencia del programa económico. Para el economista, la clave está en identificar con precisión las causas del estancamiento y actuar en consecuencia antes de que el fenómeno se prolongue.