La desarrolladora IRSA, controlada por Eduardo Elsztain, completó la venta de los 14 lotes correspondientes a la primera etapa de Ramblas del Plata, el megaproyecto inmobiliario que se construirá en la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, al sur de Puerto Madero, en la Ciudad de Buenos Aires. La operación, informada a la Comisión Nacional de Valores> (CNV), le permitió a la compañía recaudar más de US$ 80 millones en apenas un año, un dato clave para acelerar la ejecución de una iniciativa valuada en US$ 1.800 millones y proyectada a diez años.
El último lote vendido cuenta con una superficie de 2.111 metros cuadrados y una capacidad constructiva estimada en 7.557 m² vendibles. Según precisó la empresa en su comunicación oficial al regulador, la operación se cerró por US$ 6,35 millones, que serán abonados mediante un anticipo en efectivo y la entrega futura de metros cuadrados comercializables.
Con esta transacción, IRSA dio por concluida la primera fase de comercialización, iniciada en enero del año pasado, que incluyó 14 parcelas con un total de 126.000 metros cuadrados vendibles. El resultado fortalece la estructura financiera del proyecto y confirma el interés del mercado por una de las últimas grandes reservas de tierra frente al río en la Capital.

Ramblas del Plata se desarrollará sobre un predio de 71,6 hectáreas frente al Río de la Plata, uno de los terrenos costeros más extensos disponibles en la Ciudad. El diseño prevé un esquema mixto de usos, con áreas residenciales, comerciales, educativas, sanitarias y amplios espacios verdes.
Del total del terreno, el 29% (20,6 hectáreas) será destinado a lotes privados, mientras que el 71% restante (50,9 hectáreas) quedará afectado a espacios públicos, parques y paseos abiertos. Entre los ejes centrales figura la recuperación del acceso al río, la extensión del paseo costero y la integración con el tejido urbano existente, en línea con la expansión natural de Puerto Madero hacia el sur.
El plan maestro contempla la construcción de aproximadamente 6.000 viviendas, además de oficinas, locales comerciales, escuelas, un sanatorio y un paseo peatonal ribereño. La iniciativa apunta a consolidar un nuevo barrio costero que combine densidad urbana, servicios y espacio público, con impacto en el desarrollo del sur porteño.
La compañía prevé que durante este año puedan comenzar las primeras obras de infraestructura, paso fundamental para dar inicio a la transformación física del predio.
En la primera etapa participan desarrolladoras como ABV, BMA, Bonta Donazo, Borock Construcciones, Despark, Fernández Prieto, G&D Developers, Gewin, Grupo Mday, Grupo Pecam, Lopatin Arquitectos, Monument Homes, Upgrade y MRA+A. Estas firmas adquirieron lotes para desarrollar proyectos propios dentro del masterplan general.

El modelo elegido combina la venta anticipada de parcelas con la planificación integral centralizada por parte de IRSA. De esta manera, la compañía obtiene ingresos en etapas tempranas y garantiza la coherencia urbanística y arquitectónica del conjunto. La comercialización por más de US$ 80 millones en doce meses representa una señal de confianza inversora en un contexto económico desafiante.
El terreno tiene una historia que se remonta a comienzos de los años ’70, cuando Boca Juniors impulsó allí la construcción de su Ciudad Deportiva, una iniciativa que quedó trunca y dejó el predio en desuso durante décadas.
En 1991, la sociedad Santa María del Plata compró las tierras al club por US$ 22 millones, y en 1997 IRSA adquirió la propiedad con la intención de desarrollar un emprendimiento inmobiliario de gran escala. Sin embargo, las restricciones de zonificación y los cambios normativos demoraron durante años el avance del proyecto.
Recién en 2021, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la normativa que habilitó el desarrollo tras la firma de un convenio urbanístico con el Gobierno porteño. En 2023, la Cámara de Apelaciones rechazó un recurso de amparo que buscaba frenar la iniciativa, despejando el escenario judicial.
Con el marco legal consolidado y la primera etapa completamente vendida, IRSA busca ahora avanzar en la ejecución de obras y posicionar a Ramblas del Plata como la extensión natural de Puerto Madero. Según informó Forbes, la compañía considera que el proyecto marcará un punto de inflexión en el desarrollo del frente costero sur y en la estrategia de expansión urbana de la Ciudad.