La startup argentina Wobox, dedicada al rescate de excedentes gastronómicos mediante una aplicación móvil, amplió esta semana su operación a la ciudad de Buenos Aires, luego de consolidarse en Rosario y sumar más de 20 comercios adheridos en Córdoba. Según informó Infonegocios, la plataforma conecta locales con producción no vendida del día y usuarios dispuestos a comprarla con descuento, en un modelo que busca reducir el desperdicio alimentario y generar ingresos adicionales para el sector gastronómico.
El crecimiento de la app se da en un contexto de márgenes ajustados para restaurantes y comercios de alimentos, y frente a un problema estructural: toneladas de comida apta para consumo que terminan en la basura. La propuesta de Wobox transforma ese excedente en una oportunidad comercial bajo una lógica de mercado.
La iniciativa nació a partir de la experiencia de Juan Pablo Esquivel, uno de sus fundadores, quien trabajó en la gestión de restaurantes y hoteles en España e Inglaterra. Allí conoció plataformas que operan bajo esquemas similares para reducir el desperdicio en gastronomía y retail. A partir de esa experiencia, en 2023 comenzó a gestarse el proyecto en Argentina. El desarrollo tecnológico se concretó durante 2024 y en marzo de 2025 la aplicación fue lanzada oficialmente en Rosario.
Desde entonces, el crecimiento fue sostenido. En octubre de 2025 la empresa desembarcó en Córdoba y esta semana inició operaciones en la capital porteña. Actualmente cuenta con más de 100 locales activos en Rosario, más de 20 en Córdoba —donde mantiene negociaciones con cadenas— y 15 comercios en su etapa inicial en Buenos Aires. La base de usuarios supera los 25.000 registrados.
El sistema se basa en la comercialización de “cajas sorpresa”, denominadas Wobox (una combinación de “wow” y “box”), que contienen productos excedentes del día en condiciones óptimas de consumo. Los comercios se registran a través de la web, cargan su perfil y pueden comenzar a ofrecer cajas en un plazo estimado de 15 minutos.
Por su parte, los usuarios descargan la aplicación, activan su ubicación y visualizan las opciones disponibles en locales cercanos. La modalidad es de retiro en el punto de venta: la compra se realiza desde el celular y el cliente retira el pedido en el comercio.
Uno de los principales desafíos que enfrentó la empresa fue el aspecto cultural. Tal como consignó Infonegocios, la asociación entre excedente y alimento en mal estado generó dudas iniciales. Sin embargo, la plataforma establece reglas claras: los productos no pueden estar vencidos, deben encontrarse en condiciones óptimas y, en el caso de restaurantes, no pueden haber salido de la cocina ni haber sido servidos previamente.
El control de calidad se apoya también en el sistema de reseñas. Cada usuario puede calificar su experiencia en términos de calidad, relación precio-producto y cumplimiento. De este modo, la comunidad actúa como mecanismo de regulación y transparencia.
Desde su lanzamiento, Wobox registró más de 11.000 cajas vendidas, lo que equivale a entre 10 y 12 toneladas de alimentos recuperados. Según datos difundidos por la empresa y publicados por Infonegocios, esa cifra representa además más de 20 toneladas de dióxido de carbono evitadas, considerando el impacto ambiental asociado al desperdicio alimentario.
El modelo se inserta en el concepto de economía circular, al prolongar el ciclo de vida de los productos y reducir pérdidas. Para los comercios, implica transformar mercadería no vendida en ingreso adicional, mejorar la rotación y atraer nuevos clientes. Para los usuarios, ofrece acceso a productos a menor precio. Para el ambiente, contribuye a disminuir la huella de carbono vinculada a la producción y descarte de alimentos.
El desperdicio alimentario es un problema global con implicancias económicas y ambientales. En Argentina, si bien no existen cifras oficiales consolidadas actualizadas de manera permanente, distintos estudios advierten sobre el volumen significativo de alimentos descartados en etapas de producción, comercialización y consumo.
En ese escenario, aplicaciones como Wobox se presentan como herramientas tecnológicas para optimizar procesos y reducir ineficiencias dentro de la cadena gastronómica. A diferencia de modelos basados exclusivamente en donaciones, el esquema incorpora un componente transaccional que busca asegurar sustentabilidad económica.
Uno de los aspectos que la compañía destaca es su origen y desarrollo íntegramente nacional. La tecnología fue creada por emprendedores argentinos, con base en Rosario y expansión progresiva hacia otras ciudades.
Según detalló Infonegocios, la ambición del equipo fundador no se limita al mercado local. El objetivo es posicionarse como un actor relevante en el ecosistema de rescate de alimentos en Latinoamérica, ampliando la red de comercios y usuarios y consolidando un modelo replicable en otras plazas.
El desembarco en Buenos Aires representa un paso estratégico por la escala del mercado y la concentración de oferta gastronómica. La consolidación en Córdoba y Rosario funcionó como etapa de validación y ajuste operativo.
En un contexto de presión sobre los costos, cambios en hábitos de consumo y creciente preocupación ambiental, la propuesta de Wobox combina tecnología, ahorro y sostenibilidad. La evolución de su expansión y la respuesta del público en la capital serán claves para definir el alcance de su proyecto regional.