El gobernador de Alfredo Cornejo confirmó que en Mendoza se instalará una nueva planta para la producción de biológicos y semioquímicos, con una inversión de entre 10 y 15 millones de dólares por parte de la firma Ferotec SA, una alianza entre capitales internacionales y locales que busca impulsar la innovación en el agro.
El proyecto surge de la asociación entre la empresa francesa M2I Lifesciences, especializada en soluciones químicas aplicadas a la agricultura, y la firma argentina Aerotec, con amplia experiencia en pulverización aérea. La iniciativa fue presentada durante una gira internacional del mandatario mendocino y ahora avanza hacia su concreción.
La inversión contempla la construcción de una planta destinada a la producción y aplicación de insumos biológicos y semioquímicos, productos que permiten reemplazar el uso de pesticidas tradicionales en cultivos como vid, frutales, nogales y maíz. Este tipo de tecnologías se posiciona como una alternativa más sustentable dentro del modelo productivo agrícola.

El desarrollo de la planta contará además con el acompañamiento del Banco Mundial y se orientará a abastecer mercados de América del Sur. Según lo previsto, el proyecto generará más de 50 empleos directos en la provincia, además de impacto indirecto en la cadena productiva.
Desde la empresa, el director ejecutivo Philippe Guerret y el representante de Aerotec, Diego Cardama, destacaron el potencial de Mendoza para este tipo de inversiones. Entre los factores clave mencionaron la experiencia local en biológicos, la calidad de los recursos humanos, la disponibilidad de materia prima y la articulación con el sistema científico-tecnológico.
Además, subrayaron la relevancia estratégica de la provincia en el mapa agroindustrial, especialmente por su liderazgo en la vitivinicultura y su diversidad productiva. Estos elementos, junto con la conectividad y la ubicación geográfica, posicionan a Mendoza como un polo atractivo para proyectos de innovación aplicada al agro.

El objetivo de la nueva planta es avanzar en un modelo de producción que combine tecnología, sostenibilidad y eficiencia, reduciendo el impacto ambiental y mejorando la calidad de los cultivos. En este sentido, los semioquímicos —como las feromonas— permiten controlar plagas de manera más precisa, mientras que los biológicos aportan soluciones basadas en procesos naturales.
La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia que busca fortalecer la competitividad del sector agroindustrial, promoviendo la incorporación de tecnologías que acompañen las nuevas exigencias de los mercados internacionales, especialmente en materia ambiental.

Con este proyecto, Mendoza refuerza su posicionamiento como un destino de inversión en innovación agrícola y consolida un camino hacia la producción sustentable, con impacto en el empleo, la tecnología y el desarrollo regional.