Investigadores de la Universidad de Arkansas comprobaron que el uso de extractos de orégano y romero en la alimentación porcina mejora la salud intestinal y el crecimiento de los cerdos, posicionándose como una alternativa eficaz a los antibióticos tradicionales, según informó Infobae.
El uso de compuestos naturales en la producción animal avanza como una tendencia global. En el caso de la producción porcina, un estudio reciente demostró que el orégano y el romero pueden reemplazar a los antibióticos como promotores de crecimiento, con resultados incluso superiores en el largo plazo.
Según informó Infobae, la investigación fue realizada por científicos de la Estación Experimental Agrícola de Arkansas y la Universidad de Arkansas para las Ciencias Médicas. Durante 155 días, analizaron el impacto de suplementos vegetales en la salud y el desarrollo de los cerdos.

Los resultados mostraron que los animales que consumieron estos extractos lograron un mayor peso corporal final, además de una mejor salud intestinal. En particular, se observó una mayor diversidad de bacterias beneficiosas en el microbioma, un factor clave para el bienestar y la eficiencia productiva.
El estudio incluyó 192 lechones divididos en distintos grupos. Mientras algunos recibieron antibióticos y zinc en etapas tempranas, otros fueron alimentados con extractos de orégano, romero y humato de sodio durante todo su ciclo productivo.
La diferencia se hizo evidente con el tiempo. Aunque los antibióticos mostraron efectos rápidos al inicio, los compuestos naturales generaron beneficios sostenidos. El investigador Tsungcheng “TC” Tsai explicó que estos suplementos “ayudan a acondicionar el tracto gastrointestinal y el microbioma”, permitiendo a los animales adaptarse mejor al estrés.
Además del impacto en la salud, los cerdos alimentados con estos compuestos mostraron una mejor eficiencia alimentaria, es decir, lograron mayor ganancia de peso con menor consumo de alimento. Este aspecto es clave para los productores, ya que mejora la rentabilidad del sistema.
El avance también tiene implicancias ambientales. La reducción del uso de antibióticos y metales como el zinc disminuye el impacto negativo sobre suelos y cultivos, al tiempo que responde a las restricciones crecientes en muchos países sobre el uso de antimicrobianos en la producción animal.

Otro punto relevante es la demanda del mercado. Los consumidores valoran cada vez más los productos obtenidos bajo sistemas sostenibles y con menor uso de medicamentos, lo que impulsa la adopción de estas alternativas naturales.
Sin embargo, los investigadores advierten que no existe una solución única. Cada sistema productivo requiere adaptaciones específicas, y aún es necesario profundizar en el estudio de estos compuestos para maximizar su eficacia.
El escenario abre una oportunidad concreta para el sector porcino. La combinación de innovación científica y suplementos vegetales permite avanzar hacia modelos productivos más eficientes, sostenibles y alineados con las nuevas exigencias del mercado global.
