El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la economía mundial enfrentará en 2026 un escenario de menor crecimiento y mayores presiones inflacionarias como consecuencia directa de la guerra en Oriente Medio, un conflicto que ya está impactando en los mercados de energía, el precio del petróleo y las expectativas de inversión global.
Según el último informe del organismo, difundido el martes y citado por la agencia AFP, la proyección de crecimiento global fue recortada al 3,1%, lo que implica una baja de 0,2 puntos porcentuales respecto de la estimación anterior. El ajuste refleja un deterioro en el contexto internacional, marcado por una creciente incertidumbre geopolítica y tensiones en el mercado energético.
El informe señala que el conflicto entre Irán e Israel, junto con sus efectos colaterales en la región, ha generado perturbaciones en el suministro de crudo y en los precios internacionales de la energía. Si bien el escenario base del FMI contempla una duración relativamente corta del conflicto, el organismo advirtió que una prolongación podría derivar en un impacto económico significativamente mayor.

En ese sentido, el economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, explicó a la AFP que las previsiones actuales están condicionadas por la evolución del conflicto. “Cada día que pasa y cada nueva perturbación en el mercado energético nos acerca a un escenario más adverso”, señaló el funcionario, en referencia al riesgo de un deterioro más profundo del crecimiento global.
El FMI también alertó por el impacto inflacionario del conflicto. La institución proyecta una inflación global promedio del 4,4%, lo que representa un incremento de 0,6 puntos porcentuales respecto de la estimación previa. El aumento se explica principalmente por la suba de los precios de la energía, aunque el organismo espera que, en caso de una desescalada, la inflación vuelva a moderarse progresivamente hacia 2027.
El impacto económico, sin embargo, no será homogéneo. El informe destaca que las economías emergentes y en desarrollo sufrirán una afectación aproximadamente el doble que las economías avanzadas, debido a su mayor dependencia de las importaciones energéticas y a su menor margen de maniobra frente a shocks externos que afectan el crecimiento del PIB.
Las regiones más expuestas son Oriente Medio, África del Norte y Asia Central, donde las revisiones a la baja en las proyecciones de crecimiento son más pronunciadas. En particular, Arabia Saudita, principal economía de la región, tendrá un crecimiento estimado del 3,1%, lo que implica una caída de 1,4 puntos porcentuales respecto del informe anterior, en un contexto de mayor volatilidad del mercado petrolero global.

En contraste, algunas economías emergentes muestran cierta resiliencia. China crecería un 4,4%, apenas 0,1 puntos menos de lo previsto, mientras que India mejoraría su desempeño con una expansión del 6,5%, impulsada por el consumo interno y la inversión. Brasil, por su parte, tendría un crecimiento del 1,9%, con una revisión al alza de 0,3 puntos. En el caso de Rusia, el incremento de los precios del petróleo favorece sus ingresos externos, con una expansión proyectada del 1,1%.
En las economías avanzadas, el organismo recortó las proyecciones de la zona euro, que crecería un 1,1%, lo que implica una baja de 0,2 puntos porcentuales. Dentro del bloque, España se ubica en un crecimiento estimado del 2,1%, mientras que Alemania avanzaría apenas un 0,8% y Francia un 0,9%, reflejando un bajo dinamismo industrial y menor demanda externa.

En tanto, Estados Unidos registraría un crecimiento del 2,3% en 2026, con una leve corrección a la baja de 0,1 puntos porcentuales. El FMI considera que la economía estadounidense será menos vulnerable al impacto directo del conflicto, aunque no quedará completamente exenta de los efectos de la desaceleración global y de la presión sobre los precios.
El FMI concluye que la evolución del conflicto en Oriente Medio será determinante para la trayectoria de la economía global en los próximos meses, en un contexto donde la inflación, el precio del petróleo y la estabilidad del comercio internacional vuelven a ocupar el centro de las preocupaciones económicas. La información fue publicada por el medio Infobae, que difundió el análisis del organismo multilateral y sus proyecciones actualizadas.