El productor mendocino Miguel Zuccardi fue incorporado a la comunidad internacional Brave Millers, convirtiéndose en el primer sudamericano en integrar esta red de elaboradores de aceite de oliva virgen extra de alta calidad, un reconocimiento que posiciona a Mendoza y a la variedad Arauco en el mapa global del sector.
El ingreso de Zuccardi a esta organización italiana representa más que un premio: es un reconocimiento entre pares que distingue a productores que controlan todo el proceso, elaboran exclusivamente aceite de oliva virgen extra (AOVE) y priorizan la sustentabilidad y la identidad de origen. En ese contexto, su incorporación marca un hito para la olivicultura argentina, ya que es la primera vez que un referente sudamericano accede a un grupo integrado principalmente por productores europeos.

Uno de los factores centrales en esta distinción fue su trabajo con la variedad Arauco, el único olivo autóctono del país. Esta variedad, introducida en América hace más de cuatro siglos y presente principalmente en Mendoza y La Rioja, representa un diferencial productivo y cultural. Desde la organización destacaron ese enfoque: “Miguel creyó en el potencial del aceite de oliva virgen extra de Argentina cuando pocos lo hacían, demostrando que incluso lejos del Mediterráneo es posible producir un AOVE de clase mundial”.
Para Zuccardi, el reconocimiento tiene una dimensión estratégica que excede lo personal. “Lo más interesante de esto es que visibiliza nuestra región y especialmente la variedad Arauco, que es nuestra variedad local y nos da una unicidad en el mundo”, explicó. La Arauco, que durante años fue utilizada principalmente para aceitunas de mesa, hoy se posiciona como una de las claves del crecimiento del aceite de oliva premium argentino por su perfil sensorial y su adaptación al entorno.

La Familia Zuccardi fue pionera en ese proceso. Desde 2004 desarrolla aceites monovarietales de Arauco con el objetivo de expresar el terroir local. Actualmente cultiva alrededor de 350 hectáreas de olivares, donde esta variedad ocupa un lugar central. “Es una variedad fantástica, con un potencial de calidad altísimo en aceite de oliva. Nosotros fuimos de los primeros en utilizarla para aceites monovarietales y hoy es la principal variedad en nuestros cultivos”, afirmó.
El modelo productivo combina manejo orgánico, cosecha cuidadosa y procesamiento inmediato. Las aceitunas se muelen en tiempos muy cortos desde la recolección y a bajas temperaturas, lo que permite conservar compuestos clave como los polifenoles y lograr aceites con alto nivel de calidad. En zonas como Maipú, las condiciones naturales como la amplitud térmica, la altitud y el clima seco favorecen la obtención de aceites intensos y complejos.

El reconocimiento también proyecta a la Argentina en un mercado global cada vez más exigente. La demanda de alimentos premium, con trazabilidad y origen definido, crece de manera sostenida. En ese escenario, el modelo que impulsa Zuccardi, basado en calidad, identidad y sostenibilidad, se alinea con las tendencias internacionales.
Además, el productor subrayó la importancia de preservar el patrimonio olivícola. “Nos ayuda también a protegerla y mantener árboles que tienen cientos de años”, señaló en relación a la variedad Arauco. Este enfoque no solo tiene impacto productivo, sino también cultural y ambiental.

La incorporación a Brave Millers consolida así una trayectoria que combina innovación con tradición y refuerza el posicionamiento de Mendoza como una de las regiones más prometedoras para la producción de aceite de oliva virgen extra de alta calidad fuera del Mediterráneo. También abre nuevas oportunidades para la visibilidad internacional de la olivicultura argentina, con la Arauco como emblema distintivo.