El dólar oficial cerró este jueves sin cambios a $1.400 para la venta en el Banco Nación, sumando su tercera jornada consecutiva en ese nivel, en un escenario de menor volumen operado y calma cambiaria que le permite al Banco Central continuar con la acumulación de reservas. La estabilidad se replicó tanto en el mercado minorista como en el mayorista, donde las variaciones fueron marginales.
En el segmento mayorista, el tipo de cambio avanzó apenas 2,50 pesos (0,2%) hasta los $1.378, en una rueda con caída en el volumen negociado. El monto operado en contado alcanzó los USD 414,2 millones, lo que implicó una baja de USD 118 millones (-22%) frente a la jornada previa. A pesar de esta reducción, el mercado mantuvo un equilibrio entre oferta y demanda de divisas.
En lo que va de 2026, el dólar mayorista acumula una baja de 77 pesos (-5,3%), mientras que el minorista retrocede 80 pesos (-5,4%), consolidando una tendencia de estabilidad cambiaria dentro del esquema de bandas. Actualmente, el techo de la banda se ubica en $1.690,29, lo que deja al tipo de cambio oficial a una distancia de $312,29 (22,7%), margen que el BCRA aprovecha para intervenir y comprar dólares en el mercado.
En el circuito informal, el dólar blue subió cinco pesos (0,4%) hasta los $1.415 para la venta, mientras que la cotización de compra se ubicó en $1.390. Pese a este leve avance, la brecha cambiaria se mantiene relativamente acotada, en línea con la estabilidad observada en el mercado oficial.

En el segmento de futuros, los contratos operaron con subas moderadas de entre 0,1% y 0,4%, según datos de A3 Mercados. Las posiciones más negociadas, correspondientes a fines de abril, cerraron en $1.384, con un incremento de tres pesos (0,2%), reflejando expectativas de estabilidad en el corto plazo.
El economista Gustavo Ber explicó que “el dólar mayorista continúa merodeando los $1.375 tras el gradual deslizamiento reciente”, y vinculó este comportamiento a un contexto de tasas reales cortas negativas, incluso cuando el Banco Central acelera sus compras aprovechando el exceso de oferta. Además, señaló que una eventual desaceleración de la inflación podría habilitar un proceso de remonetización, con impacto positivo en el crédito y el consumo, aunque condicionado por la cautela del sistema financiero.
Por su parte, Ignacio Morales, de Wise Capital, destacó que la liquidación de USD 6.800 millones de deuda corporativa, con otros USD 3.200 millones aún pendientes, genera una oferta sostenida de divisas que favorece la estrategia oficial. Según explicó, el objetivo es evitar una apreciación excesiva del peso y, al mismo tiempo, fortalecer el balance del Estado mediante la absorción de ese excedente.
En la misma línea, Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS, subrayó que el BCRA ya compró cerca de USD 2.000 millones en abril, a falta de más de una semana para el cierre del mes. No obstante, advirtió que el contexto de tasas negativas podría derivar en presiones nominales si se mantiene en el tiempo.
Desde Max Capital indicaron que el Banco Central sostiene un ritmo constante de intervención, con un promedio diario de USD 89 millones, habiendo comprado divisas en casi todas las ruedas desde el inicio del nuevo esquema. Esta dinámica refuerza la estrategia oficial de acumulación de reservas en un contexto de mercado ordenado.
Finalmente, analistas de Rava Bursátil señalaron que el mercado cambiario atraviesa un período de “calma relativa”, con un dólar estable y un Banco Central activo en la absorción de divisas. Este panorama, que también fue reflejado por Infobae, evidencia una consistencia en la política cambiaria y una fluidez sostenida en las operaciones, elementos clave para consolidar la estabilidad económica.