El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, afirmó que la Argentina podría alcanzar una exportación de un millón de barriles de petróleo diarios en los próximos años, en el marco de un proceso de expansión energética impulsado por Vaca Muerta, nuevas condiciones regulatorias y un fuerte aumento de inversiones. La declaración fue realizada durante una jornada sobre innovación educativa y energía en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde compartió escenario con el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, y destacó el potencial transformador del sector para la economía nacional.
Durante su exposición, Marín planteó que el país se encamina hacia un escenario de crecimiento sin precedentes en materia de producción hidrocarburífera, aunque aclaró que ese objetivo no se concretará en el corto plazo. “Argentina va a terminar exportando el millón de barriles”, sostuvo, y agregó que ese nivel podría alcanzarse hacia 2033 o 2034. En ese sentido, subrayó que el proceso excede a una sola empresa y depende de la articulación de toda la industria energética.
El ejecutivo explicó que el desarrollo de Vaca Muerta requiere condiciones específicas para atraer inversiones de gran escala. En ese punto, resaltó la importancia del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la apertura de mercados y un marco económico que favorezca la actividad privada. “No se van a invertir millones si no se puede exportar”, afirmó, al tiempo que remarcó que la generación de riqueza está vinculada al dinamismo del sector privado.

Según Marín, el crecimiento proyectado colocaría a la Argentina dentro del grupo reducido de países con alta capacidad exportadora de petróleo, lo que implicaría un cambio estructural en su balanza energética. La clave, explicó, será consolidar un “círculo virtuoso” en el que la inversión, la producción y las exportaciones se retroalimenten.
El CEO de YPF también destacó que la industria atraviesa una etapa de transformación en su lógica competitiva. Aseguró que el nuevo esquema promueve la cooperación entre empresas, con un enfoque orientado a maximizar la producción total más que a disputar participación de mercado. En ese marco, indicó que una parte significativa del crudo producido tendrá como destino los mercados internacionales.
Otro eje central del crecimiento será la infraestructura energética. Marín mencionó proyectos estratégicos en marcha, como el desarrollo del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la construcción de un nuevo gasoducto y la expansión de redes de transporte de hidrocarburos. Estas obras, señaló, serán determinantes para sostener el aumento de la producción y garantizar la capacidad exportadora.
El crecimiento del sector energético tendrá un impacto directo en el mercado laboral. Marín estimó que en los próximos cuatro años se generarán alrededor de 40.000 puestos de trabajo, principalmente vinculados a obras de infraestructura y actividades asociadas a la explotación no convencional. Incluso advirtió que la demanda podría superar esa cifra.
En paralelo, remarcó la necesidad de formar recursos humanos calificados para acompañar esta expansión. En ese sentido, detalló que YPF prevé certificar la capacitación de 2.500 trabajadores durante este año, con un aumento a 3.000 anuales a partir de 2027. El objetivo es alcanzar un total de 15.000 técnicos especializados hacia el final de la década.
El Instituto Vaca Muerta, impulsado por la petrolera estatal en conjunto con otras compañías del sector, cumple un rol clave en este proceso. Se trata de una iniciativa que busca estandarizar las competencias técnicas y de seguridad necesarias para operar en la industria, en un contexto de creciente complejidad tecnológica.

Por su parte, el gobernador Rolando Figueroa coincidió en la visión de expansión y destacó el papel de Neuquén como núcleo del crecimiento energético. Durante su intervención, señaló que la provincia logró generar las condiciones necesarias para potenciar el desarrollo de Vaca Muerta, a partir de mejoras en la gobernanza y la alineación con políticas nacionales.
Figueroa afirmó que el cambio de paradigma en el sector permitió pasar de un escenario de limitaciones a uno de abundancia de recursos. En ese contexto, consideró que la provincia se posiciona como un motor clave para el crecimiento económico del país.
El mandatario también hizo hincapié en la importancia de sostener reglas claras y previsibles para atraer inversiones de largo plazo. Según indicó, la estabilidad normativa será fundamental para consolidar los proyectos en marcha y garantizar su continuidad.
El escenario planteado por YPF refleja un horizonte de oportunidades estratégicas para la Argentina, pero también implica desafíos significativos. La necesidad de financiamiento, la ejecución de obras de infraestructura y la formación de capital humano aparecen como factores críticos para alcanzar los objetivos proyectados.
Además, el contexto internacional y la evolución de los mercados energéticos serán variables determinantes. La demanda global de hidrocarburos, las políticas ambientales y la transición energética podrían influir en el ritmo de crecimiento del sector.
Aun así, el potencial de Vaca Muerta continúa posicionando a la Argentina como un actor relevante en el mapa energético global. Si se concretan las proyecciones planteadas por YPF, el país podría transformar su perfil exportador y fortalecer su estabilidad macroeconómica a través de mayores ingresos en divisas, según consignó Infobae.