El ministro de Desregulación y Transformación del Estado de Argentina, Federico Sturzenegger, afirmó este 4 de mayo en Bolivia que el país vecino podría transformarse en el “Disneyland de Sudamérica” si avanza con un proceso profundo de desregulación del turismo. Durante su visita oficial, el funcionario participó en un encuentro sobre modernización estatal junto al presidente boliviano Rodrigo Pereira Paz, donde respaldó el programa “Tranca Cero”, orientado a eliminar obstáculos burocráticos y fomentar la actividad económica.
La declaración se produjo en el marco del Encuentro Internacional para la Modernización del Estado, organizado por el Gobierno boliviano, que también presentó la plataforma “Reporta Tu Tranca”. Esta herramienta busca canalizar denuncias ciudadanas sobre trabas administrativas que afectan la vida cotidiana y el desarrollo productivo, en línea con iniciativas similares implementadas en Argentina.
Según publicó el medio boliviano El Deber, Sturzenegger explicó que su presencia en Bolivia responde al interés por compartir la experiencia argentina en materia de desregulación. “Me invitaron para que cuente la historia de Argentina, porque el presidente Paz empezó la iniciativa Tranca Cero”, señaló el funcionario en declaraciones al diario.
Durante su exposición frente a funcionarios y miembros del gabinete boliviano, el ministro argentino remarcó la necesidad de reducir el peso del Estado en la economía. En ese sentido, sostuvo que “sabemos que el Estado les hace la vida miserable a las personas” y defendió la idea de avanzar hacia un esquema más flexible que permita mayor libertad económica.
Uno de los ejes centrales de su discurso fue el potencial turístico de Bolivia. Sturzenegger enumeró destinos como el Lago Titicaca, La Paz, el Salar de Uyuni, la región amazónica y la ruta del vino como activos estratégicos que podrían posicionar al país como un destino de alcance global. A su juicio, la eliminación de regulaciones permitiría que estos sectores crezcan con mayor dinamismo.
“Para qué necesitamos regulación en turismo, si está el Código Civil y Comercial, el Código Penal. Eliminá todo, que no quede nada”, expresó el ministro, según consignó El Deber. La frase sintetiza la visión del gobierno argentino en materia de reducción normativa, que impulsa una disminución significativa de reglas para facilitar la actividad económica.
En esa línea, Sturzenegger advirtió sobre la persistencia de las regulaciones si no se eliminan de manera estructural. “Si no las sacás de raíz, es como un árbol: al rato te empiezan a crecer de vuelta”, afirmó durante su intervención.
El funcionario también hizo referencia a la política económica argentina y destacó las reformas impulsadas por la administración de Javier Milei, a la que le atribuyó miles de desregulaciones en distintos sectores. En ese contexto, defendió el principio de reducción del gasto público al señalar que “cada peso que el gobierno gasta, alguien lo paga”.
Además, anunció que el Gobierno argentino envió al Congreso un proyecto para derogar la ley que restringe la compra de tierras por extranjeros. Según explicó, esta medida apunta a incentivar inversiones internacionales y favorecer a comunidades extranjeras radicadas en el país, entre ellas la boliviana.
El respaldo al programa “Tranca Cero” fue otro de los puntos destacados de su visita. Sturzenegger elogió la iniciativa y alentó al gobierno boliviano a avanzar sin medias tintas en el proceso de transformación estatal. “Este proyecto me parece central… no se queden a mitad de camino porque es mucho lo que tiene para ganar”, sostuvo.
El plan impulsado por la administración de Pereira Paz busca modernizar el Estado boliviano mediante la simplificación de trámites, la digitalización de procesos y la eliminación de regulaciones consideradas innecesarias. La iniciativa se inscribe en una tendencia regional que promueve reformas estructurales para mejorar la competitividad y atraer inversiones.
La visita de Sturzenegger refleja, además, un acercamiento entre ambos gobiernos en materia de políticas económicas. La experiencia argentina en desregulación es vista por Bolivia como un modelo posible para acelerar cambios internos, aunque no está exenta de debate en términos de impacto social y económico.
En este contexto, el intercambio de experiencias y el respaldo político buscan consolidar una agenda común orientada a la apertura económica y la reducción de la intervención estatal. La apuesta, según coincidieron los funcionarios, es generar condiciones más favorables para el crecimiento, el empleo y la inversión en la región.