La familia Houweling, originaria de los Países Bajos, decidió invertir en la Argentina en medio de un contexto económico complejo y abrió Presencia, un restaurante de lujo y cafetería en el barrio porteño de Recoleta. El emprendimiento funciona desde 2025 en la esquina de Montevideo y Alvear y, según informó Clarín, se consolidó rápidamente como uno de los espacios gastronómicos más comentados de la Ciudad de Buenos Aires.
El proyecto fue impulsado por los hermanos Niels, Bente y Stan Houweling, junto a sus padres. La familia, que se define como “ciudadana del mundo”, vivió en países como Uruguay, España, Costa Rica y Estados Unidos antes de instalarse en Buenos Aires hace cuatro años.

La idea original era abrir una joyería en la planta baja y un restaurante fine dining en el primer piso. Sin embargo, el éxito gastronómico cambió los planes. “Nos enamoramos tanto de la gastronomía que la joyería terminó siendo un café que se convirtió en el living de Recoleta”, contó Niels Houweling, según publicó Clarín.
El empresario, de 33 años, había trabajado como DJ internacional y luego manejó una empresa de marketing en Los Ángeles. Actualmente lidera el desarrollo de Presencia junto a su familia y vive en Argentina con su esposa, la socialité iraní-estadounidense Shiva Safai, conocida en Estados Unidos por haber sido pareja de Mohamed Hadid, padre de las modelos Bella y Gigi Hadid.
El restaurante funciona en una de las esquinas más exclusivas de Recoleta, frente al Palacio Hume, el Palacio Duhau y la Nunciatura Apostólica. Como parte de su integración con el barrio, la familia logró iluminar la sede diplomática durante el horario de funcionamiento del restaurante. “Es nuestro regalo a los vecinos”, explicó Niels.
A pesar del contexto económico argentino, el empresario se mostró optimista respecto del futuro del país. “Estamos apostando a que el mundo del lujo vuelva a la Argentina. El país está en un momento muy interesante, con el potencial necesario para crecer y abrirse al mundo”, afirmó a Clarín.

También reconoció las dificultades que enfrentaron durante el proceso de apertura. “Todavía me quedan algunos traumas de todo el proceso. Económicamente no era fácil de entender, pero creo que no queda otra. Durante esa época tenía presupuestos con vigencia de 24 horas. ¡Nunca he visto cosas así en mi vida!”, relató entre risas.
Presencia tiene capacidad para 92 cubiertos y, junto con el café, emplea a unas 80 personas en turnos rotativos durante 20 horas diarias, los siete días de la semana. El café, inaugurado hace apenas seis meses, supera los 400 cubiertos diarios y se convirtió en uno de los puntos más concurridos de la zona.

La propuesta gastronómica está a cargo del chef ejecutivo Rodrigo Da Costa, quien diseñó una carta inspirada en la cocina europea con recetas clásicas y productos premium. Entre los platos destacados aparecen el steak tartar de lomo, la burrata con gazpacho de almendras, la merluza negra con puré de coliflor y miso, y el magret de pato a la naranja.
En el área de pastelería, la chef Aldana Perrotta desarrolló una línea de postres tradicionales vinculados al fine dining clásico. Sobresalen preparaciones como la isla flotante con salsa inglesa de amaretto, el crêpe Suzette flambeado y la mousse de chocolate 70%.

Desde su aniversario, el restaurante también incorporó servicio de mediodía con un menú ejecutivo de dos pasos. La estrategia busca ampliar el público y consolidar a Presencia como uno de los polos gastronómicos de referencia en Buenos Aires.