El ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia de Buenos Aires, Augusto Costa, ratificó su respaldo al proyecto político encabezado por Axel Kicillof, cuestionó con dureza el rumbo económico del presidente Javier Milei y defendió un modelo de desarrollo basado en mayor inversión, fortalecimiento empresarial y expansión del entramado productivo. En una extensa entrevista difundida por el medio La Política Online, el funcionario sostuvo que el actual esquema económico genera un fuerte costo social y advirtió sobre las consecuencias del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Costa planteó que una eventual propuesta política liderada por Kicillof de cara a 2027 buscará diferenciarse del modelo libertario. Según explicó, la prioridad será construir un programa económico que combine estabilidad macroeconómica, crecimiento y desarrollo productivo, sin resignar la presencia del Estado.
"Queremos que haya más empresas, más inversión y que los empresarios ganen plata", aseguró el funcionario, una frase que buscó marcar distancia de interpretaciones que asocian al espacio político bonaerense con posiciones contrarias al sector privado.

El ministro sostuvo que existe una visión equivocada sobre Kicillof y recordó experiencias anteriores en las que empresarios modificaron su percepción luego de encuentros directos con el gobernador bonaerense. Según explicó, persisten prejuicios que presentan al mandatario como una figura extrema en términos ideológicos, algo que considera alejado de la realidad.
En ese marco, Costa reveló que recientemente Kicillof mantuvo reuniones con empresarios de distintos sectores productivos en Escobar, donde participaron representantes de industrias vinculadas a laboratorios, construcción, consumo masivo y metalmecánica.
Para el funcionario, existe un creciente interés empresarial por conocer de primera mano cuáles son las propuestas del espacio político que integra. Según afirmó, muchos sectores privados observan con preocupación la evolución del modelo económico nacional.
Durante la entrevista, Costa calificó de "absolutamente inefectiva" la estrategia económica aplicada por el Gobierno nacional y aseguró que la respuesta oficial a los problemas heredados fue "de una brutalidad" que provocó costos sociales innecesarios.
El funcionario reconoció que la situación económica previa a la llegada de Milei al poder era compleja y que resultaban necesarias correcciones importantes. Sin embargo, señaló que las medidas adoptadas derivaron en un deterioro del poder adquisitivo y afectaron seriamente la actividad económica.
En su análisis, cuestionó especialmente la combinación de apreciación cambiaria, apertura de importaciones, suba de tarifas y elevadas tasas de interés.

Según Costa, ese esquema redujo el consumo interno y dejó a la economía argentina más expuesta a la volatilidad internacional.
El ministro también incorporó una mirada geopolítica al debate económico. Sostuvo que el escenario mundial atraviesa una transformación profunda marcada por el avance tecnológico, el crecimiento de China y una pérdida relativa de influencia de Estados Unidos.
En ese contexto, advirtió que una estrategia de alineamiento automático con Washington puede resultar perjudicial para el país.
Uno de los ejes más fuertes de las declaraciones estuvo centrado en el RIGI, instrumento creado por el Gobierno nacional para incentivar inversiones de gran escala.
Costa consideró que el esquema promueve un modelo económico basado en actividades extractivas y sectores concentrados con escaso impacto sobre el entramado productivo local.
Según explicó, el problema principal no reside únicamente en los beneficios fiscales o regulatorios que reciben las compañías, sino en la ausencia de exigencias vinculadas a transferencia tecnológica, desarrollo de proveedores nacionales, impacto regional o generación de cadenas de valor.
Para el ministro, el riesgo es consolidar una estructura económica cada vez más dependiente de la explotación de recursos naturales.
"El RIGI y el SuperRIGI son formas de consolidar una economía cada vez más primarizada y extractivista", sostuvo.
No obstante, aclaró que una eventual administración peronista respetaría los compromisos ya asumidos.
"Todo lo aprobado bajo el RIGI y el SuperRIGI que ya sea un derecho adquirido, no se puede tocar", señaló.
Costa explicó que los beneficios otorgados bajo ese régimen forman parte de derechos adquiridos y aseguró que no podrían modificarse de manera retroactiva.

Frente a las críticas al RIGI nacional, Costa destacó la creación del Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas impulsado por la provincia de Buenos Aires.
Según explicó, ese esquema propone incentivos vinculados al cumplimiento de determinados criterios, entre ellos localización territorial, generación de proveedores, impacto ambiental y políticas de género.
La intención, según detalló, es que las inversiones generen efectos duraderos y no queden limitadas exclusivamente al desembolso inicial de capital o a puestos de trabajo temporales.
El funcionario puso como ejemplo el caso de Sidersa, empresa que ya accedió a beneficios bajo ese esquema provincial.
Costa también volvió sobre una de las discusiones más resonantes de los últimos años: la localización del proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) impulsado por YPF y Petronas.
Según indicó, el traslado de la iniciativa desde Bahía Blanca hacia Río Negro respondió a decisiones políticas y no a limitaciones vinculadas a la adhesión provincial al RIGI.
El funcionario evitó confirmar definiciones electorales concretas, aunque dejó en claro que Kicillof tiene voluntad política de disputar un proyecto nacional.
Aun así, insistió en que cualquier candidatura debe apoyarse sobre un programa sólido y consistente.
Costa afirmó que la prioridad será construir una alternativa económica que logre equilibrio fiscal, reducción de la inflación y crecimiento, pero evitando repetir mecanismos de ajuste que, según su mirada, profundizan desigualdades.
Sobre el cierre, insistió en que un gobierno peronista puede alcanzar estabilidad financiera y reducir el riesgo país, siempre que exista un plan sustentable.
La entrevista, dejó al descubierto una discusión que ya comenzó a instalarse dentro de la oposición: cómo construir una propuesta económica competitiva frente al oficialismo y cuáles serán las bases del debate político hacia 2027.