Con apoyo de entidades agropecuarias, universidades, empresas y organizaciones internacionales, comenzó a impulsarse oficialmente la creación del Día Mundial de la Alfalfa, una iniciativa que propone establecer el 23 de mayo como fecha de reconocimiento global para una de las principales especies forrajeras utilizadas en la producción ganadera. El proyecto fue promovido por TodoAlfalfa y SomosAlfalfa, y busca visibilizar el aporte económico, ambiental y nutricional de la denominada “reina de las forrajeras”.
La propuesta comenzó a tomar forma durante 2026 y ya reúne adhesiones de instituciones vinculadas a la producción forrajera, el comercio exterior, la investigación científica y la agroindustria, tanto en Argentina como en otros países.
Según informó inicialmente el medio TodoAgro, la intención es instalar el 23 de mayo como una jornada anual dedicada a destacar el rol estratégico de la alfalfa dentro de los sistemas productivos y su impacto sobre la alimentación animal, la sustentabilidad de los suelos y la producción de alimentos.
La propuesta sumó el acompañamiento de organizaciones vinculadas a distintos eslabones de la cadena alfalfera. Entre ellas aparecen la Cámara Argentina de la Alfalfa, la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada, la Asociación Italiana de Forraje Deshidratado y la Asociación Canadiense de Forrajes y Pastizales.
También adhirieron instituciones académicas y técnicas como el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María, la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario y distintos organismos regionales ligados al desarrollo agropecuario.
Desde el sector privado se incorporaron además empresas vinculadas a maquinaria agrícola, semillas, nutrición animal y tecnología para forrajes, en una señal del interés que genera la iniciativa dentro de la actividad.
Entre las entidades participantes aparecen además el Consejo Agroindustrial Argentino, el Clúster de Alfalfa de Córdoba y la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros.
La convocatoria también alcanzó a medios especializados, podcasts y redes de comunicación agropecuaria internacionales orientadas a la promoción de sistemas productivos vinculados al forraje y la ganadería.
Los impulsores de la iniciativa explicaron que la elección de la fecha no responde a un criterio regional o productivo específico, sino a un fundamento científico de alcance global.
El 23 de mayo recuerda el nacimiento de Carl Linnaeus, científico sueco considerado uno de los padres de la taxonomía moderna y creador del sistema de clasificación binomial utilizado actualmente para identificar especies vegetales y animales.
La publicación de su obra Species Plantarum, en 1753, marcó un punto de inflexión dentro de las ciencias naturales al establecer un sistema universal de nomenclatura botánica.
Fue en ese trabajo donde la alfalfa quedó registrada bajo el nombre científico Medicago sativa, denominación que continúa vigente en la actualidad.
Los organizadores consideran que vincular el día internacional de la alfalfa con una referencia científica otorga legitimidad global e identidad integradora a la propuesta.
La alfalfa es una de las especies forrajeras más utilizadas en sistemas ganaderos y lecheros por su capacidad de producir biomasa, aportar proteína y mejorar la calidad de los suelos.
En Argentina ocupa un lugar central dentro de la producción pecuaria y también forma parte de una creciente cadena exportadora orientada principalmente a mercados de Medio Oriente y Asia.
Además de su valor nutricional para la alimentación animal, especialistas destacan su aporte ambiental a través de la fijación biológica de nitrógeno, la mejora de la estructura del suelo y la reducción de procesos erosivos.
El cultivo también es considerado estratégico en sistemas agrícolas mixtos por su contribución a las rotaciones y su capacidad para optimizar el uso del agua en determinadas regiones productivas.
En provincias como Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, la producción alfalfera representa además una actividad económica vinculada a contratistas, industrias de henificación, exportación de megafardos y producción de semillas.
Como parte de la campaña de difusión, los organizadores lanzaron además un concurso internacional de fotografía denominado “Retratos de la Reina”, orientado a productores, asesores técnicos y actores vinculados a la cadena forrajera.
La propuesta apunta a mostrar imágenes relacionadas con la producción de alfalfa, la tecnología aplicada al sector y los distintos usos del cultivo dentro de la actividad agropecuaria.
Paralelamente, se conformará un comité internacional que trabajará durante todo el año en la promoción de actividades técnicas, encuentros institucionales y acciones de difusión destinadas a consolidar el reconocimiento global de la fecha.
La intención es avanzar ante organismos internacionales y espacios institucionales vinculados al agro para formalizar el reconocimiento del 23 de mayo como Día Mundial de la Alfalfa.
La iniciativa surge además en un contexto donde la producción de forrajes ganó relevancia estratégica a nivel mundial por su vínculo con la seguridad alimentaria y los sistemas ganaderos intensivos.
Argentina forma parte del grupo de países con fuerte potencial exportador de alfalfa gracias a sus condiciones agroclimáticas y al desarrollo tecnológico alcanzado en distintas regiones productivas.
El crecimiento de mercados externos, especialmente en países con limitaciones de agua o superficie agrícola, impulsó inversiones en procesamiento, compactado y logística para exportación.
Dentro del sector consideran que avanzar hacia un reconocimiento internacional de la alfalfa puede ayudar a visibilizar no solo el valor agronómico del cultivo, sino también el impacto económico y ambiental de toda la cadena forrajera.
Mientras tanto, los impulsores del proyecto buscan ampliar adhesiones institucionales y sumar participación de productores y empresas para consolidar una fecha que aspire a instalarse de manera permanente dentro del calendario agropecuario mundial.