La industria frigorífica argentina encendió señales de alerta por el escenario que comienza a configurarse en el comercio internacional de carne vacuna. Cambios en la política arancelaria de Estados Unidos, nuevas restricciones de importación en China y una desaceleración de la demanda global generan incertidumbre sobre las exportaciones argentinas y podrían impactar en el precio de la hacienda durante los próximos meses. La advertencia fue realizada por la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA) tras la reciente participación del sector en la feria internacional Sial de Shanghái, uno de los principales eventos del negocio alimentario mundial.
Segun TodoAgro , el presidente de FIFRA, Daniel Urcía, sostuvo que las novedades registradas en los principales mercados importadores de carne vacuna modifican el escenario comercial que venía sosteniendo al negocio exportador argentino. Según explicó, la combinación de menor rentabilidad, altos stocks internacionales y mayor competencia externa podría generar presión bajista sobre las cotizaciones ganaderas.
“Hay que destacar que el mercado da por hecho la eliminación de aranceles por parte de Estados Unidos a la importación de carne vacuna”, afirmó Urcía al analizar las perspectivas del sector. El dirigente advirtió que esa modificación alteraría la posición de la Argentina en ese destino, especialmente luego del acuerdo alcanzado para exportar 80.000 toneladas libres de aranceles durante el corriente año.
La posibilidad de que Estados Unidos elimine o reduzca restricciones para otros proveedores internacionales reabre un escenario de mayor competencia en uno de los mercados de mayor valor para la carne vacuna.
Hasta ahora, la Argentina había logrado consolidar una posición favorable gracias a negociaciones bilaterales que permitieron ampliar el acceso exportador. Sin embargo, el nuevo contexto podría modificar esas ventajas comerciales y generar un reordenamiento de los flujos internacionales de carne.
El otro foco de preocupación para la industria frigorífica se encuentra en China, principal comprador de carne vacuna argentina y actor central para la formación de precios internacionales.
Según explicó Urcía, el gobierno chino avanzó recientemente en la implementación de una salvaguardia comercial que incluye cupos de importación para distintos países exportadores. El objetivo oficial es regular el ingreso de carne vacuna y administrar el abastecimiento interno.
“Su gobierno impuso una salvaguardia tras la cual definió cupos de importación de carne vacuna”, señaló el titular de FIFRA.
De acuerdo con el análisis realizado por la entidad, Brasil y Australia muestran actualmente niveles de ejecución de cuota muy elevados y podrían completar rápidamente sus cupos de exportación. La Argentina, en cambio, mantiene un ritmo de utilización superior al 30%, una dinámica considerada más moderada dentro del mercado chino.
El nuevo esquema genera incertidumbre porque altera las condiciones comerciales bajo las cuales venían operando los principales exportadores mundiales. Además, la situación se produce en un momento de desaceleración económica global y caída del consumo en algunos mercados asiáticos.
A ese escenario se suma otra novedad que generó preocupación entre frigoríficos argentinos: luego de la visita del presidente estadounidense Donald Trump a China, el gigante asiático habilitó 77 nuevos establecimientos procesadores de carne vacuna de Estados Unidos y renovó licencias de exportación por cinco años a otras 400 plantas.
La medida fortalece la presencia norteamericana en el mercado chino y aumenta la competencia internacional por un negocio estratégico para la industria frigorífica argentina.
Durante la feria Sial de Shanghái, uno de los temas más comentados entre operadores internacionales fue el elevado nivel de stock que mantienen actualmente los importadores chinos.
Según indicó Urcía, ese escenario podría generar una presión bajista sobre los valores internacionales de la carne vacuna en los próximos meses.
“Los importadores poseen importantes stocks, lo que podría, en los próximos meses, deprimir los precios que se están pagando”, advirtió.
La preocupación no se limita únicamente al comercio exterior. Desde la industria frigorífica también observan señales de menor dinamismo en el mercado interno, donde el consumo de carne vacuna continúa condicionado por la pérdida de poder adquisitivo y los cambios en los hábitos alimentarios.
La combinación de menor demanda doméstica y mayores dificultades internacionales comienza a generar preocupación sobre la rentabilidad del negocio cárnico.
Aunque el precio de la hacienda todavía se mantiene en niveles considerados buenos para los productores, los frigoríficos advierten que la situación podría cambiar si continúa deteriorándose la ecuación económica del sector exportador.
“Si bien el precio de la hacienda sigue en buenos niveles, es probable que por falta de rentabilidad en los negocios disminuya su demanda y que haya algún descenso en las cotizaciones ganaderas”, sostuvo Urcía.
El mercado internacional de carne vacuna atraviesa actualmente una etapa de fuerte sensibilidad frente a factores políticos, comerciales y geopolíticos.
Las decisiones arancelarias de Estados Unidos, las restricciones de China y los cambios en las relaciones comerciales entre las principales potencias comenzaron a tener impacto directo sobre los países exportadores.
Para la Argentina, el contexto representa un desafío adicional debido a la fuerte dependencia del mercado chino, destino que absorbe gran parte de las exportaciones nacionales de carne vacuna.
La industria frigorífica teme que una desaceleración del comercio internacional o una mayor competencia externa terminen afectando tanto el volumen exportado como los precios internacionales.
En paralelo, el negocio enfrenta un escenario interno complejo marcado por altos costos operativos, presión impositiva y dificultades para sostener márgenes positivos.
Los frigoríficos sostienen que el futuro del sector dependerá en buena medida de cómo evolucione el contexto internacional durante los próximos meses y de la capacidad de la Argentina para mantener competitividad frente a otros grandes exportadores como Brasil, Australia y Estados Unidos.
Mientras tanto, el mercado ganadero comienza a observar con atención señales que podrían anticipar un cambio de ciclo para los precios de la hacienda, luego de varios meses de relativa estabilidad sostenida por la demanda exportadora.
El escenario todavía aparece abierto, pero dentro del sector ya reconocen que las próximas decisiones comerciales de Estados Unidos y China tendrán un impacto determinante sobre el negocio de la carne vacuna a nivel global y sobre el futuro de las exportaciones argentinas.