La provincia de Corrientes puso en marcha una estrategia integral para enfrentar el avance de los jabalíes silvestres, una problemática que afecta cada vez más a la producción agropecuaria, los ecosistemas y la actividad ganadera regional. La iniciativa combina nuevas tecnologías de captura con un proyecto industrial destinado a transformar a estos animales invasores en una fuente de producción de carne bajo controles sanitarios, con el objetivo de reducir los daños económicos y generar una nueva actividad productiva.
La propuesta fue presentada durante Las Nacionales 2026, realizadas en la Sociedad Rural de Riachuelo, donde autoridades provinciales y representantes del sector productivo exhibieron una de las herramientas que buscan convertirse en un elemento central para el control de la especie: el sistema PigBrig, una trampa de captura múltiple continua diseñada para atrapar grupos completos de jabalíes.
La medida adquiere relevancia debido al fuerte impacto que la expansión de esta especie exótica invasora está provocando en distintas zonas de la provincia. Productores arroceros, ganaderos y especialistas en conservación ambiental vienen advirtiendo desde hace años sobre el crecimiento de las poblaciones de jabalíes y los daños que generan sobre cultivos, pasturas y fauna nativa,explico TNCAmpo.
En algunas regiones productivas, particularmente en áreas dedicadas al cultivo de arroz, las pérdidas económicas alcanzan niveles significativos. Según datos difundidos durante la presentación, grupos numerosos de animales pueden destruir decenas de hectáreas de producción en una sola noche, comprometiendo seriamente la rentabilidad de los establecimientos afectados.
El problema no se limita únicamente al sector agrícola. Los jabalíes también generan daños en sistemas ganaderos, especialmente en explotaciones ovinas, donde los ataques nocturnos provocan importantes pérdidas de animales recién nacidos.
Frente a este escenario, el gobierno correntino decidió avanzar en un esquema de control que combina herramientas tecnológicas, regulación sanitaria y aprovechamiento económico de los ejemplares capturados.
Uno de los ejes centrales del plan es la incorporación del sistema PigBrig, desarrollado bajo licencia internacional y fabricado en Argentina por la empresa Numaco para su comercialización en el Cono Sur.
La tecnología consiste en una estructura circular de redes de alta resistencia que permite capturar grupos completos de jabalíes mediante un sistema de ingreso continuo. A diferencia de otros métodos tradicionales, el dispositivo busca evitar la dispersión parcial de las piaras y aumentar la eficiencia de captura.
Entre sus principales características se destaca la facilidad de instalación y operación. El sistema puede ser transportado y montado por una sola persona, reduciendo costos logísticos y simplificando las tareas de control en zonas rurales.
La presentación práctica realizada durante Las Nacionales despertó interés entre productores y técnicos que buscan herramientas efectivas para enfrentar una problemática que continúa expandiéndose en distintas regiones del país.
La elección de Corrientes para mostrar esta tecnología no fue casual. La provincia se encuentra entre las más afectadas por la presencia de especies exóticas invasoras y ha desarrollado un marco normativo específico para abordar esta situación.
En 2024, la Legislatura provincial reglamentó la Ley 6543, que declaró formalmente al jabalí como especie exótica invasora y plaga. La normativa complementó otras regulaciones impulsadas previamente para controlar poblaciones de ciervo axis, otra especie que genera impactos sobre los ecosistemas y la producción agropecuaria.
Más allá de la captura y reducción de poblaciones, el proyecto correntino incorpora un componente innovador orientado al aprovechamiento económico de los animales capturados.
El Gobierno provincial avanza en la adecuación del frigorífico municipal de la localidad de Sauce, que será transformado en una planta especializada para el procesamiento de especies invasoras.
La iniciativa busca formalizar una actividad que actualmente se desarrolla de manera limitada y sin una estructura industrial consolidada. El objetivo es generar una cadena de valor que permita convertir los animales capturados en productos aptos para consumo humano y otros usos industriales.
El director de Producción Animal de Corrientes, Eduardo Ortiz, explicó que la problemática trasciende las pérdidas económicas y posee importantes implicancias ambientales.
“Generan un perjuicio importante, no solo por el daño productivo, sino también por el impacto ambiental”, señaló el funcionario durante declaraciones difundidas en el marco de la presentación.
Según explicó Ortiz, especies como el jabalí y el ciervo axis ejercen presión sobre ecosistemas sensibles, compiten con fauna autóctona y modifican hábitats utilizados por especies protegidas.
Entre las más afectadas se encuentran el ciervo de los pantanos y el venado de las pampas, dos especies emblemáticas de la fauna argentina que enfrentan distintos desafíos para su conservación.
Uno de los pilares del proyecto provincial es la implementación de controles sanitarios rigurosos para garantizar la inocuidad de los productos obtenidos.
La normativa prevé que los animales capturados sean trasladados al frigorífico dentro de un plazo determinado para permitir la realización de análisis veterinarios y estudios específicos destinados a detectar enfermedades de interés sanitario.
Entre ellas se encuentra la triquinosis, una de las patologías que requiere especial atención cuando se trata de carne proveniente de animales silvestres.
El esquema contempla la elaboración de distintos productos alimenticios, incluyendo cortes frescos y embutidos, además de posibles aplicaciones industriales para la producción de harinas proteicas y alimentos balanceados.
Las autoridades consideran que este enfoque permitirá generar empleo local, agregar valor a los recursos disponibles y contribuir al financiamiento de las tareas de control poblacional.
La expansión de los jabalíes se convirtió en una preocupación creciente para productores de distintas regiones argentinas. La elevada capacidad reproductiva de la especie constituye uno de los factores que explican la dificultad para contener su crecimiento.
Los especialistas advierten que las hembras pueden registrar más de una parición anual y producir camadas numerosas, lo que favorece una rápida expansión de las poblaciones cuando no existen mecanismos efectivos de control.
A diferencia de otras especies silvestres, los jabalíes prácticamente no cuentan con depredadores naturales capaces de regular su crecimiento poblacional, situación que potencia su impacto sobre los ambientes rurales.
Frente a este escenario, Corrientes busca posicionarse como una referencia nacional en el manejo de especies invasoras mediante una estrategia que combina control sanitario, aprovechamiento económico y protección ambiental.
La experiencia será observada con atención por otras provincias que enfrentan problemas similares y que podrían adoptar modelos semejantes para enfrentar una problemática que continúa expandiéndose en gran parte del territorio argentino.