El productor Jorge Aguilar Pozzer impulsa en Misiones un modelo que integra la cría, elaboración y venta directa de carne de búfalo para diferenciarla de la carne vacuna. La iniciativa busca fortalecer un mercado aún incipiente, generar mayor valor agregado y acercar el producto a los consumidores.
La carne de búfalo busca ganar un lugar propio dentro del mercado cárnico argentino. En el norte de Misiones, el productor Jorge Aguilar Pozzer decidió integrar toda la cadena de valor para comercializar carne bubalina con identidad propia, desde la cría de los animales hasta la venta directa al consumidor.
Según informó Bichos de Campo, el productor sostiene que el mayor desafío del sector no pasa por la producción, sino por lograr que la carne de búfalo deje de comercializarse como carne vacuna y sea reconocida por sus propias características.

Pozzer, oriundo de Corrientes y radicado en Misiones desde la década de 1980, comenzó a criar búfalos en 2018 como una alternativa para diversificar su establecimiento ganadero. Con el tiempo, la actividad creció hasta representar cerca del 40% de su producción, con unas 350 cabezas bubalinas distribuidas entre distintos establecimientos de la provincia.
El paso decisivo llegó en junio de 2024, cuando abrió una carnicería en el Mercado Concentrador de Eldorado. El objetivo fue comercializar directamente la carne y construir una marca vinculada exclusivamente al producto bubalino.
El crecimiento del emprendimiento fue sostenido. De vender media res semanal en sus primeros meses, el local pasó a comercializar alrededor de ocho medias reses por semana, impulsado por el interés de consumidores que comenzaron a conocer las cualidades de esta carne.

Pozzer considera que una de las claves para expandir el consumo es la información. Explicó que muchos compradores descubren que la carne bubalina presenta un aspecto, color, aroma y sabor muy similares a la carne vacuna, pero con un precio competitivo y características nutricionales que despiertan cada vez más interés.
El proyecto también incorporó valor agregado mediante la elaboración de distintos productos. Entre ellos se destacan las milanesas de búfalo, el denominado "choribúfalo", elaborado con una receta propia, y salamines producidos en Corrientes. La estrategia busca ampliar las opciones para el consumidor y generar nuevas oportunidades comerciales.
Además de su actividad como productor, Pozzer es vicepresidente de la Asociación de Criadores de Búfalos de Misiones. Desde ese rol promueve acciones de difusión para que más productores comercialicen la carne como un producto diferenciado y no mezclado con la oferta tradicional de carne vacuna.
El productor también impulsó la Fiesta Provincial del Búfalo, un evento destinado a acercar la carne bubalina al público mediante degustaciones y actividades de promoción. Su objetivo es derribar prejuicios y mostrar las posibilidades gastronómicas de este tipo de carne.

A pesar del crecimiento, el sector aún tiene una dimensión reducida. En Misiones existen aproximadamente 10.000 cabezas de búfalos, frente a más de 375.000 bovinos, por lo que la actividad está lejos de competir con la ganadería tradicional.
Entre las principales limitaciones para expandir la producción aparecen el predominio de pequeños establecimientos rurales y la necesidad de contar con infraestructura específica, especialmente alambrados eléctricos para el manejo de los animales.
Para Pozzer, el futuro de la actividad pasa por ampliar el conocimiento del consumidor y consolidar un mercado que valore la carne de búfalo por sus propias cualidades. El productor sostiene que no busca reemplazar la carne vacuna, sino ofrecer una alternativa diferente que pueda convivir con ella dentro de la alimentación de los argentinos.