Vacunación antiaftosa 2026: la segunda campaña reduce dosis y permitirá un ahorro de unos US$22 millones al sector ganadero

La actualización del plan sanitario nacional limita la segunda vacunación del año a terneros y terneras ya inmunizados, con una reducción de 14 millones de dosis

Vacunación antiaftosa 2026: la segunda campaña reduce dosis y permitirá un ahorro de unos US$22 millones al sector ganadero
jueves 16 de julio de 2026

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca confirmó el inicio de la segunda campaña anual de vacunación contra la fiebre aftosa 2026, una etapa que incorpora cambios en el esquema sanitario nacional y que permitirá al sector ganadero ahorrar alrededor de 22 millones de dólares. La medida, vigente desde este mes y establecida por la Resolución N.º 711/2025, dispone que en esta instancia solo deberán vacunarse los terneros y terneras que ya recibieron su primera dosis durante el año, una modificación que reduce significativamente la cantidad de vacunas aplicadas sin comprometer la protección sanitaria del rodeo.

El nuevo esquema representa una de las principales actualizaciones del Plan Nacional de Vacunación contra la Fiebre Aftosa de los últimos años. Según informó la cartera agropecuaria, la decisión se apoya en evidencia técnica que demuestra que, tras completar la segunda inmunización, los animales mantienen una protección efectiva durante un período de doce meses.

Como consecuencia de este cambio, categorías como vaquillonas, novillos, novillitos y otros bovinos que anteriormente eran vacunados durante la segunda campaña dejarán de recibir esa dosis anual, lo que permitirá reducir la aplicación de aproximadamente 14 millones de vacunas en todo el país.

El impacto económico de la medida será significativo para los productores. Las estimaciones oficiales indican que la menor utilización de dosis representará un ahorro cercano a US$22 millones, una reducción de costos que llega en un contexto donde la eficiencia productiva y la competitividad del sector ocupan un lugar central dentro de la actividad agropecuaria.

Desde la Secretaría de Agricultura señalaron que la actualización del cronograma sanitario no modifica el estatus sanitario de la Argentina, ya que mantiene los estándares necesarios para preservar la inmunidad del rodeo bovino nacional frente a una enfermedad considerada estratégica para la producción ganadera y el comercio internacional.

La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a bovinos, porcinos, ovinos y caprinos. Si bien no representa un riesgo para el consumo de carne por parte de las personas, su aparición genera importantes consecuencias económicas debido a las restricciones comerciales que pueden imponer los mercados internacionales y a las pérdidas productivas derivadas de los brotes.

Por ese motivo, la vacunación constituye desde hace décadas uno de los pilares de la política sanitaria argentina y es supervisada en coordinación con organismos sanitarios y las fundaciones encargadas de ejecutar las campañas en todo el territorio nacional.

De acuerdo con la información oficial, la modificación introducida responde a una evaluación epidemiológica que permitió adaptar el esquema argentino a criterios ya utilizados por otros países del Cono Sur, donde también se avanzó hacia una reducción en la cantidad de dosis anuales sin afectar los niveles de protección sanitaria.

Las autoridades destacaron que esta adecuación coloca al país en línea con prácticas regionales que buscan optimizar recursos sin resignar los controles necesarios para mantener la condición sanitaria del rodeo.

Además del beneficio económico derivado de la menor compra de vacunas, el nuevo esquema también genera ventajas desde el punto de vista productivo y del bienestar animal.

Cada procedimiento de vacunación implica movimientos de hacienda, encierres y tareas de manejo que pueden provocar estrés en los animales. Reducir la cantidad de aplicaciones disminuye esas intervenciones y contribuye a minimizar pérdidas de peso temporales, inconvenientes reproductivos y otros efectos asociados al manejo intensivo del ganado.

A ello se suma una reducción en los traslados internos de animales y una menor probabilidad de mermas en frigoríficos vinculadas con lesiones ocasionadas durante los movimientos para la vacunación.

En conjunto, estos factores representan una mejora en la eficiencia de los establecimientos ganaderos, especialmente en un contexto donde cada reducción de costos operativos tiene impacto directo sobre la rentabilidad del productor.

El Gobierno sostuvo que el nuevo cronograma mantiene intacto el objetivo principal del programa sanitario: preservar la condición epidemiológica del país y asegurar la continuidad de los mercados para la carne argentina.

Argentina cuenta con uno de los sistemas de control sanitario más extensos de la región y desarrolla campañas de vacunación coordinadas que alcanzan a millones de bovinos cada año. La continuidad de estas acciones resulta clave para sostener la confianza de los compradores internacionales y garantizar la trazabilidad sanitaria de la producción.

La actualización del plan no implica el abandono de la vacunación sistemática, sino una adecuación basada en criterios técnicos que consideran la duración comprobada de la inmunidad generada tras la segunda dosis recibida por los animales.

Desde el área de Agricultura recordaron que los productores deberán respetar el calendario oficial correspondiente a cada jurisdicción y cumplir con los plazos establecidos para la inmunización de las categorías alcanzadas durante esta segunda campaña.

Las campañas sanitarias continúan siendo ejecutadas mediante un trabajo conjunto entre organismos oficiales, entes sanitarios locales y productores, quienes mantienen la responsabilidad de cumplir con los cronogramas obligatorios establecidos para preservar el estatus sanitario nacional.

La adecuación del esquema de vacunación constituye una medida que busca combinar eficiencia económica, sustento científico y protección sanitaria, tres aspectos considerados fundamentales para una actividad que representa uno de los principales complejos exportadores del país.

Con la reducción de dosis prevista para esta segunda campaña de 2026, el Gobierno estima que será posible mantener el mismo nivel de inmunidad del rodeo nacional al tiempo que se alivian los costos para miles de establecimientos ganaderos distribuidos en las distintas provincias argentinas.

Las autoridades recomendaron a los productores consultar el calendario oficial de vacunación correspondiente a 2026 para verificar las fechas de aplicación en cada región y garantizar el cumplimiento de las obligaciones sanitarias previstas para esta etapa del año.

 

Invertí en periodismo de calidad

En Agroempresario trabajamos para acercarte contenidos que agregan valor.
Quiero suscribirme

Todas las Categorías

¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!
















¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!