Antes del cruce entre Argentina y Egipto en el Mundial 2026, uno de los nombres que sobresale fuera de las canchas es el de Nassef Sawiris, considerado el empresario más rico de Egipto. Según informó Forbes, el magnate ocupa el puesto 351 entre las personas con mayor patrimonio del mundo y posee una fortuna estimada en US$ 10.000 millones, construida a partir de un diversificado portafolio que abarca fertilizantes, construcción, artículos deportivos e inversiones en clubes de fútbol.
De acuerdo con Forbes, Sawiris tiene 65 años, nació en Egipto y es el menor de los tres hijos de Onsi Sawiris, fundador del histórico Grupo Orascom. Tras graduarse en la Universidad de Chicago, se incorporó al negocio familiar en 1982 y años más tarde quedó al frente de las operaciones industriales y de construcción que impulsaron la expansión internacional del grupo.
El principal activo de su patrimonio es OCI Global, una de las mayores productoras de fertilizantes nitrogenados del mundo, con operaciones industriales en Estados Unidos y presencia en distintos mercados internacionales. A través de esta compañía consolidó una posición estratégica dentro del sector agroindustrial global.

Según informó Forbes Middle East, el empresario protagoniza actualmente una disputa por el futuro de OCI Global. Mientras permanece en análisis una fusión con Orascom Construction, Sawiris lanzó, mediante su firma NNS Holding, una oferta pública para adquirir las acciones que aún no controla de la compañía por US$ 4,66 por acción, con el objetivo de avanzar en una reorganización corporativa.
Además del negocio de los fertilizantes, el magnate mantiene una fuerte presencia en la construcción e infraestructura. Orascom Construction, empresa que cotiza en las bolsas de El Cairo y Nasdaq Dubai, desarrolla proyectos de ingeniería, energía e infraestructura en diversos países.
Otro de los pilares de su fortuna es su participación en Adidas. Según informó Forbes, Sawiris integra el Consejo de Supervisión de la compañía alemana desde 2016 y posee cerca del 6% del capital. En 2026 fue designado presidente de ese órgano tras suceder a Thomas Rabe, consolidando su influencia dentro de una de las principales marcas deportivas del mundo.
Su presencia también alcanza al deporte profesional. Desde 2018 comparte junto al empresario estadounidense Wes Edens la propiedad del Aston Villa, de la Premier League, a través del holding V Sports. Ese vehículo de inversión también posee participación en el club portugués Vitória S.C. y mantiene inversiones en Madison Square Garden Sports, empresa propietaria de los New York Knicks de la NBA y los New York Rangers de la NHL.

En los últimos años, Sawiris también reordenó su estructura patrimonial. Según informó Forbes Middle East, trasladó la sede de su firma de inversiones NNS Group desde Londres hacia Abu Dhabi y fijó su residencia entre esa ciudad e Italia, en el contexto de los cambios impositivos implementados por el Reino Unido para los residentes no domiciliados.
Además de sus negocios, el empresario desarrolla una activa tarea filantrópica. Forma parte del consejo directivo de la Universidad de Chicago desde 2013 y realizó donaciones por US$ 44 millones destinadas a financiar becas para estudiantes egipcios y programas de formación ejecutiva, según detalló Forbes.
Con una cartera que combina agroindustria, infraestructura, indumentaria deportiva, inversiones financieras y fútbol internacional, Nassef Sawiris se consolidó como uno de los empresarios más influyentes de África y Medio Oriente, además de integrar el reducido grupo de multimillonarios con presencia simultánea en algunos de los sectores más importantes de la economía global.