El presidente Javier Milei fue recibido con una marcada muestra de apoyo durante la inauguración oficial de la 138.ª Exposición Rural de Palermo. Productores, dirigentes rurales y empresarios acompañaron con reiterados aplausos su discurso y respaldaron las principales medidas adoptadas por el Gobierno para el sector agropecuario, en una jornada donde predominó un clima de respaldo al rumbo económico.
Desde el inicio del acto, el ambiente estuvo marcado por gestos de acompañamiento hacia el Presidente. La llegada de Milei a la pista central, acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y otros integrantes del Gabinete, fue recibida con una prolongada ovación de las tribunas, donde se concentraron productores, dirigentes y representantes del sector.
Durante su discurso, el mandatario repasó las principales medidas implementadas para el campo, entre ellas la reducción de las retenciones, la eliminación de restricciones a las exportaciones, la desregulación de distintos mercados y el impulso a nuevas inversiones en infraestructura, innovación y conectividad. Cada una de esas definiciones recibió el reconocimiento del público presente.

Uno de los momentos más celebrados fue cuando Milei afirmó que "cuando al campo le va bien, le va bien al interior y a toda la Argentina". También despertaron aplausos sus referencias al desarrollo de la energía, la minería y el oil & gas como motores que permitirán sostener futuras reducciones de impuestos sin comprometer el equilibrio fiscal.
La buena sintonía entre el Gobierno y la Sociedad Rural Argentina (SRA) también quedó reflejada en los gestos. Antes y después de los discursos, Milei y el presidente de la entidad, Nicolás Pino, se saludaron con un abrazo, una imagen que simbolizó el clima de cercanía institucional durante toda la ceremonia.
Pino también recibió un fuerte respaldo de las tribunas durante su intervención. Los aplausos se intensificaron cuando destacó el aporte económico del agro y reclamó que las retenciones "dejen de existir por ley y para siempre". Ese planteo encontró una respuesta inmediata del público, que acompañó con expresiones de apoyo y nuevas ovaciones.

Otro de los puntos que despertó adhesión fue el pedido de avanzar hacia un sistema financiero que ofrezca herramientas de largo plazo para acompañar las inversiones productivas. También fueron bien recibidas sus referencias a la necesidad de reducir la carga impositiva y fortalecer la infraestructura para potenciar el desarrollo del interior del país.
La jornada solo registró un breve momento de tensión cuando, hacia el final del discurso presidencial, se produjeron algunos gritos y empujones en un sector lateral de la pista central. El episodio fue rápidamente contenido y no alteró el desarrollo del acto, que concluyó con los tradicionales "¡Viva la libertad, carajo!" pronunciados por el Presidente y respondidos por buena parte del público.
El acto inaugural volvió a poner de manifiesto el respaldo que una parte importante del sector agropecuario mantiene hacia las políticas impulsadas por el Gobierno, especialmente aquellas vinculadas con la reducción de la presión tributaria, la apertura de mercados y la eliminación de regulaciones.

Según informó La Nación, en una cobertura realizada por la periodista Belkis Martínez, el desarrollo de la ceremonia estuvo marcado por las reiteradas muestras de apoyo del público hacia el Presidente y por la coincidencia entre los dirigentes rurales y el Gobierno en torno a la necesidad de continuar fortaleciendo la producción agropecuaria.