El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) intensificó las acciones de vigilancia para prevenir el ingreso del pequeño escarabajo de las colmenas (PEC), una de las plagas de mayor impacto para la actividad apícola mundial. A través de una red nacional de vigilancia activa integrada por alrededor de 120 apiarios distribuidos en distintas regiones del país, el organismo mantiene un monitoreo permanente que, hasta el momento, no detectó la presencia del insecto en territorio argentino. La estrategia busca proteger la sanidad de las colmenas, preservar la competitividad de la producción nacional de miel y evitar consecuencias sobre el comercio exterior de uno de los sectores exportadores más relevantes de las economías regionales.
La red de vigilancia abarca establecimientos ubicados desde Chubut hasta Salta y desde Entre Ríos hasta Mendoza, lo que permite cubrir una amplia diversidad de ambientes productivos y fortalecer la capacidad de detección temprana frente a una eventual aparición de la plaga.
Las tareas son coordinadas por el Programa Nacional de Sanidad Apícola del SENASA y cuentan con la participación de agentes del organismo, productores apícolas e Inspectores Sanitarios Apícolas (ISA) acreditados, quienes realizan inspecciones siguiendo un protocolo técnico especialmente diseñado para identificar cualquier indicio compatible con el pequeño escarabajo de las colmenas.
Desde 2022, el sistema de vigilancia incorporó una plataforma digital que registra cada inspección realizada en los apiarios que integran la red.
El mecanismo permite documentar las observaciones de manera verificable y auditable, fortaleciendo el seguimiento sanitario y facilitando el análisis de la información generada en todo el territorio.
De acuerdo con los datos difundidos por el SENASA, las inspecciones realizadas hasta la actualidad no registraron ejemplares compatibles con el Aethina tumida, nombre científico del pequeño escarabajo de las colmenas.
La ausencia de detecciones mantiene a la Argentina libre de esta plaga, condición considerada estratégica para la actividad apícola y para el sostenimiento de los mercados internacionales que demandan miel y otros productos derivados de las colmenas.
Aunque el PEC no se encuentra presente en el país, el riesgo de ingreso continúa siendo elevado debido a su expansión en países vecinos.
El SENASA recordó que la plaga ya fue detectada en Brasil, Bolivia y Paraguay, situación que motivó la declaración de una alerta sanitaria vigente desde 2016, establecida mediante la Resolución 302 del organismo.
El pequeño escarabajo de las colmenas es considerado una de las principales amenazas para la apicultura porque puede provocar importantes daños dentro de las colonias.
Las larvas se alimentan de miel, polen y crías, deterioran los panales y favorecen procesos de fermentación que afectan la calidad de los productos apícolas.
Además del impacto productivo, su presencia puede generar restricciones comerciales impuestas por países importadores, con consecuencias económicas para toda la cadena.
Argentina se ubica entre los principales exportadores de miel a nivel internacional y mantiene una posición destacada en distintos mercados externos.
Por ese motivo, conservar el estatus sanitario libre del pequeño escarabajo constituye un objetivo prioritario tanto para el sector productivo como para los organismos oficiales de control.
La detección temprana de cualquier foco permitiría implementar medidas inmediatas de contención y minimizar el riesgo de dispersión de la plaga hacia otras regiones productivas.
En ese contexto, el monitoreo permanente se convierte en una herramienta esencial para proteger la competitividad de la apicultura nacional y garantizar el cumplimiento de las exigencias sanitarias requeridas por los mercados internacionales.
El SENASA también convocó a productores apícolas privados a sumarse voluntariamente a la Red Nacional de Vigilancia Apícola Activa.
La incorporación de nuevos apiarios permite ampliar la cobertura territorial y fortalecer la capacidad de detección temprana en distintas zonas productivas.
La participación de los apicultores se articula con el Programa Nacional de Sanidad Apícola, que coordina las tareas de monitoreo junto con inspectores acreditados y personal técnico del organismo.
Este esquema de trabajo colaborativo busca ampliar la vigilancia sanitaria mediante la participación directa de quienes desarrollan la actividad en el territorio.
Como complemento de las tareas de monitoreo, el organismo mantiene actualizado un mapa interactivo a través del Geoportal del SENASA.
La plataforma geoespacial, de acceso público y gratuito, publica mensualmente la información relacionada con la vigilancia del pequeño escarabajo de las colmenas y otros datos sanitarios relevantes.
El sistema permite integrar información geográfica estandarizada y facilita el intercambio de datos entre organismos públicos y privados.
En caso de producirse una detección positiva, esta herramienta contribuiría a acelerar la respuesta oficial mediante la identificación inmediata de las zonas afectadas.
El organismo recordó que cualquier sospecha sobre la presencia del pequeño escarabajo debe ser comunicada de forma inmediata.
La notificación constituye una obligación sanitaria y representa uno de los pilares del sistema nacional de vigilancia.
Los avisos pueden realizarse mediante los canales oficiales habilitados por el SENASA, incluyendo WhatsApp, correo electrónico, formularios digitales y las oficinas del organismo distribuidas en todo el país.
La rapidez en la comunicación resulta fundamental para activar los protocolos de intervención, realizar las inspecciones correspondientes y adoptar las medidas preventivas necesarias.

La continuidad de la red nacional de vigilancia refleja la importancia que tiene la prevención dentro de la política sanitaria del país.
Mantener a la Argentina libre del pequeño escarabajo de las colmenas no solo protege la producción de miel y otros productos apícolas, sino que también resguarda el acceso a mercados internacionales que exigen elevados estándares sanitarios.
Con una red integrada por más de 120 apiarios, un sistema digital de monitoreo, herramientas georreferenciadas y la participación conjunta de productores e inspectores especializados, el SENASA busca fortalecer la capacidad de respuesta frente a una plaga que continúa expandiéndose en la región. La vigilancia permanente y la colaboración entre el sector público y privado aparecen como elementos centrales para preservar la sanidad de las colmenas y sostener el desarrollo de una actividad estratégica para las economías regionales y las exportaciones argentinas.
Cualquier sospecha de presencia del PEC debe ser notificada de forma inmediata y obligatoria al SENASA, a través de: WhatsApp al (11) 5700 5704; por correo electrónico a [email protected]; con el formulario web Avisá al Senasa; de manera presencial o telefónica, en sus oficinas o con el formulario N° 6144 (Abejas. Sospecha de PEC) mediante la App “SIG APP Formularios”.