SENASA refuerza las medidas para prevenir la sarna ovina y proteger el estatus sanitario de la Patagonia

El organismo recordó los protocolos de prevención, detección y control durante la temporada de esquila para evitar la propagación de la enfermedad que afecta la produccion

SENASA refuerza las medidas para prevenir la sarna ovina y proteger el estatus sanitario de la Patagonia
jueves 30 de julio de 2026

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) reforzó las recomendaciones destinadas a prevenir, controlar y erradicar la sarna ovina en la Patagonia, una de las enfermedades parasitarias que mayor impacto genera sobre la producción de lana y carne. En el inicio de la temporada de esquila, el organismo instó a los productores a intensificar las inspecciones de las majadas, desinfectar correctamente los elementos de trabajo y notificar de inmediato cualquier sospecha de la enfermedad. La estrategia apunta a evitar la dispersión de la ectoparasitosis hacia las provincias y zonas que mantienen el estatus sanitario de libres, preservando tanto la producción como el comercio de la actividad ovina.

La sarna ovina continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios para los establecimientos ganaderos del sur del país. Aunque Santa Cruz y Tierra del Fuego conservan la condición de provincias libres de la enfermedad y Chubut mantiene un programa de lucha para sostener ese estatus, la patología sigue presente en otras áreas de la región, especialmente en Río Negro, Neuquén, algunos departamentos chubutenses y también en sectores de la provincia de Buenos Aires.

Frente a este escenario, el SENASA recordó que la prevención continúa siendo la herramienta más efectiva para evitar nuevos focos y limitar la propagación de la enfermedad entre establecimientos.

La esquila, un momento clave para detectar la enfermedad

El organismo sanitario señaló que la temporada de esquila representa una de las mejores oportunidades para revisar el estado sanitario de toda la majada, ya que permite reunir a los animales y realizar inspecciones individuales de manera más eficiente.

La recomendación oficial es que los productores revisen el rodeo completo al menos dos veces por año, aprovechando especialmente las tareas de esquila para identificar de manera temprana cualquier signo compatible con la enfermedad.

La observación debe comenzar sin alterar el comportamiento habitual de los animales, prestando atención a conductas anormales como rascado persistente, mordidas sobre el cuerpo, movimientos repetitivos o signos evidentes de incomodidad.

Cuando se detectan estas manifestaciones, resulta necesario realizar una inspección individual para confirmar la presencia de lesiones compatibles con la ectoparasitosis.

Cuáles son los principales síntomas

Entre los signos clínicos más frecuentes de la sarna ovina, el SENASA menciona la pérdida de lana, la formación de costras sobre la piel y un intenso prurito que provoca cambios notorios en el comportamiento de los animales.

En las etapas iniciales puede detectarse al tacto la presencia del denominado "granito", una pequeña vesícula rodeada por una coloración verdosa o azulada de la piel.

Cuando la enfermedad progresa, aparecen zonas sin lana cubiertas por costras amarillentas y una piel endurecida, conocida comúnmente como "acartonada".

En los cuadros más avanzados incluso pueden observarse ácaros en regiones como las fosas nasales, el área perianal y los espacios interdigitales.

La detección temprana de estos síntomas resulta fundamental para iniciar rápidamente las acciones sanitarias y evitar la propagación dentro de la majada.

Desinfección de herramientas e indumentaria

Además de la revisión de los animales, el SENASA hizo especial hincapié en la importancia de desinfectar correctamente todos los elementos utilizados durante la esquila.

Las máquinas, peines, ropa de trabajo y demás implementos pueden transformarse en vehículos de transmisión de la enfermedad si no reciben un tratamiento sanitario adecuado antes de ingresar a un establecimiento.

El organismo recomienda realizar una aspersión completa de la indumentaria utilizando una solución de cipermetrina al 20%, preparada de acuerdo con las instrucciones indicadas en el rótulo del producto.

Posteriormente, las prendas deben ser enjuagadas antes del lavado definitivo, utilizando abundante agua y detergente fuerte, sin mezclarlas con ropa no tratada.

También aconseja emplear agua caliente —superior a los 60°C— para favorecer la eliminación de residuos del producto desinfectante y completar el proceso con un secado al aire libre.

Estas medidas buscan minimizar el riesgo de trasladar la enfermedad entre distintos establecimientos durante la temporada de esquila.

Qué hacer ante un caso sospechoso

Si un productor detecta animales con signos compatibles con la enfermedad, debe comunicarlo inmediatamente al SENASA mediante los canales oficiales de notificación.

Tras la confirmación del diagnóstico, el organismo coordina el tratamiento sanitario de la totalidad de la majada afectada.

Actualmente, el único procedimiento reconocido para lograr la erradicación completa de la enfermedad es el baño por inmersión, una práctica que debe realizarse bajo la supervisión de un veterinario oficial del SENASA.

Para garantizar la eficacia del tratamiento resulta indispensable controlar correctamente el volumen del baño sanitario, reponer el producto cuando corresponda y mantener la concentración adecuada del principio activo durante toda la aplicación.

El organismo recuerda además que únicamente deben utilizarse productos veterinarios autorizados para este tipo de tratamientos.

La importancia de reforzar la bioseguridad

Junto con las acciones sanitarias directas, el SENASA también destacó la necesidad de fortalecer las medidas de bioseguridad en los establecimientos ganaderos.

Entre ellas sobresale la revisión periódica de los alambrados perimetrales, con el objetivo de impedir el ingreso de animales provenientes de campos vecinos que puedan actuar como portadores de la enfermedad.

El mantenimiento de los cercos constituye una medida preventiva sencilla, pero de gran importancia para disminuir el riesgo de transmisión entre establecimientos.

Asimismo, el organismo recordó que toda sospecha debe notificarse sin demora a través de las oficinas locales, por correo electrónico o mediante el formulario oficial disponible en su sitio web.

Proteger una actividad estratégica para la Patagonia

La producción ovina representa una de las actividades ganaderas más importantes de la Patagonia, especialmente por su aporte a la producción de lana y carne ovina, dos rubros con fuerte presencia en los mercados nacionales e internacionales.

En ese contexto, preservar el estatus sanitario de las provincias libres de sarna constituye una prioridad tanto para los productores como para las autoridades sanitarias.

Las medidas de vigilancia, prevención y control impulsadas por el SENASA buscan reducir el riesgo de nuevos brotes, proteger la productividad de las majadas y sostener la competitividad del sector.

La combinación de inspecciones periódicas, desinfección de herramientas, control de movimientos, tratamientos supervisados y notificación temprana continúa siendo la principal estrategia para avanzar en la erradicación de una enfermedad que sigue representando un desafío para buena parte de la ganadería ovina del sur argentino.

 

Invertí en periodismo de calidad

En Agroempresario trabajamos para acercarte contenidos que agregan valor.
Quiero suscribirme

Todas las Categorías

¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!
















¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!