El mercado de invernada comenzó a mostrar señales de recuperación tras las correcciones registradas al cierre de julio y podría ingresar en una nueva etapa de subas durante el segundo semestre del año. De acuerdo con un informe elaborado por AZ Group, la menor disponibilidad estacional de hacienda prevista para los próximos meses tenderá a sostener los precios de reposición, por lo que los valores actuales podrían representar un piso para el mercado. Al mismo tiempo, la actividad de los feedlots continúa mostrando márgenes positivos gracias a la estabilidad del precio del maíz y a costos de producción que permanecen competitivos.
Según el análisis difundido por AZ Group, la última semana de julio estuvo condicionada por las correcciones posteriores al intenso nivel de operaciones registrado durante la Exposición Rural de Palermo 2026, donde el elevado volumen de negocios impulsó una suba transitoria en varias categorías de hacienda. Ese escenario dejó una base de comparación elevada, lo que derivó en ajustes de precios durante los días posteriores.
A pesar de esas correcciones, algunas categorías de invernada mantuvieron una tendencia positiva. Los terneros machos de entre 160 y 180 kilos registraron una mejora semanal del 2,4%, alcanzando un valor promedio de $6.515 por kilo, con operaciones que oscilaron entre $6.075 y $6.840 por kilo.
En cambio, las categorías de mayor peso reflejaron una evolución diferente. Los animales de 180 a 200 kilos retrocedieron 1,6%, hasta ubicarse en $6.339 por kilo, mientras que los ejemplares de 200 a 230 kilos cayeron 1,5%, con un promedio de $6.199. La mayor corrección se observó en los animales de 260 a 300 kilos, cuyos valores descendieron 3,7% hasta $5.245 por kilo.
Entre las hembras, el comportamiento fue dispar. Las terneras de entre 130 y 150 kilos lideraron las subas semanales con un incremento del 5%, alcanzando un promedio de $6.335 por kilo. En sentido contrario, las vaquillonas de entre 250 y 290 kilos registraron una baja del 3,8%, hasta $5.020 por kilo.
El informe también analizó la evolución de los vientres, cuyos valores se ubicaron en torno a $2,2 millones por cabeza, luego de una disminución cercana al 7% respecto de la semana previa. Para los analistas, esta corrección podría representar el último ajuste antes del inicio de la temporada de remates de reproductores, prevista para la primavera.
Más allá de los movimientos puntuales registrados durante julio, el análisis de AZ Group plantea un escenario favorable para la evolución de los precios durante la segunda mitad del año.
La expectativa se basa en la reducción estacional de la oferta de animales para engorde, un comportamiento habitual del mercado ganadero argentino que suele generar una mayor competencia por la hacienda disponible.
De acuerdo con el informe, esa menor disponibilidad permitirá sostener una nueva valorización de la invernada y convertir los precios actuales en un piso para los próximos meses.
Esta perspectiva resulta especialmente relevante para los establecimientos dedicados al engorde a corral, que deberán afrontar costos de reposición elevados, aunque con condiciones productivas que continúan siendo favorables.
El comportamiento del mercado también se reflejó en las operaciones del Mercado Agroganadero (MAG) de Cañuelas, donde durante la última semana de julio ingresaron 18.349 animales, con un peso promedio de 444 kilos.
La mayor oferta disponible presionó sobre las cotizaciones y provocó una baja general del 3%, llevando el precio promedio a $3.803 por kilo vivo.
Entre las principales categorías comercializadas, los novillos registraron un promedio de $4.391 por kilo, con una caída semanal del 2,1%.
Los novillitos alcanzaron $4.664 por kilo, retrocediendo 3,2%, mientras que las vaquillonas finalizaron en $4.416 por kilo, con una baja del 3,9%.
Las vacas, que representaron el 35,2% del total de animales comercializados, mostraron un comportamiento más estable. Las denominadas vacas buenas cerraron la semana con valores cercanos a $3.195 por kilo vivo.
A pesar de estas correcciones, el balance mensual continuó siendo favorable.
Durante julio, las categorías destinadas principalmente al consumo interno acumularon aumentos promedio cercanos al 2%, mientras que aquellas orientadas al mercado exportador registraron mejoras próximas al 4%, equivalentes a incrementos de entre $100 y $200 por kilo respecto de junio.
Otro de los aspectos destacados por AZ Group fue la evolución económica de los establecimientos de engorde a corral.
Si bien la relación entre el precio de compra de la invernada y el valor de venta del ganado terminado continúa siendo exigente, los márgenes permanecen en terreno positivo.
Actualmente, el costo de ingreso de un animal de aproximadamente 170 kilos se ubica en torno a $6.120 por kilo, considerando el promedio entre machos y hembras.
En tanto, el valor del novillito terminado de 340 kilos ronda los $5.100 por kilo.
Con esos precios, la relación compra-venta alcanzó 1,46, lo que implica que son necesarios 1,46 kilos del animal vendido para adquirir un kilo de reposición.
Asimismo, la relación insumo-producto se ubicó en 1,48 respecto del promedio general del novillo y en 1,44 frente a la categoría liviana.
Aunque estos indicadores muestran una reposición relativamente cara, los corrales continúan obteniendo resultados positivos.
El informe calcula un margen instantáneo de aproximadamente $28.000 por cabeza, favorecido por un costo de producción cercano a $2.650 por kilo y por la estabilidad del maíz, cuyo precio se mantiene alrededor de $279.600 por tonelada.
La evolución del cereal resulta determinante para la rentabilidad del engorde a corral, ya que representa uno de los principales componentes del costo de alimentación.
Las proyecciones para los próximos meses combinan distintos factores que podrían sostener una recuperación gradual del mercado ganadero.
Por un lado, la reducción estacional de la oferta de animales para reposición anticipa una presión alcista sobre los precios de la invernada.
Por otro, la estabilidad observada en el mercado del maíz permite que los costos de alimentación permanezcan relativamente contenidos, mejorando la ecuación económica de los feedlots.
En ese contexto, el informe de AZ Group considera que las recientes bajas registradas en algunas categorías responden principalmente a ajustes posteriores al intenso movimiento comercial generado durante la Exposición Rural de Palermo, más que a un cambio de tendencia.
Con una oferta que comenzará a disminuir durante el segundo semestre y establecimientos de engorde que aún conservan rentabilidad, el mercado ganadero enfrenta un escenario en el que la reposición podría recuperar valor de manera gradual. Si estas condiciones se mantienen, los actuales precios de la invernada podrían transformarse en el punto de partida de un nuevo ciclo alcista para la hacienda destinada al engorde.