Visa acordó la compra de la empresa de ciberseguridad BioCatch por US$ 2.400 millones en efectivo, una operación con la que busca fortalecer sus herramientas de prevención del fraude y ampliar su negocio de servicios de seguridad para bancos y entidades financieras. La adquisición, que aún debe recibir las aprobaciones regulatorias correspondientes, se completaría antes de finalizar el segundo trimestre fiscal de 2027, según informó Forbes.
Con esta compra, Visa incorporará una tecnología especializada en identificar estafas, robo de cuentas, fraude de identidad e ingeniería social antes de que una transacción llegue a la instancia de pago. El objetivo es detectar comportamientos sospechosos desde el inicio de una operación bancaria para impedir que el dinero salga de la cuenta del cliente.
BioCatch desarrolló una plataforma basada en biometría del comportamiento, que analiza cómo interactúa cada usuario con su dispositivo. Entre otras variables, evalúa las pulsaciones del teclado, los movimientos del mouse y la forma en que una persona desliza los dedos sobre la pantalla del teléfono o la computadora.
Actualmente, la empresa presta servicios a más de 350 entidades financieras en 21 países, protege a 760 millones de usuarios y procesa cerca de 19.000 millones de sesiones bancarias por mes, lo que le permite identificar patrones asociados a posibles fraudes antes de que se concreten.

"El robo de cuentas y las estafas cuestan a la economía mundial más de un billón de dólares anuales, y la IA está posibilitando estos ataques a una escala sin precedentes. BioCatch ayudará a nuestros clientes a detener el fraude antes de que llegue al punto de pago", afirmó Andrew Torre, presidente de Servicios de Valor Agregado de Visa, según informó Forbes.
El crecimiento de BioCatch fue uno de los factores que impulsó la operación. La compañía cerró 2025 con más de US$ 185 millones en ingresos recurrentes anuales, incorporó 90 nuevos clientes durante ese año y estimó que sus soluciones evitaron pérdidas superiores a US$ 4.000 millones. Además, tres de los cuatro bancos más grandes de Estados Unidos por volumen de activos ya utilizan su tecnología.
La empresa también tiene presencia en Argentina. En 2025 lanzó BioCatch Trust Argentina, una red que permite a distintas entidades financieras compartir señales de comportamiento y datos de dispositivos asociados a posibles estafas. Según la firma, se trató de la primera iniciativa interbancaria de estas características en el hemisferio occidental.
La adquisición también refleja la creciente competencia entre las principales redes globales de pagos por liderar el mercado de la ciberseguridad financiera. Durante los últimos cinco años, Visa destinó más de US$ 13.000 millones al desarrollo de tecnología e infraestructura para combatir el fraude y, en 2024, adquirió la empresa Featurespace, especializada en protección de pagos.
Su principal competidor, Mastercard, también aceleró sus inversiones en este segmento. El año pasado compró Recorded Future por US$ 2.650 millones, una compañía enfocada en inteligencia sobre amenazas cibernéticas. Analistas de Evercore consideran que la incorporación de BioCatch permitirá a Visa fortalecer su posición frente a Mastercard y reducir la diferencia que algunos inversores percibían entre ambas compañías en materia de seguridad digital.
Además de integrar la tecnología de BioCatch, Visa continuará desarrollando herramientas propias basadas en inteligencia artificial. En junio presentó una solución de código abierto destinada a detectar, clasificar y corregir vulnerabilidades informáticas. La incorporación de BioCatch permitirá ampliar esas capacidades con información basada en el comportamiento de los usuarios y actuar antes de que una operación fraudulenta llegue al sistema de pagos.
Con esta adquisición, Visa busca consolidar una estrategia que va más allá del procesamiento de transacciones. La compañía apunta a convertirse en un proveedor integral de soluciones de prevención del fraude, en un contexto en el que las estafas digitales continúan creciendo y la inteligencia artificial también es utilizada por organizaciones criminales para perfeccionar sus ataques, según informó Forbes.