Micky Malka, fundador de Ribbit Capital y uno de los inversores más influyentes del mundo fintech, anticipa una nueva transformación del sistema financiero impulsada por la inteligencia artificial. El inversor que respaldó tempranamente a compañías como Revolut, Coinbase, Nubank y Robinhood sostiene que el próximo salto tecnológico será la aparición de agentes capaces de tomar decisiones financieras y realizar operaciones en nombre de los usuarios. La visión fue planteada en una entrevista con el podcast Founders, según informó Forbes.
Malka ocupa el puesto 14 del ranking Midas 2026 de Forbes, que reconoce a los principales inversores tecnológicos del mundo. Su trayectoria está asociada a algunas de las compañías financieras digitales que modificaron la industria durante la última década.
Para el inversor, la próxima revolución no consistirá simplemente en utilizar inteligencia artificial para responder preguntas sobre dinero. El cambio será más profundo: los sistemas podrán actuar directamente en representación de las personas, siempre bajo permisos y condiciones previamente establecidos.

“Deberíamos empezar a ver muy pronto agentes diseñados para funciones específicas que se ocuparán de nuestra vida financiera de una forma que nunca experimentamos”, afirmó Malka, según informó Forbes.
La idea implica que un agente de inteligencia artificial podría recomendar inversiones, comparar productos, elegir alternativas de pago o administrar determinadas operaciones financieras. Para hacerlo, necesitará acceso a información, identidad digital, permisos y una infraestructura capaz de ejecutar transacciones.
Malka considera que la evolución de la IA y blockchain puede contribuir a construir ese escenario. Los contratos inteligentes permitirían establecer reglas para que determinados agentes puedan ejecutar operaciones de manera automática, mientras que la tokenización podría transformar distintos activos financieros en instrumentos procesables por sistemas digitales.
“Se necesitarán contratos inteligentes que puedan hacer cosas en tu nombre”, sostuvo Malka, según informó Forbes.

La visión del fundador de Ribbit también modifica la competencia entre bancos tradicionales y fintech. Malka reconoce que durante los últimos años llegó a considerar que los grandes bancos estaban reduciendo la distancia tecnológica con las nuevas compañías financieras.
Sin embargo, considera que la inteligencia artificial puede volver a favorecer a las fintech. Empresas como Nubank, Robinhood, Revolut y Stripe tendrían, según su análisis, capacidad para incorporar nuevas tecnologías con mayor velocidad y recuperar una ventaja frente a las entidades tradicionales.
“La IA se transformó en una especie de ‘cohete de nitro’”, explicó Malka, según informó Forbes.
El inversor atribuye parte de esa capacidad a que varias de estas compañías todavía están dirigidas por sus fundadores. Esa característica, sostiene, les permite mantener una cultura de innovación y asumir cambios con mayor rapidez que las organizaciones financieras tradicionales.
“Siguen teniendo hambre, como en el primer día, y avanzan más rápido que los incumbentes”, señaló Malka, según informó Forbes.
La trayectoria del inversor comenzó antes del auge de los smartphones y de las grandes plataformas fintech. A los 25 años, después de vender su primera compañía, Malka se trasladó a Brasil y destinó su capital a la creación de Lemon Bank, un banco sin sucursales tradicionales.

La empresa llegó a operar aproximadamente 7.000 puntos físicos y, según relató Malka, atendió a unos 15 millones de clientes. El empresario vendió la compañía en 2008, pero aquella experiencia terminó influyendo años después en uno de sus nuevos proyectos.
En 2019, Malka se reunió con Doug McMillon, entonces CEO de Walmart. A partir de ese vínculo, Ribbit comenzó a analizar los servicios financieros que se ofrecían dentro de las tiendas de la cadena estadounidense.
El resultado fue OnePay, una empresa conjunta integrada al ecosistema de Walmart que ofrece pagos móviles, tarjetas, préstamos y otros servicios financieros. Para Malka, el proyecto recuperó una idea que ya había explorado en Brasil: combinar una enorme red de distribución con productos financieros simples y accesibles.
Su estrategia de inversión también busca identificar emprendedores con determinadas características. Malka las resume bajo el concepto “Eye of the Tiger”, una fórmula que combina la energía de un científico, la convicción de un misionero, el corazón de un socio, los sueños de un atleta y la obsesión de un propietario.
Ribbit Capital, la firma que fundó en 2012, tampoco es presentada por Malka como un fondo tradicional. El inversor la define como su “sexta startup” y sostiene que su funcionamiento se basa en el trabajo colectivo y el intercambio de información entre sus integrantes.

Ahora, Malka espera que la inteligencia artificial transforme también la forma de crear nuevas empresas. Su pronóstico es que las startups del futuro podrán funcionar con equipos más pequeños, menos capital y una mayor participación de los fundadores.
El cambio también podría favorecer a emprendedores jóvenes capaces de combinar conocimientos tecnológicos con la capacidad de comunicar una visión. Para Malka, la velocidad de aprendizaje que caracteriza a las nuevas generaciones puede convertirse en una ventaja si se combina con liderazgo y capacidad para atraer talento.
La tesis del inversor apunta así a una nueva etapa de la revolución fintech: agentes de inteligencia artificial capaces de comprender información financiera, recomendar decisiones y ejecutar operaciones, apoyados por sistemas de identidad, pagos, blockchain y contratos inteligentes.
“La tecnología puede distribuir productos financieros de una manera más eficiente”, es la idea que atravesó buena parte de la carrera de Malka y que ahora lleva hacia una nueva frontera: un sistema financiero en el que las personas no solo utilicen aplicaciones, sino que puedan delegar parte de sus decisiones y operaciones a agentes digitales, según informó Forbes.