Quintana Energy logró duplicar su producción de gas natural en poco más de un año y se ubicó entre las diez principales productoras de Argentina. La compañía pasó de producir 900.000 metros cúbicos diarios en mayo de 2025 a 1,896 millones de metros cúbicos por día, impulsada por una estrategia basada en la recuperación de áreas maduras, mejoras operativas y nuevos proyectos de infraestructura energética.
Gracias a ese crecimiento, la empresa alcanzó el noveno lugar entre las productoras de gas del país, un mercado integrado por unas cincuenta compañías. Desde Quintana Energy sostienen que el avance es el resultado de un modelo de desarrollo enfocado en maximizar el potencial de yacimientos convencionales mediante inversiones, intervenciones técnicas y una gestión orientada a la eficiencia.
La expansión de la producción estuvo acompañada por la incorporación y optimización de activos maduros, donde la compañía realizó trabajos de reparación de pozos, mejoras en instalaciones y programas para incrementar la productividad. Esa estrategia permitió transformar yacimientos de menor rendimiento en nuevas fuentes de abastecimiento para el sistema energético.

Uno de los proyectos más relevantes que impulsa la empresa se desarrolla en el sur de Mendoza, donde comenzó la reinyección de gas natural en reservorios convencionales adquiridos a YPF dentro del Plan Andes. El emprendimiento ya alcanzó un caudal de 240.000 metros cúbicos diarios pocas semanas después del inicio de las operaciones.
El objetivo es convertir esos reservorios en un sistema de almacenamiento subterráneo de gas, capaz de conservar parte de la producción durante los meses de menor demanda y liberarla cuando el consumo aumenta durante el invierno. Este esquema busca aportar mayor flexibilidad al abastecimiento energético nacional y aprovechar el excedente de producción proveniente de Vaca Muerta durante el verano.
La reinyección se realiza en la formación El Troncoso Inferior, un reservorio que reúne condiciones geológicas para alcanzar una capacidad potencial de hasta 8 millones de metros cúbicos diarios. Para avanzar en ese desarrollo, la empresa realizó estudios geológicos e incorporó infraestructura específica, además de proyectar la instalación de nuevos compresores que permitan ampliar la capacidad operativa.
En paralelo, Quintana Energy continúa con un programa de recuperación de pozos inactivos y mejoras en la integridad de sus instalaciones, con el objetivo de incrementar la eficiencia y garantizar una mayor disponibilidad de gas para el mercado.
El proyecto de Mendoza toma como antecedente la experiencia desarrollada en Estación Fernández Oro (EFO), en Río Negro, donde la compañía puso en marcha una prueba piloto basada en la reinyección de gas seco para optimizar la recuperación de hidrocarburos líquidos.

El CEO de la empresa, Carlos Gilardone, explicó anteriormente que el objetivo consiste en almacenar gas durante el verano para producirlo en invierno. Al referirse al desarrollo mendocino, definió al proyecto como "la final de la Champions", en referencia a la importancia estratégica que representa para el futuro de la compañía y del sistema energético argentino.
Con este crecimiento, Quintana Energy fortalece su posición dentro de la industria del gas natural y apuesta por un modelo que combina la recuperación de activos convencionales, la eficiencia operativa y nuevas soluciones de almacenamiento para acompañar la evolución del mercado energético.