Pierpaolo Barbieri, fundador y CEO de Ualá, reclamó una reducción de la carga impositiva sobre el crédito al considerar que el sistema financiero argentino sigue siendo uno de los más pequeños de la región. El empresario sostuvo que el IVA, Ingresos Brutos y el Impuesto de Sellos elevan el costo de los préstamos para familias y empresas y limitan el acceso al financiamiento, un factor que consideró clave para impulsar la inversión y la movilidad social.
A través de una publicación en la red social X, Barbieri aseguró que "cuando no hay crédito, no hay movilidad social" y cuestionó la aplicación de esos tributos sobre distintas operaciones financieras. "Es una locura", afirmó al referirse al impacto que tienen sobre el costo final de los préstamos.
El ejecutivo explicó que la Argentina necesita desarrollar un mercado de crédito mucho más profundo y sostuvo que mantener impuestos sobre el financiamiento va en sentido contrario a ese objetivo. Si bien existen exenciones para determinadas operaciones, como algunos créditos hipotecarios para vivienda, microcréditos y préstamos al sector público, consideró que el problema es estructural porque el sistema continúa trasladando costos impositivos a quienes buscan acceder a un préstamo.
Barbieri comparó la situación local con la de otras economías y aseguró que "En Estados Unidos, China y Europa el crédito privado no tiene IVA. No existe IIBB. Sellos es otra locura". Su planteo apunta a eliminar esos gravámenes de manera general para abaratar el acceso al financiamiento y ampliar la oferta de crédito.
El fundador de Ualá sostuvo que el crédito privado representa apenas el 12% del Producto Bruto Interno (PBI) argentino, muy por debajo de otros países de la región. Según los datos que mencionó, en Chile el crédito equivale a cerca del 90% del PBI, en Brasil ronda el 60% y en México alcanza aproximadamente el 40%.

Aunque distintas estadísticas internacionales presentan diferencias metodológicas, todas coinciden en que la Argentina tiene uno de los niveles de crédito al sector privado más bajos de América Latina. Esa situación limita tanto el financiamiento del consumo como las posibilidades de inversión de empresas y emprendedores.
Barbieri también rechazó la idea de que el crédito solo sirva para financiar gastos cotidianos. Explicó que un sistema financiero desarrollado permite acceder a hipotecas, préstamos prendarios, créditos personales y financiamiento para pequeñas y medianas empresas, herramientas que hacen posible comprar una vivienda, adquirir maquinaria, ampliar un negocio o invertir en producción.
En ese sentido, advirtió que la falta de crédito termina ampliando las diferencias económicas, ya que quienes cuentan con patrimonio pueden continuar invirtiendo mientras el resto enfrenta mayores dificultades para progresar.
El empresario también se mostró contrario a que el Estado determine qué sectores deben recibir financiamiento mediante líneas subsidiadas. A su juicio, esa función debe recaer principalmente sobre el sector privado, integrado por bancos y otras entidades financieras, que canalizan el ahorro hacia proyectos productivos y familias.
Su propuesta consiste en eliminar los impuestos que encarecen el crédito sin establecer beneficios específicos para determinados sectores económicos. Según su visión, un sistema financiero más amplio y con menores costos contribuiría a impulsar la inversión privada, aumentar el acceso a la vivienda y fortalecer el crecimiento económico.
Las declaraciones llegan en un contexto en el que la evolución del crédito continúa siendo uno de los principales desafíos de la economía argentina. En los últimos meses crecieron las preocupaciones por el aumento de la mora bancaria y por las dificultades que enfrentan muchas familias y empresas para acceder a financiamiento en condiciones sostenibles.