La inteligencia artificial (IA) se convirtió en una herramienta cada vez más relevante para las pymes que integran la cadena de proveedores de Vaca Muerta, según explicó Walter Abrigo, director general de Santex, durante el Supplier Day de EconoJournal. El ejecutivo sostuvo que estas tecnologías pueden multiplicar entre tres y siete veces la productividad en determinadas actividades y permitir que empresas pequeñas incorporen automatizaciones con inversiones acotadas y períodos de recupero inferiores a un año.
Abrigo planteó que el crecimiento de Vaca Muerta está elevando las exigencias sobre los proveedores, que deben mejorar su eficiencia y competir con estructuras de costos cada vez más ajustadas. En ese contexto, consideró que la discusión para las pymes ya no pasa por decidir si utilizar IA, sino por definir qué proceso conviene transformar primero.
“La pregunta no es si una pyme va a incorporar o no esta tecnología, sino por dónde empieza”, señaló Abrigo.
El especialista sostuvo que muchas empresas todavía dependen de procesos manuales, información fragmentada y decisiones concentradas en pocas personas, una situación que puede generar costos y dificultades para escalar. Por eso, planteó que la incorporación de herramientas de IA puede convertirse en una ventaja competitiva dentro de la cadena de valor energética.
“Con inteligencia artificial las productividades en nuestra industria crecen entre tres y siete veces”, afirmó Abrigo durante el panel sobre aplicación de soluciones de IA en Oil & Gas.
Uno de los ejemplos mencionados fue la gestión de pedidos y facturación. Según explicó, una empresa que tenía distintos canales desconectados pudo integrar parte de sus operaciones mediante agentes de inteligencia artificial.
El resultado permitió automatizar buena parte de las tareas y resolver de manera autónoma ocho de cada diez problemas dentro del proceso, de acuerdo con el caso presentado por el ejecutivo.
Abrigo también señaló que este tipo de soluciones puede implementarse sin las grandes inversiones que históricamente requerían determinadas herramientas empresariales. “Ocho de cada diez problemas [un agente] lo pudo resolver solo, con ciertas lógicas y aprendizajes. Esto una pyme lo puede hacer sin comprar determinados sistemas y los periodos de recupero son menores a un año”, explicó.

En el caso de la facturación, el ejecutivo aseguró que la automatización mediante agentes puede reducir hasta un 80% los costos asociados al proceso.
La logística aparece como otro de los sectores con potencial. La IA puede utilizarse para analizar recorridos, ubicación de vehículos, disponibilidad de choferes, mantenimiento y trazabilidad de las cargas.
En particular, Abrigo mencionó que estas herramientas permiten anticipar necesidades de mantenimiento y analizar diferentes alternativas de transporte, incluso incorporando variables vinculadas con la huella de carbono.
Para las empresas proveedoras de Vaca Muerta, el impacto puede ser especialmente relevante porque la expansión de la producción hidrocarburífera demanda mayor eficiencia en toda la cadena.
El ejecutivo también advirtió que postergar la adopción tecnológica puede convertirse en una desventaja frente a competidores que ya incorporan estas herramientas.
“Si yo no uso IA en los procesos de desarrollo, mi cliente me saca por otro proveedor. Otra pyme competidora me habrá superado”, afirmó.
La incorporación de IA, sin embargo, no depende solamente de adquirir una herramienta. Abrigo remarcó que las empresas necesitan modificar procesos internos y desarrollar una estrategia de change management para que la tecnología genere resultados concretos.
El primer paso, según su recomendación, consiste en identificar el proceso que genera mayores problemas o costos ocultos.
“Hay que arrancar por donde vemos más problemas, lo que más nos hace renegar”, sostuvo.
En esa línea, mencionó como ejemplo las órdenes de compra que quedan fuera de los circuitos habituales y generan demoras en los pagos. Detectar esos puntos críticos permite definir dónde una solución tecnológica puede generar el retorno más rápido.
Para Abrigo, la IA también ofrece una oportunidad para que las pymes puedan escalar su actividad sin aumentar los costos fijos en la misma proporción. En una industria en expansión como Oil & Gas, esa posibilidad puede convertirse en un factor decisivo para sostener la competitividad.
“Hoy por hoy [la IA] es la herramienta que va a permitir escalar sin que los costos fijos crezcan en la misma proporción”, destacó.