El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, firmó este martes junto al jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el gobernador de Santiago del Estero, Elías Suárez, el convenio que permitirá avanzar con la construcción del Acueducto Albigasta, una obra hídrica destinada a mejorar el acceso al agua potable y ampliar la disponibilidad del recurso para actividades productivas en el este catamarqueño y localidades santiagueñas. El proyecto beneficiará a unas 78.000 personas, contará con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y, según las estimaciones oficiales, los trabajos comenzarían dentro de aproximadamente un mes y medio.
La obra, que ya fue adjudicada a la empresa encargada de su ejecución, tendrá un plazo previsto de 36 meses y un trazado cercano a los 50 kilómetros. El proyecto contempla además infraestructura complementaria para captar, tratar y distribuir el recurso, con impacto directo sobre poblaciones que enfrentan una elevada demanda de agua en una región de características semidesérticas.
El acueducto estará conformado por tres tramos principales: El Bolsón-Vallecitos, de 8,1 kilómetros; Vallecitos-Quirós, de 29 kilómetros; y Vallecitos-Frías, de 12,8 kilómetros. A esto se sumará la construcción de dos plantas de tratamiento y potabilización, con capacidades que van desde 40 hasta 800 metros cúbicos.
El alcance territorial incluye a Frías, Quirós, Tapso, Lavalle, Recreo, San Antonio, Icaño, Baviano-Anjulí y La Guardia, entre otras localidades de ambas provincias. El objetivo es garantizar agua tanto para consumo humano como para riego y actividades productivas, especialmente para el sector ganadero, que registra una expansión en el este de Catamarca.
Durante el acto, Santilli puso el foco en el carácter federal de la iniciativa y sostuvo que la infraestructura debe contribuir a que las provincias tengan mayores herramientas para definir y desarrollar sus propias prioridades. En ese marco, señaló que el proyecto constituye un paso hacia una Argentina en la que las decisiones sobre el crecimiento económico no estén concentradas exclusivamente en Buenos Aires.
Jalil, en tanto, destacó que la obra responde a una demanda histórica de la región. “Es una obra muy importante, esperada. Hace muchísimos años que está este proyecto y teníamos el dique, pero no la obra secundaria que lo complementará”, explicó el mandatario catamarqueño.
El gobernador remarcó que el proyecto tendrá una función doble: por un lado, mejorar el abastecimiento de agua para las comunidades y, por otro, acompañar el crecimiento de las actividades productivas. La infraestructura permitirá aprovechar de manera más eficiente el recurso hídrico disponible y reducir la presión sobre los acuíferos de la zona.
El impacto también alcanzará a Santiago del Estero. Su gobernador, Elías Suárez, destacó particularmente los beneficios previstos para Frías y otras localidades de la región. “Esta es una obra importante para los santiagueños. Generar la posibilidad de agua a través del mejor aprovechamiento del recurso que llega desde Catamarca hace posible que una ciudad tan importante como Frías pueda disponer de agua tanto para el consumo humano como para la producción ganadera”, señaló.
Desde el Gobierno nacional, Caputo vinculó la inversión en infraestructura con la necesidad de que los recursos públicos se traduzcan en mejoras concretas para la población. “Los recursos hay que manejarlos con exigencia, pero cuán grato es ver cuando esa exigencia se traduce en una mejora para la calidad de vida de la gente”, afirmó.
El ministro también planteó que el desarrollo de infraestructura debe formar parte de un esquema de mayor federalismo económico, que permita a las provincias aprovechar sus recursos, ampliar sus posibilidades productivas y generar nuevas oportunidades de empleo.
El proyecto se encuentra además vinculado a una planificación hídrica de largo plazo para una región donde el acceso al agua constituye uno de los principales condicionantes para el crecimiento urbano y productivo. La incorporación de sistemas de potabilización y distribución busca mejorar la calidad y regularidad del abastecimiento, al tiempo que la disponibilidad para riego puede favorecer la expansión de las actividades agropecuarias.
El convenio firmado este martes marca así una nueva etapa para una iniciativa que lleva décadas en la agenda de Catamarca y que ahora cuenta con financiamiento del BID, adjudicación de la obra y un cronograma estimado para el inicio de los trabajos. Su ejecución permitirá conectar infraestructura existente con las obras secundarias necesarias para ampliar el aprovechamiento del recurso y extender sus beneficios a comunidades de Catamarca y Santiago del Estero.
Entre las autoridades presentes estuvieron el vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria; el secretario de Coordinación de Infraestructura del Ministerio de Economía, Fernando Herrmann; el administrador general de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy; el ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Alberto Natella; el senador nacional Guillermo Andrada; el diputado nacional Fernando Monguillot; y la presidenta de la Cámara de Diputados, Paola Fedeli. También participaron intendentes, legisladores y otros funcionarios provinciales.
Con una extensión cercana a los 50 kilómetros y un horizonte de ejecución de tres años, el Acueducto Albigasta buscará resolver una necesidad básica de miles de habitantes y, al mismo tiempo, convertirse en una pieza de infraestructura para sostener el desarrollo productivo de una de las zonas con mayores restricciones hídricas del este del país.