Newmont, la mayor productora de oro del mundo, avanza con una inversión de US$800 millones en Argentina para extender la vida útil de Cerro Negro, su operación minera en Santa Cruz. Según informó Bloomberg Línea, el proyecto ya comenzó a ejecutarse y la compañía destinó US$93 millones a contrataciones de proveedores locales, en un contexto de fuerte valorización internacional del oro.
La inversión había sido anunciada en febrero y apunta a darle un nuevo horizonte productivo al yacimiento ubicado en el Macizo del Deseado, una de las principales zonas auríferas del país. Para la compañía, el desembolso se produce en un escenario favorable por el precio del metal y por las condiciones que permiten planificar inversiones mineras de largo plazo.
“La inversión ya está en marcha. De hecho, ya se invirtieron US$93 millones en contratación local para lo que es esa expansión de las distintas fases del yacimiento”, explicó María Eugenia Sampalione, country manager de Newmont Argentina, en diálogo con Bloomberg Línea.
El proyecto cobra relevancia en momentos en que el oro superó los US$4.700 por onza y alcanzó su mayor nivel en más de tres meses. El metal acumula varias semanas de avances y cotiza alrededor de 38% por encima de su valor de un año atrás, una dinámica que mejora las perspectivas para las compañías productoras.

Newmont cerró además un sólido primer semestre. En los primeros seis meses del año obtuvo una ganancia neta de US$5.464 millones, frente a los US$3.952 millones del mismo período de 2025. En ese lapso produjo 2,59 millones de onzas de oro y generó US$5.349 millones de flujo de caja libre.
La expansión de Cerro Negro busca preservar el horizonte productivo de una operación que Newmont explota desde hace nueve años. La compañía considera que la reinversión es necesaria para sostener la actividad de proyectos maduros y extender su capacidad de producción.
“Son proyectos que requieren de esta estabilidad para sostener la viabilidad del proyecto porque necesitan reinvertir permanentemente”, señaló Sampalione, según informó Bloomberg Línea.
La ejecutiva también destacó el peso de las condiciones locales en la decisión de la multinacional. Además del precio internacional del oro, la empresa evaluó la estabilidad macroeconómica, la seguridad jurídica y el potencial geológico de la zona.
“Estas inversiones son posibles gracias a la estabilidad macroeconómica que están mostrando los índices de Argentina, lo que te permite construir una inversión en el largo plazo”, afirmó Sampalione.
La apuesta también contempla un fuerte componente de desarrollo de proveedores y empleo local. Antes de obtener la aprobación definitiva de la inversión, la filial argentina trabajó durante aproximadamente seis meses con autoridades provinciales y municipales y representantes de la cadena minera de Santa Cruz.
Ese proceso incluyó acuerdos vinculados con la contratación de empresas locales y la capacitación de trabajadores para atender las necesidades específicas de la actividad minera.
“Tuvimos que presentar a la corporación también un acuerdo de cómo íbamos a hacer sostenibles estas demandas que tiene la provincia en términos de empleo, de contratación local”, explicó la ejecutiva.
El primer resultado concreto de ese esquema son los US$93 millones ya destinados a proveedores locales para las diferentes etapas de la expansión.
La compañía también puso el foco en el potencial del Macizo del Deseado como zona minera. “Tenemos zonas de jurisdicción minera muy favorables en términos de recursos naturales. El Macizo del Deseado realmente es muy virtuoso”, sostuvo Sampalione.
Para Newmont, el contexto internacional favorable para el oro representa una oportunidad, aunque la decisión de invertir no depende exclusivamente de la cotización del metal. La empresa busca garantizar condiciones que permitan sostener la producción durante varios años y mejorar la previsibilidad de una operación que requiere grandes desembolsos de capital.
“Las inversiones mineras siempre son a largo plazo y todos nos empezamos a poner ansiosos de cuándo empiezan a verse los resultados”, afirmó la ejecutiva.
Con la expansión de Cerro Negro, Newmont refuerza así su presencia en Santa Cruz y transforma un anuncio de inversión de US$800 millones en un proyecto que ya comenzó a movilizar recursos dentro de la economía local.