El cambio climático comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante en las decisiones financieras y abre nuevas oportunidades para mejorar el análisis de empresas y activos. Henry Fernandez, CEO de MSCI, destacó que los inversores pueden utilizar información climática para anticipar escenarios, evaluar riesgos y tomar decisiones de largo plazo, según informó Bloomberg Línea.
Fernandez señaló que las condiciones climáticas están generando transformaciones que pueden tener impacto sobre la productividad, las empresas y los activos financieros. En ese contexto, consideró que contar con mejores datos permitirá a los mercados incorporar esas variables a sus estrategias.
“El clima sigue cambiando, el mundo sigue sobrecalentándose, la productividad agrícola está disminuyendo y esto tiene un impacto en las empresas”, afirmó el ejecutivo.
Para MSCI, el desafío también representa una oportunidad para desarrollar nuevas herramientas que ayuden a los inversores a comprender mejor cómo evolucionan los mercados frente a estos cambios.

La compañía avanzó en esa dirección con la adquisición de First Street, una firma especializada en información y análisis sobre riesgo climático, por US$120 millones. La operación incorporó datos sobre riesgos físicos relacionados con el clima para unos 2.400 millones de activos.
La estrategia busca ampliar la información disponible para que empresas e inversores puedan anticipar posibles impactos sobre infraestructura, producción y operaciones.
Fernandez sostuvo que el análisis climático puede convertirse en una variable más dentro de las decisiones de inversión, junto con otros factores económicos y financieros.
“El aumento de las temperaturas es ahora una fuente de riesgo y retorno en cualquier inversión que tengan”, señaló.
El interés por estas herramientas también crece entre las grandes compañías. Un análisis de BloombergNEF, citado por Bloomberg Línea, detectó un aumento significativo de las referencias al calor extremo en los informes corporativos más recientes.

Para las empresas, esto implica incorporar nuevas variables en sus planes de producción, infraestructura y gestión. Para los inversores, representa una fuente adicional de información para evaluar oportunidades y proyectar escenarios.
La evolución también puede impulsar inversiones vinculadas con la adaptación climática, la infraestructura y las tecnologías capaces de responder a condiciones ambientales diferentes.
En Europa, por ejemplo, los efectos de las temperaturas elevadas están acelerando el debate sobre las inversiones necesarias para adaptar ciudades, redes de infraestructura y actividades productivas.
Un análisis de Allianz citado por Bloomberg Línea estimó importantes necesidades económicas de adaptación en Alemania y Francia durante los próximos años. Estos escenarios también muestran el potencial de nuevos proyectos destinados a mejorar la resiliencia de las economías.
MSCI considera que la incorporación de estos datos no implica necesariamente una posición determinada sobre una empresa o activo.

Fernandez explicó que el enfoque de la compañía busca brindar información para que cada participante del mercado pueda evaluar sus propias decisiones.
“No busca emitir ningún juicio sobre valores”, afirmó.
En ese sentido, la evolución del análisis climático puede convertirse en una herramienta adicional para los mercados. El acceso a información más precisa permite identificar con mayor anticipación los cambios que pueden afectar a sectores, compañías y activos.
La transformación también se vincula con una tendencia más amplia: los inversores cuentan cada vez con más información para analizar oportunidades de largo plazo y adaptar sus estrategias a un escenario económico en permanente evolución.