Gualeguaychú concentra una porción relevante de las inversiones presentadas al Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones de Entre Ríos. La ciudad figura entre las que más iniciativas aportaron al esquema desde su puesta en marcha.
El régimen muestra un crecimiento que se puede medir mes a mes. En julio de 2026, los proyectos presentados comprometían inversiones por 241.192.482 dólares. En agosto de 2026, esa marca subió a 261.785.340 dólares.
El comportamiento del empleo siguió la misma curva. La creación prevista en julio era de 2.500 puestos y en agosto trepó a 2.560.
Paraná, Diamante y Gualeguaychú lideran en cantidad de iniciativas presentadas. En cuanto a montos, los departamentos que concentran los mayores volúmenes son Uruguay, Paraná y Diamante.
En el caso de Gualeguaychú, la posición se apoya en un conjunto de factores conocidos: la ubicación sobre la Autovía del Mercosur, la cercanía con el mercado uruguayo, la diversidad de su matriz productiva y el desarrollo del Parque Industrial Gualeguaychú.
El gobernador Rogelio Frigerio remarcó el valor del desarrollo industrial y la decisión del gobierno provincial de actuar como aliado del sector privado. Planteó que no hay país posible sin industria y que la inversión que no se concreta termina siendo el costo más alto que paga una economía.
Sobre esa base explicó la política tributaria: reducir impuestos y llevarlos a cero para las nuevas inversiones que incorporen tecnología y, sobre todo, empleo en el sector privado.
Para el municipio, el dato tiene doble lectura. Por un lado, confirma que la ciudad aparece en el radar de quienes evalúan radicarse en Entre Ríos. Por otro, anticipa demanda de suelo industrial, servicios y mano de obra calificada en los próximos años.
Gualeguaychú adhirió al régimen provincial y sumó una herramienta local de alivio fiscal para acompañar la radicación y la ampliación de empresas, con beneficios que alcanzan a emprendimientos nuevos y a industrias ya instaladas que amplíen su capacidad.
La evaluación de cada solicitud contempla el volumen de inversión, la generación de empleo local, el impacto ambiental, la innovación tecnológica y el desarrollo de proveedores de la zona.
El criterio de proveedores locales es el que más interesa a las pymes de servicios del distrito. Cuando una planta se instala, el efecto no se agota en su nómina: arrastra demanda de mantenimiento, transporte, metalmecánica, logística y gastronomía.
El seguimiento mensual de los montos comprometidos permite además distinguir entre anuncio y ejecución. Los proyectos presentados marcan intención de inversión, y su conversión efectiva se irá midiendo a medida que avancen las obras y las contrataciones en cada distrito.