El Municipio de Junín, en la provincia de Buenos Aires, puso en marcha un plan integral de infraestructura para reforzar los sistemas de desagüe y prevenir anegamientos en los caminos productivos del partido. La gestión encabezada por el intendente Pablo Petrecca coordinó trabajos intensivos de limpieza y readecuación de canales en áreas periurbanas y rurales con el objetivo de mitigar el impacto de las precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño.
Las tareas comprenden la limpieza de más de 12.000 metros de canales colectores y la instalación de nuevas alcantarillas en puntos críticos del mapa vial agrícola. Las cuadrillas de Obras Públicas emplearon maquinaria pesada para remover sedimentos acumulados y restaurar el escurrimiento natural hacia la cuenca del Salado. Este esquema técnico permite garantizar la transitabilidad del transporte de carga pesada durante los periodos de mayor actividad de la cosecha bonaerense.
La planificación oficial contempla la intervención prioritaria en las trazas viales que conectan los campos productivos con las rutas provinciales 65 y 46. Con un despliegue operativo continuo, la administración local busca resguardar las parcelas destinadas a la producción agropecuaria y evitar pérdidas económicas causadas por la acumulación sostenida de agua en superficie.
La Dirección de Asuntos Agrarios de Junín mantuvo encuentros de trabajo con representantes de la Sociedad Rural local y delegados de los cuarteles rurales para definir las prioridades operativas. A través de este diálogo institucional, las partes acordaron un cronograma de monitoreo permanente sobre los cauces de agua que cruzan las explotaciones agrícolas del distrito.
El monitoreo permanente de las cuencas secundarias continuará durante el último cuatrimestre del año para asegurar la fluidez del tránsito rural. Las obras ejecutadas consolidan la infraestructura vial y refuerzan la competitividad logística del sector agroindustrial juninense.