El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, consideró que es “muy probable” que Javier Milei sea reelegido y sostuvo que las próximas elecciones tendrán un impacto limitado sobre el desarrollo de la minería argentina. El mandatario lo afirmó durante el Forbes Mining Summit, donde compartió un panel con el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, y ambos destacaron el papel del RIGI para dar previsibilidad a las inversiones.
Según informó Forbes, Jalil planteó que el avance de los proyectos mineros y los cambios en la economía internacional generaron mayores coincidencias entre gobernadores de distintos espacios políticos. En ese sentido, señaló que 17 mandatarios provinciales coinciden en un 75% con el rumbo económico del país, una convergencia que, a su entender, favorece la continuidad de las inversiones más allá del calendario electoral.
El gobernador catamarqueño puso como ejemplo el trabajo conjunto desarrollado en la Mesa del Cobre, donde provincias con gobiernos de diferentes partidos coordinan estrategias para impulsar el sector. Su argumento es que la minería comenzó a ocupar un lugar transversal en las agendas provinciales debido a su potencial para generar inversiones, empleo, exportaciones y desarrollo de infraestructura.
Cornejo coincidió con parte de ese diagnóstico, aunque planteó una mirada más prudente sobre el efecto de las elecciones. “Me cuesta ser tan optimista de que en la Argentina no influyan las elecciones”, afirmó. Al mismo tiempo, sostuvo que el escenario actual puede ser diferente al de otros procesos electorales y destacó la importancia de alcanzar acuerdos que permitan sostener políticas de largo plazo.
El gobernador mendocino tomó como referencia los casos de Chile y Uruguay, donde, según explicó, existen consensos políticos básicos que permanecen pese a los cambios de gobierno. Para Cornejo, esa previsibilidad contribuye a reducir la incertidumbre y permite generar condiciones más favorables para las inversiones.
La conversación también giró sobre las posibilidades de continuidad del Gobierno nacional. Jalil sostuvo que la reelección de Milei es “muy probable que sí” y vinculó esa expectativa con una mejora de la actividad económica. En particular, destacó la evolución de sectores como la minería y la agroindustria en Catamarca.
Cornejo también consideró probable la continuidad de Milei y defendió la necesidad de mantener el rumbo de las políticas económicas. “Yo no tengo duda alguna que la Argentina y su sistema político institucional no debe cambiar el rumbo”, afirmó.
El mendocino sostuvo además que una parte de los dirigentes aliados está dispuesta a respaldar esa continuidad. “Hay una parte de los aliados que estamos dispuestos a poner el cuerpo en esa tarea”, aseguró.
Uno de los principales puntos de coincidencia entre ambos gobernadores fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Jalil destacó que el esquema modificó la manera en que las compañías analizan sus proyectos y aportó mayor previsibilidad sobre las condiciones para invertir.
Para Catamarca, el régimen representa una herramienta especialmente relevante por el peso que tiene la actividad minera en su estructura productiva. Jalil sostuvo que la provincia debe aprovechar las oportunidades que genera el nuevo escenario internacional y, al mismo tiempo, trabajar para que los beneficios de las inversiones se traduzcan en mayor desarrollo local.
Cornejo también resaltó la importancia del RIGI como mecanismo para otorgar seguridad jurídica y previsibilidad a proyectos de largo plazo. En su visión, la Argentina tiene una oportunidad vinculada a la creciente demanda internacional de minerales críticos, pero necesita garantizar que los cambios políticos no alteren las condiciones de las inversiones.
El gobernador mendocino utilizó además a Vaca Muerta como ejemplo de una política productiva que logró trascender diferentes administraciones. “Vaca Muerta tiene una solvencia que trasciende los gobiernos”, afirmó.
Para Cornejo, la minería puede seguir un recorrido similar si la Argentina consigue construir consensos básicos que permitan sostener las condiciones para invertir durante períodos prolongados. En ese escenario, el RIGI, la coordinación entre provincias y la demanda global de minerales críticos aparecen como factores centrales para acelerar nuevos proyectos.
El planteo de Jalil y Cornejo refleja así una coincidencia creciente entre gobiernos provinciales sobre la necesidad de consolidar políticas de Estado para sectores estratégicos. Para las provincias mineras, el desafío pasa por transformar ese marco de previsibilidad en más inversiones, infraestructura, empleo y exportaciones, independientemente de los ciclos electorales.