Misiones avanza con un nuevo proyecto para ampliar su oferta turística: Ánima River Cruises incorporará un crucero fluvial de alta categoría para conectar Puerto Iguazú y Posadas por el río Paraná. La embarcación será remodelada en Europa, llegará a la provincia en agosto de 2027 y permitirá sumar un circuito que combine las Cataratas, la selva misionera, otros saltos y las reducciones jesuíticas.
El proyecto fue presentado por el presidente de la empresa, Felipe Menéndez, al gobernador Hugo Passalacqua, durante un encuentro en Posadas. La iniciativa privada busca trasladar a Misiones un modelo turístico consolidado en distintos destinos internacionales y ampliar el recorrido de los visitantes más allá de Iguazú.
La propuesta contempla que los pasajeros puedan embarcar en Puerto Iguazú, navegar por el Alto Paraná y llegar a Posadas, con diferentes paradas para conocer atractivos naturales y culturales de la provincia. El mismo recorrido podrá realizarse en sentido inverso.
“La idea es desarrollar cruceros de río de alta categoría que expandan la frontera turística de Iguazú hacia el resto de la provincia”, explicó Menéndez.

La empresa ya adquirió en Europa la embarcación que será utilizada para el servicio. El barco tendrá una remodelación integral de sus interiores para incorporar prestaciones de cinco estrellas, con un concepto similar al de los cruceros que recorren grandes ríos europeos.
De acuerdo con el proyecto presentado, la embarcación será trasladada hacia la Argentina en junio de 2027 y está previsto que llegue a Posadas durante agosto de ese año. A partir de allí comenzará una nueva etapa para la puesta en funcionamiento del servicio turístico sobre el Paraná.
Uno de los principales atractivos de la propuesta es que permitirá recorrer diferentes puntos de Misiones sin necesidad de cambiar constantemente de alojamiento.
“Va a deshacer las valijas una sola vez y conocer todo el Alto Paraná y las Cataratas, sin quedar limitado solamente a Iguazú. Queremos que también pueda descubrir la selva misionera, los saltos que existen a lo largo del trayecto y las misiones jesuíticas”, explicó Menéndez.
El proyecto apunta así a extender la frontera turística de Puerto Iguazú y generar un nuevo circuito que integre algunos de los principales atractivos naturales y culturales de Misiones.
Durante el encuentro, Passalacqua destacó el rol de la inversión privada para ampliar la actividad turística y generar nuevas oportunidades para la provincia. También puso el foco en la recuperación del transporte fluvial y la actividad naviera, sectores que durante décadas perdieron protagonismo.
En ese contexto, el gobernador mencionó el desarrollo del Puerto de Posadas como uno de los ejemplos del proceso de recuperación de la infraestructura fluvial de Misiones.
La llegada del crucero también requerirá coordinación entre la empresa y distintos organismos provinciales. La compañía señaló que el acompañamiento estatal será importante para desarrollar la infraestructura necesaria y establecer vínculos con el Ministerio de Turismo y las autoridades locales.

“Las ideas del gobernador respecto de la provincia entusiasman. Recibimos un apoyo muy cálido del Gobierno de Misiones, que será importante para desarrollar la infraestructura y generar vínculos con el Ministerio de Turismo y las autoridades locales. Esta reunión fue el puntapié inicial”, expresó Menéndez.
Ánima River Cruises cuenta con experiencia en navegación comercial y operación de embarcaciones de pasajeros en distintos destinos. Con este proyecto busca trasladar ese conocimiento al Alto Paraná y desarrollar en Misiones una propuesta turística de alta gama.
La iniciativa también abre una oportunidad para diversificar la oferta turística provincial. El objetivo es que los visitantes que llegan atraídos por las Cataratas del Iguazú puedan extender su estadía y sumar nuevos destinos dentro de la provincia mediante un recorrido fluvial integrado.

Si el cronograma previsto se mantiene, Misiones contará desde 2027 con un nuevo producto turístico basado en cruceros de lujo, con Puerto Iguazú y Posadas como extremos de un circuito que combinará naturaleza, patrimonio e infraestructura fluvial.