Mendoza acelera su estrategia de crecimiento energético con más generación renovable, nuevas obras de infraestructura eléctrica y condiciones orientadas a atraer inversiones privadas. La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, presentó este esquema durante Argentina Energy Week y destacó que la provincia se acerca a los 800 MW de potencia solar instalada.
La funcionaria participó del panel “El rol de las provincias en el sector energético argentino”, donde planteó que el desarrollo de nuevas fuentes de generación debe estar acompañado por inversiones en transporte y transformación eléctrica. El objetivo es ampliar la capacidad del sistema y responder a una demanda productiva en crecimiento.
“En generación de energía fotovoltaica hemos crecido a casi 800 MW, y buena parte de ese crecimiento se explica por proyectos que fueron generados desde la Empresa Mendocina de Energía (Emesa). No como una empresa que desarrolla inversiones propias, sino como una empresa que genera proyectos que luego pasan a manos privadas para su desarrollo”, explicó Latorre.

La expansión renovable tiene entre sus principales proyectos al Parque Solar El Quemado, desarrollado por YPF Luz en Las Heras, y al Parque Solar San Rafael, de Genneia, que alcanzó los 180 MW de operación comercial.
Para Mendoza, el próximo desafío consiste en que ese crecimiento de la generación pueda trasladarse al sistema eléctrico. La provincia trabaja en nuevas obras de transporte y transformación para evitar restricciones y acompañar la llegada de proyectos industriales, mineros, agroindustriales y turísticos.
“Ahora, el desafío para seguir creciendo en generación renovable está en la capacidad de evacuar esa energía. No podemos continuar incorporando generación si no contamos con la infraestructura necesaria para transportarla”, afirmó la ministra.
Entre las obras estratégicas se encuentra la Estación Transformadora Valle de Uco, destinada a reforzar el sistema regional y mejorar la calidad y seguridad del suministro para más de 150.000 habitantes. La infraestructura también apunta a acompañar el crecimiento de industrias, bodegas, establecimientos agroindustriales, emprendimientos turísticos y proyectos de energías limpias.

A esta obra se suma la Estación Transformadora Mendoza Norte, de 220/132 kV, que busca fortalecer la red de transporte del Gran Mendoza, reducir sobrecargas y generar mejores condiciones para nuevas inversiones productivas y mineras.
“Tenemos que sumarle necesariamente la transmisión. Estamos construyendo nuevamente infraestructura eléctrica: avanzamos con una línea de transporte en el Valle de Uco y con nuevas obras en el Norte provincial. Estas son condiciones indispensables para una transición energética ordenada”, sostuvo Latorre.
La estrategia provincial combina el desarrollo de energías renovables con el aprovechamiento de otros recursos. Mendoza cuenta con una trayectoria de más de un siglo en hidrocarburos convencionales y también busca desarrollar su potencial no convencional, dado que aproximadamente el 30% de Vaca Muerta se encuentra dentro de territorio mendocino.
En paralelo, la matriz eléctrica provincial mantiene una participación relevante de la generación térmica e hidroeléctrica, mientras crece el peso de las fuentes renovables.
El otro eje planteado por Latorre fue la necesidad de generar previsibilidad para la inversión privada. Para la funcionaria, el desarrollo de infraestructura energética requiere reglas estables que permitan a las empresas proyectar inversiones y acceder a financiamiento de largo plazo.
“Quienes formamos parte del sector público y tenemos la responsabilidad de diseñar políticas públicas podemos contribuir generando políticas claras, reglas claras y vehículos adecuados para canalizar las inversiones”, señaló.
La ministra también remarcó que recuperar la confianza del sector privado es clave para acelerar el desarrollo de los recursos naturales y energéticos de las provincias.
“Necesitamos brindar certezas para que el sector privado vuelva a confiar en la Argentina y en las oportunidades que ofrece el desarrollo de los recursos naturales en cada una de nuestras provincias, y que esas inversiones puedan realizarse con sostenibilidad”, afirmó.

En ese marco, Mendoza busca consolidar una agenda energética vinculada directamente con su matriz productiva. La combinación de energía limpia, infraestructura eléctrica, hidrocarburos y reglas previsibles aparece como una de las principales herramientas de la provincia para ampliar su capacidad productiva y captar nuevos proyectos.
“Es fundamental que las reglas sean estables y que permitan asegurar la viabilidad de los negocios a largo plazo. Creo que ese es uno de los factores que puede permitir que la Argentina recupere inversiones en el corto plazo y, fundamentalmente, vuelva a tener capacidad de planificación en el largo plazo”, remarcó Latorre.