La horticultura en Luján de Cuyo fue protagonista a nivel nacional. Entre el martes 15 y el viernes 18 de septiembre de 2026, el departamento de Luján de Cuyo, en la provincia de Mendoza, fue sede del 43° Congreso Argentino de Horticultura.
El encuentro se desarrolló en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo. Lo organizaron la Asociación Argentina de Horticultura (ASAHO), la UNCuyo, el INTA y el Gobierno de Mendoza.
El congreso trabajó bajo el lema “Afrontando los desafíos de la era digital y el cambio climático”. La consigna marcó el tono de una agenda centrada en cómo producir más y mejor con nuevas herramientas y con menos recursos.
El programa abarcó un abanico amplio de temas. Entre ellos figuraron la agricultura digital, la agricultura regenerativa, la producción de semillas y los sistemas de cultivo sin suelo.
También hubo espacio para la agricultura vertical, la sanidad vegetal, la innovación y el agregado de valor, la floricultura y las aromáticas. La inteligencia artificial aplicada al agro y la adaptación al cambio climático atravesaron buena parte de las exposiciones.

Las producciones regionales tuvieron su lugar propio, con referencias a cultivos como la papa y la cereza. Ambos cultivos tienen presencia en la producción agrícola de Mendoza y forman parte de su diversificación.
La convocatoria del congreso de horticultura en Luján de Cuyo reunió a investigadores, productores, docentes universitarios, estudiantes, técnicos, instituciones y empresas privadas. Esa mezcla de perfiles buscó acortar la distancia entre el conocimiento académico y la realidad de las fincas.
El intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino, participó de la apertura. En su mensaje destacó la necesidad de integrar el saber universitario, la experiencia de los productores, la innovación del sector privado y el acompañamiento del Estado.
Allasino sostuvo que la producción debe mejorar a partir del conocimiento y la tecnología, cuidando los recursos disponibles. También subrayó que el desarrollo productivo depende de la articulación entre el sector público y el privado. En esa línea, vinculó el congreso con la agenda de desarrollo productivo del departamento.
Luján de Cuyo combina un perfil vitivinícola reconocido con una base agrícola diversificada y un fuerte entramado científico. Allí conviven fincas, empresas agroindustriales y centros de investigación de referencia.
Ser sede del congreso posiciona a la horticultura en Luján de Cuyo dentro del mapa nacional del conocimiento aplicado al agro. También genera movimiento para la hotelería, la gastronomía y los servicios del departamento durante los días del encuentro.
Para los productores locales, el congreso fue una oportunidad de acceso directo a tecnologías y prácticas que pueden aplicar en sus campos. La agenda de agricultura digital y manejo frente al cambio climático responde a desafíos concretos de la producción mendocina.
La realización del encuentro refuerza el vínculo entre el municipio, la universidad y los organismos técnicos. Ese trabajo conjunto es una de las bases para sostener la competitividad de la horticultura en Luján de Cuyo y en toda la región.