El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, afirmó este jueves en París que el sector agropecuario argentino tiene capacidad para incrementar de manera significativa su producción y planteó que el país podría alcanzar las 300 millones de toneladas de granos en los próximos años. El dirigente formuló la proyección durante la Argentina Week, que se desarrolla entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre de 2026, en un encuentro que reunió a representantes del sector público y privado argentino con autoridades y empresarios europeos. Ese mismo día, Pino participó de una reunión con el presidente francés Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo, luego del encuentro bilateral que el mandatario francés mantuvo con Javier Milei.
La presencia del titular de la entidad rural en París se produjo en el marco de una agenda oficial orientada a mostrar oportunidades de inversión y negocios de la Argentina en Europa. La actividad incluyó a funcionarios nacionales, gobernadores y empresarios, con el foco puesto en sectores productivos como la agroindustria, la energía y la minería. El Gobierno argentino informó que el objetivo de la Argentina Week es promover inversiones y oportunidades de negocios.
En ese contexto, Pino sostuvo que el campo argentino puede duplicar su producción y vinculó esa posibilidad con la necesidad de generar condiciones que permitan aumentar las inversiones, mejorar la infraestructura y ampliar el acceso a los mercados internacionales.
La cifra de 300 millones de toneladas corresponde a una proyección planteada por el dirigente rural, y no a una estimación oficial presentada durante el encuentro. Su planteo apunta a dimensionar el potencial que, a juicio de la SRA, tiene la producción agropecuaria argentina si se combinan mayores inversiones, infraestructura adecuada y condiciones de previsibilidad para la actividad.
Pino formó parte de la reunión realizada el jueves en el Palacio del Elíseo, donde participaron empresarios, funcionarios, gobernadores y miembros de las delegaciones argentina y francesa. El encuentro se realizó después de la reunión bilateral entre Macron y Milei. La Presidencia argentina confirmó que ambos mandatarios mantuvieron conversaciones en París el 1 de octubre.
Tras su participación, Pino destacó el lugar que ocupó el sector agropecuario dentro de la agenda internacional argentina.
“Fue un momento muy importante para nuestro país y para quienes representamos al campo argentino haber participado de este encuentro, que nos permite seguir mostrando el potencial productivo de la Argentina y las oportunidades que tenemos para crecer, comerciar e invertir”, expresó Pino, según consignó TN.
El dirigente también señaló la importancia de generar vínculos comerciales con otros países y de ampliar los destinos para los productos argentinos.
“El campo tiene mucho para aportar en este proceso: producción, trabajo, innovación y alimentos de calidad para el mundo. Tenemos que seguir generando vínculos y abriendo mercados para que todo ese potencial pueda transformarse en más oportunidades para los argentinos”, afirmó, de acuerdo con el mismo medio.
La participación de la SRA se produjo en una semana en la que la relación comercial entre la Argentina y Europa ocupó un lugar destacado en la agenda oficial. La Unión Europea constituye uno de los principales destinos para las exportaciones agroindustriales argentinas y el Gobierno busca aprovechar el nuevo marco comercial establecido entre el Mercosur y el bloque europeo.
Los datos oficiales difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca muestran un incremento de las exportaciones agroindustriales hacia la Unión Europea durante los primeros meses de aplicación del Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la UE.
Entre el 1 de mayo y el 31 de agosto de 2026, las exportaciones agroindustriales argentinas hacia el bloque europeo alcanzaron los US$1.922 millones, un 21% por encima del promedio registrado en igual período de los tres años anteriores. En el caso de los productos que obtuvieron desgravaciones arancelarias a partir del acuerdo, el incremento alcanzó el 44%, equivalente a US$372 millones adicionales respecto del promedio de referencia.
La Unión Europea también se ubicó como el segundo destino de las exportaciones agroindustriales argentinas durante 2025, detrás de China, con más de US$6.000 millones. Entre las cadenas con una fuerte presencia en ese mercado se encuentran la soja, la pesca, el maní, los cítricos, los ingredientes alimenticios, las legumbres y los productos ovinos, mientras que la UE también constituye un destino relevante para las exportaciones bovinas, de girasol y apícolas.
El Acuerdo Interino de Comercio fue aprobado en la Argentina mediante la Ley 27.800, sancionada en febrero de 2026, y comenzó su aplicación provisional el 1 de mayo de ese año. El Gobierno argentino reglamentó posteriormente el acceso a las cuotas arancelarias previstas para distintos productos agroindustriales.
Para el sector agropecuario, ese nuevo marco constituye uno de los elementos sobre los que se apoyan las expectativas de crecimiento de las exportaciones. El desafío, en ese escenario, no se limita a contar con mercados disponibles, sino también a desarrollar la infraestructura y la capacidad productiva necesarias para responder a una mayor demanda.
Durante su participación en París, Pino sostuvo que el crecimiento de la producción debería estar acompañado por inversiones en infraestructura y logística, además de reglas que permitan a los productores planificar sus decisiones de largo plazo.
“Si queremos producir más, necesitamos que la infraestructura acompañe ese crecimiento y reglas que permitan planificar e invertir. El campo está preparado para responder, pero necesitamos las condiciones para hacerlo”, afirmó el presidente de la SRA, según TN.
Entre los planteos del dirigente también apareció la cuestión de los derechos de exportación, cuya eliminación forma parte de las demandas históricas de la entidad rural. Pino vinculó esa discusión con la necesidad de mejorar las condiciones para producir y exportar.
Desde una perspectiva sectorial, el argumento es que un aumento considerable del volumen producido requiere inversiones no solamente dentro de los establecimientos agropecuarios, sino también en rutas, ferrocarriles, puertos, almacenamiento y otros componentes de la cadena logística.
La discusión adquiere relevancia en un país donde una parte significativa de la producción agropecuaria tiene como destino los mercados externos. A medida que aumenta el volumen disponible para exportación, también crece la necesidad de contar con capacidad suficiente para transportar, almacenar, procesar y embarcar la mercadería.
La intervención de Pino se produjo dentro de una agenda más amplia de promoción de inversiones. Durante la Argentina Week, Milei mantuvo reuniones con empresarios y autoridades y presentó ante inversores las oportunidades que, según el Gobierno, existen en sectores estratégicos.
En la apertura del evento, el Presidente puso el foco especialmente en el potencial energético argentino y en las posibilidades de atraer capitales europeos.
La delegación también incluyó a 13 gobernadores, que participaron de actividades destinadas a presentar proyectos y oportunidades de inversión de distintas provincias. Según la información oficial, estuvieron representadas jurisdicciones con fuerte presencia en actividades como agroindustria, energía y minería.
En paralelo, empresas francesas comunicaron proyectos vinculados con la Argentina. Entre ellos, la compañía minera Eramet informó que evalúa solicitar el ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones para ampliar su proyecto de litio Centenario-Ratones, en Salta. La inversión adicional potencial informada por el Gobierno ronda los US$350 millones y está sujeta a la decisión final de la empresa
El contexto explica por qué el sector agropecuario buscó instalar durante el encuentro su propia agenda productiva. Para la SRA, el objetivo es que la apertura de nuevos mercados y la llegada de inversiones se traduzcan también en un aumento de la producción y de las exportaciones del campo.
La posibilidad de alcanzar 300 millones de toneladas planteada por Pino supone un salto significativo respecto de los niveles actuales de producción y debe entenderse como una meta o proyección sectorial, condicionada por múltiples variables.
Entre ellas se encuentran el clima, los precios internacionales, la superficie sembrada, los rendimientos, la disponibilidad de financiamiento, la infraestructura, los costos logísticos y las condiciones de acceso a los mercados. También resulta determinante la capacidad de la industria para procesar una mayor cantidad de materia prima.
El propio Pino vinculó el potencial de crecimiento con la necesidad de generar condiciones para invertir y producir. En su planteo, la expansión del volumen debería estar acompañada por una mejora de la infraestructura y por una mayor inserción comercial.
“La Argentina tiene una oportunidad muy importante en Europa y en otros mercados del mundo. Tenemos que aprovecharla con más producción y más inversión”, sostuvo el dirigente, según TN.
El dato oficial sobre el comportamiento reciente de las exportaciones hacia la Unión Europea aporta un elemento concreto a esa discusión: durante los primeros cuatro meses de vigencia del acuerdo comercial, las ventas agroindustriales argentinas al bloque aumentaron 21% en valor frente al promedio de los tres años anteriores.
La Argentina Week cerrará el 2 de octubre con una agenda centrada en inversiones y oportunidades comerciales. Para el sector agropecuario, la participación de Pino en París permitió plantear ante autoridades y empresarios europeos una expectativa de crecimiento productivo que la Sociedad Rural considera posible, pero que requiere nuevas inversiones y condiciones adecuadas para materializarse.
Por ahora, los 300 millones de toneladas constituyen una proyección expresada por el titular de la SRA. Su concreción dependerá de la evolución de las condiciones productivas, económicas y comerciales que enfrente el sector en los próximos años.