Luis Caputo anticipó que una reforma tributaria integral de simplificación impositiva quedaría para después de 2031 y defendió la estrategia de reducir impuestos de manera gradual mientras exista margen fiscal. El ministro de Economía realizó las declaraciones durante una entrevista grabada para el cierre del 62° Coloquio de IDEA en Mar del Plata, según informó LA NACION en una nota de Sofía Diamante.
La definición respondió a uno de los principales reclamos planteados por el sector empresario. Hasta ahora, el Gobierno había ubicado una reforma impositiva de mayor alcance dentro de un eventual segundo mandato de Javier Milei, pero Caputo extendió ese horizonte.
“Post 2031 va a haber una reforma tributaria de simplificación impositiva y demás”, afirmó el ministro.
Caputo sostuvo que una modificación estructural del sistema requiere acuerdos con los gobernadores y mayorías suficientes en ambas cámaras del Congreso. Frente a esas condiciones, explicó que el Gobierno decidió avanzar primero con reducciones tributarias compatibles con el resultado fiscal.
“Nosotros no podíamos darnos el lujo de esperar cuatro años a eso”, señaló.
Según los datos presentados por el funcionario, la carga tributaria se redujo tres puntos del PBI y el objetivo es disminuirla otro punto durante el próximo año. De concretarse esa proyección, la baja acumulada llegaría a cuatro puntos del producto hacia el final del actual mandato presidencial.
Ante los pedidos empresarios por acelerar ese proceso, Caputo reconoció la expectativa del sector privado, pero sostuvo que una transformación de esa magnitud requiere más tiempo.
“Yo entiendo la ansiedad muchas veces de la gente, pero los cambios, y mucho más en un país como Argentina, que siguió políticas económicas incorrectas durante tantos años, llevan tiempo”, expresó.
El ministro también puso el foco en la estructura tributaria de provincias y municipios. Según su diagnóstico, en esas jurisdicciones se encuentran algunos de los impuestos que más afectan la competitividad. Como ejemplo, mencionó el anuncio de un gobernador para eliminar Ingresos Brutos sobre la actividad industrial.
Otro de los ejes de la exposición fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Caputo afirmó que existen proyectos aprobados por más de US$56.000 millones y otros US$150.000 millones en proceso. Según su interpretación, ese flujo de inversiones contribuirá a fortalecer la disponibilidad de divisas y la estabilidad cambiaria durante los próximos años.
El ministro señaló además que el objetivo oficial es que, con el paso del tiempo, las condiciones previstas en el RIGI puedan extenderse hacia el conjunto de la economía.
Caputo también abordó la evolución del riesgo país, que durante la jornada alcanzaba los 650 puntos básicos, según consignó LA NACION. El funcionario atribuyó parte del aumento desde niveles cercanos a 450 puntos al escenario financiero internacional y otra parte a la incertidumbre interna vinculada con el rumbo político futuro.
Para respaldar su análisis económico, el ministro pidió proyectar durante el Coloquio una tabla que compara doce variables correspondientes a las gestiones de Cristina Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei.
Entre los datos seleccionados aparecen un superávit financiero equivalente al 0,2% del PBI, una reducción de la inflación del 84% y un incremento de US$23.000 millones en las reservas netas. LA NACION señaló, sin embargo, que la selección utiliza para el tipo de cambio el contado con liquidación, que registró una suba del 38%, y muestra el crecimiento de las exportaciones sin incorporar la evolución de las importaciones.
La exposición cerró con una referencia de Caputo al escenario político y a la continuidad del programa económico. Sus declaraciones reflejaron la posición del Gobierno frente al proceso electoral y no una proyección independiente sobre su resultado.
En materia tributaria, la hoja de ruta planteada por el ministro establece así dos etapas diferentes: continuar con reducciones impositivas graduales en función del margen fiscal disponible y dejar una reforma integral de simplificación para después de 2031, condicionada a los acuerdos políticos necesarios para modificar la estructura tributaria argentina.