El departamento de San Martín, en la provincia de Mendoza, impulsa una profunda reconversión en su cadena agroindustrial con el foco puesto en la industrialización y el valor agregado del tomate. Ante un escenario de mayores exigencias comerciales, productores y establecimientos fabriles del oasis este implementan tecnología avanzada para optimizar rinden y calidad.
La región concentra un porcentaje mayoritario de la superficie cultivada con destino a pulpas, salsas y conservas, consolidando un polo productivo clave para el mercado interno y externo. Las entidades del sector sostienen que incorporar mejores prácticas de riego intrapredial y maquinaria de última generación resulta fundamental para sostener la competitividad frente a los vaivenes macroeconómicos.
Los referentes industriales de San Martín enfatizan la necesidad de articular esquemas asociativos entre los pequeños productores primarios y las plantas elaboradoras. Este esquema colaborativo permite reducir costos logísticos, estandarizar volúmenes de entrega y garantizar trazabilidad desde la finca hasta las góndolas.
Asimismo, las inversiones recientes en líneas de efluentes y eficiencia energética en las plantas fabriles del municipio reafirman el compromiso con una producción sustentable. Con estas herramientas, el distrito reafirma su identidad como bastión agroindustrial mendocino, apostando firmemente al desarrollo basado en la transformación en origen.