El expresidente Mauricio Macri respaldó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei, pero reclamó mayor diálogo, transparencia y profesionalización de los equipos de gestión. Las declaraciones se produjeron durante el 16° Foro de ABECEB, realizado en el Faena Art Center de Puerto Madero, donde el fundador del PRO participó de una exposición sobre liderazgo político y empresarial. Su intervención puso el foco en la importancia de fortalecer las instituciones para sostener el desarrollo económico argentino.
Según informó Perfil, Macri consideró que la estabilidad macroeconómica y el equilibrio fiscal constituyen condiciones necesarias para el crecimiento, aunque advirtió que los resultados también dependen de la calidad institucional y de los mecanismos de toma de decisiones.
Durante su presentación, el exmandatario cuestionó los estilos de conducción excesivamente concentrados y defendió la necesidad de contar con colaboradores capaces de expresar desacuerdos.
“Los tiempos de los iluminados han sido un desastre”, afirmó Macri al referirse a los riesgos de ejercer el poder sin mecanismos adecuados de consulta y control.
El expresidente explicó que la responsabilidad de gobernar puede generar aislamiento respecto de la realidad cotidiana y dificultar la recepción de opiniones diferentes.

En ese sentido, recordó experiencias de su propia gestión y destacó que los dirigentes necesitan construir equipos profesionales antes de asumir responsabilidades ejecutivas.
“El líder necesita que le digan una palabra mágica: No”, sostuvo al remarcar la importancia de escuchar advertencias y aceptar perspectivas distintas dentro de una administración.
Macri señaló que una conducción efectiva requiere distribuir responsabilidades, establecer objetivos y garantizar que los funcionarios cuenten con autonomía para supervisar el cumplimiento de las metas.
Como ejemplo, mencionó su experiencia al frente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el papel que desempeñó Horacio Rodríguez Larreta en la coordinación de las distintas áreas.
El exmandatario recordó que la organización de los equipos permitió implementar mecanismos de seguimiento de proyectos, controlar plazos y evaluar resultados.
Desde su perspectiva, estos procedimientos contribuyen a mejorar la eficiencia del Estado y permiten sostener políticas públicas más allá de las decisiones individuales de los dirigentes.
Otro de los ejes de su exposición fue la necesidad de consolidar la transparencia institucional como condición para generar confianza y previsibilidad.
Macri respaldó la continuidad del equilibrio fiscal y la estabilidad económica, pero planteó que estos avances deben acompañarse con reglas claras y procedimientos administrativos confiables.
“Cada licitación y cada comportamiento estatal debe ser impecable”, afirmó al referirse a la importancia de garantizar estándares de transparencia en la gestión pública.
El dirigente también analizó el impacto social de las medidas económicas y recordó las dificultades que enfrentó durante su presidencia al implementar modificaciones en las tarifas de los servicios públicos.
En ese contexto, comparó las reacciones sociales registradas durante su administración con las decisiones adoptadas por el actual Gobierno.
Para Macri, la capacidad de sostener transformaciones económicas depende tanto de la orientación de las políticas como de la construcción de consensos y la confianza ciudadana.
Durante el encuentro también abordó el escenario electoral argentino de 2027 y evitó anticipar posibles posicionamientos del PRO frente a las candidaturas de La Libertad Avanza.
Consultado sobre una eventual competencia entre Javier Milei y Patricia Bullrich, el expresidente aclaró que no participa de las decisiones internas del oficialismo.
“Yo no participo de la interna de La Libertad Avanza”, respondió.
Macri también repasó distintos momentos de su trayectoria personal y empresarial para explicar cómo construyó su visión sobre el liderazgo.
Entre ellos, recordó el secuestro que sufrió en 1991, una experiencia que, según relató, modificó sus prioridades y lo llevó a replantear su relación con la actividad empresarial familiar.
El expresidente vinculó ese episodio con el inicio de un proceso de transformación personal que posteriormente influyó en su participación en la vida pública.
También destacó su paso por la presidencia de Boca Juniors, institución que definió como un espacio fundamental para adquirir experiencia en conducción de equipos, administración y resolución de conflictos.
En particular, recordó las dificultades que enfrentó para impulsar cambios en la organización del club y las enseñanzas que obtuvo de su relación con Diego Armando Maradona.
“Si Boca fue mi universidad, Maradona fue mi postgrado”, expresó al describir las experiencias que marcaron su trayectoria dirigencial.
El exmandatario utilizó estos antecedentes para señalar que la conducción de organizaciones requiere capacidad de decisión, pero también disposición para reconocer límites y aceptar recomendaciones.
Como ejemplo, recordó su decisión de no competir por la Presidencia de la Nación en 2011, luego de que sus principales colaboradores desaconsejaran esa candidatura.

Según explicó, aquella experiencia le permitió comprender la importancia de escuchar a los equipos incluso cuando sus opiniones contradicen las expectativas del dirigente.
La exposición de Macri dejó planteada una visión sobre los desafíos del liderazgo político y empresarial en Argentina, con especial énfasis en la necesidad de combinar estabilidad económica, transparencia, profesionalización y diálogo institucional.
El expresidente sostuvo que los avances macroeconómicos requieren estructuras de gestión capaces de garantizar continuidad, previsibilidad y confianza.
En ese marco, su mensaje apuntó a destacar que el desarrollo sostenible no depende únicamente de las decisiones económicas, sino también de la calidad de las instituciones y de la capacidad de los dirigentes para construir equipos sólidos.