i bien al 1° de abril los feedlots contaban con una ocupación del 59%, lo que significa un punto por encima de lo registrado en marzo, la actividad genera dudas en el futuro inmediato debido al pobre progreso de la zafra durante enero y febrero. Así lo indicó la Cámara Argentina de Feedlot (CAF) en un comunicado, donde manifestó su preocupación ante la incertidumbre generada por el COVID-19.
“El hecho de que hoy tengamos una menor ocupación de los corrales que en enero muestra la prudencia a la hora de las compras y nos permite prever que esta tendencia se profundizará en los próximos meses”, advierte el informe.
Según la CAF, son varios los factores que provocaron esta situación: los inconvenientes en la logística, la falta de personal, la incertidumbre sobre cuántas y cuáles plantas van a estar activas en los próximos 60 y 120 días, el achicamiento generalizado en la economía, el escaso crédito y las altas tasas de interés.
En este sentido, el informe plantea que “esta situación sumerge al sector en una gran incertidumbre que obliga a las empresas a ralentizar la actividad, lo que traerá como consecuencia una menor demanda para la hacienda destinada al engorde y, seguramente, caídas en los precios”.