os envíos al exterior de trigo aumentaron cerca de un 40% en los primeros tres meses del año, en relación a los números registrados en el mismo período del año pasado. De acuerdo a un informe de la consultora Zeni, entre enero y marzo nuestro país exportó 6,16 millones de toneladas, contra las 4,42 millones de toneladas despachadas en 2019.
“Gran parte de estos cargamentos tuvieron como destinos a Indonesia, Brasil y Tailandia, en ese orden. Tanto el primero como el tercer destino importaron mayores cantidades desde nuestro país”, explicó Eugenio Irazuegui, de Zeni.
Para Irazuegui, ese incremento en los despachos está relacionado con que la exportación fue originando mercadería de manera más anticipada que en años previos, en gran parte por la sequía que padeció Australia y por los mercados que ese país no pudo atender. “El trigo argentino se tornó muy competitivo, siendo prácticamente el único del hemisferio sur”, señaló el especialista, a la vez que remarcó que “la exportación fue generando más, al mismo tiempo que acompañaban las condiciones de mercado y el farmer selling de los productores”.
En contraste con el mayor volumen registrado en el primer trimestre del año, las exportaciones de trigo en abril serían del orden de las 265.000 toneladas, una cifra muy por debajo de las 817.400 toneladas registradas en el mismo período de 2019. “Para este mes bajarían bastante, en base a los barcos en espera y por venir”, indicó.
Por otro lado, un reporte de Grassi Consultores señaló que ya se negoció un gran volumen de trigo 2020/2021. “A lo largo de la última semana, el sector exportador apuntó declaraciones de ventas al exterior por 550.000 toneladas, a embarcarse en el período comprendido entre el 15/11/20 y el 30/12/20. Se recuerda que, en 2019, las primeras 450.000 toneladas de la nueva campaña se habían llegado a acumular hacia medidados de abril”, detalló el informe.
Asimismo, subrayó que durante la última semana “también se registraron movimientos de magnitud en el mercado. Según datos de Siogranos, se informaron negocios próximos a 380.000 toneladas, correspondientes a la campaña 2020/21”.
“En lo que hace a la ecuación del productor, estos niveles ya permiten comenzar a pensar en la nueva campaña. En distintas zonas del país, al realizar ejercicios hipotéticos de márgenes de producción, para planteos de trigo combinado con soja de segunda se avizoran resultados razonables. Así, con condiciones climáticas que acompañen, se podrían alcanzar retornos anuales en dólares próximos al 13% en la zona núcleo, al 18% en zonas del sur de Entre Ríos, al 25% en el sur de Córdoba y cercanos al 20% en el sur del área agrícola nacional (considerando solo planteo de trigo en este último caso)”, concluyó el informe de Grassi.